Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

Mi coma etílico de Zaragoza

Posted by: SISOR | Posted in: Alcoholismo, Personal

Pues después de leer el post de Luisma sobre Dragon Ball y mi comentario y relación con Zaragoza me fui a la cama pensando en mis aventuras por esas tierras.

Por parte de madre tengo allí a toda la familia, que no es poca, y entre ellos, a tres primos de mi edad con los que solía verme cada verano. Yo tenía trece años por aquel entonces y un trauma con las tías, y fue precisamente en Zaragoza donde me estrené. Siempre me encantó Zaragoza. La manera de pasárselo bien, tan localizadas y distintas a Barcelona. Las zonas: el rollo, San Miguel, Doctor Cerrada… daban la oportunidad de disfrutar de muchos sitios diferentes en una zona en concreto.

Pues un viernes hablando con mis primos de que podía engañar a mis colegas de Barcelona y decirles que me había enrollado con una tía de allí, ya que yo les había avisado de que la gente en Zaragoza es muy diferente, mucho más cálida, y es más fácil relacionarse. Así que quedamos en eso, en mentir vilmente. Y precisamente esa misma noche, cuando mis otros primos y colegas ya se habían ido y me quedé sólo con mi primo Toñín en el bar “el rollo” (o royo ahora no lo  recuerdo) de la zona del mismo nombre, fue cuando me estrené por primera vez.

Ni que decir tiene que después de ver mi moralidad el día anterior, casi ninguno se lo creyó. Pero yo estaba muy feliz, tanto que en casa de mi primo me metí tres copas enteras de Peppermint, cuatro claras (cerveza con limón) y tres vodkas con limón. Salí de allí con un contento considerable.

Ya dentro del autobús, y yo pleno de felicidad, empecé una conversación surrealista con una tía que estaba sentada con un grupo de amigas.

-Hola, me llamo Alex
-Ya lo sé, y yo … (me gustaría acordarme del nombre pero soy incapaz)
-¿Como que ya lo sabes?
-Si, y también sé que eres de Barcelona
-¿Y eso? ¿Por mi acento?
-No hombre, no es por eso. También sé que te gustan los Héroes del Silencio.

Yo ya estaba un poco mosca. Más cuando veía a mis primos, con Toñín a la cabeza, que se descojonaban de lo lindo. Unas risas…

-¿Y como es que sabes tantas cosas de mi?
-Pues porque ayer me enrollé contigo.

¡Zasss! ¡Toma hostia! Dicen que el mundo es un pañuelo… y yo apunto que está lleno de mocos, pero bueno, tonterías aparte, después de excusarme diciendo que había bebido un poco y ella corroborándolo se despidieron de nosotros porque volvían al rollo y nosotros íbamos creo recordar que a San Miguel. Yo estaba destrozado.

Mi corazón estaba desolado. Para mi sólo importaba esa mujer de la que ahora no me acuerdo ni del nombre, y mis primos no me tenían en cuenta. Así que, una vez nos metimos en el primer bar, todos mis otros primos me pidieron perdón y reconocieron que no les había mentido y que estaba hecho un toro. Yo decidí ahogar mis penas en alcohol.

Soy incapaz de recordar la cantidad de cubalitros que me llegué a meter. Empecé con un par de calimochos y luego pasé a algo más duro, vodka con limón alternando con ginebra con coca-cola. Me pasé, y mucho. A partir de aquí vino el desfase.

Yo les sugerí un par de veces de que fuéramos al rollo, pero ellos decían que no. ¡Que cabrones! Así que con una taja de dos pares de cojones y sin GPS, decidí partir cual Marco en busca de su madre, hasta el bar el rollo. Por supuesto, sin avisar a nadie.

La travesía fue pan comido. Conocía Zaragoza de arriba abajo. Hice una pequeña pausa en un semáforo en el que unas amables chicas me consultaron…

-Oye, perdona. ¿Quieres cruzar la calle?
-¿Brfjloa? Srí, ¿Porr cre?
- No, porque estamos esperando a unos amigos y hace una media hora que te vemos abrazado al semáforo mirando al hombrecito como cambia del rojo al verde sin mucha seguridad por tu parte que digamos.

Supongo que me ayudaron a pasar, porqué a partir de aquí mi memoria no tiene constancia de nada.

Lo siguiente que recuerdo es un par de hostias bien dadas. Empecé a abrir los ojos y me encontré a dos Policías Nacionales que me seguían dando tortas para que me despertara. Mi cuerpo estaba todo vomitado. No me di ni cuenta de cómo lo logré, pero estaba en la puerta de el rollo.

Poco después, a medida que me iba despertando, me cogieron los dos nacionales por los hombros y me levantaron de la puerta. Me llevaron a la carretera y la gente me hizo un pasillo. Como si fuera el campeón de liga, más o menos. En Zaragoza las zonas están llenas de gente, o al menos lo estaban, y era impresionante ver como todos se hacían a un lado para dejar pasar a dos policías que cargaban con un despojo vomitado que a duras penas podía abrir los ojos.

A lo largo del pasillo estaba mi destino. Una ambulancia con las puertas abiertas. Tal y como entré, lo primero que me hicieron fue quitarme la ropa y meterme en la camilla. Pensé que ahora habría algo de sexo, pero no. Más bien fueron comentarios desalentadores. “Este tiene unos sudores muy pero muy feos.” O este que sinceramente me acojonó “Tenemos que ponerle la antietílica aquí mismo que no llega al hospital”. Luego, se llenó mi orgullo al escuchar que “ya tiene antecedentes de problemas con el alcohol en la Vall de Hebrón de Barcelona” y le siguió un “Joder, pero si sólo tiene 14 años”…

Al instante entendí lo que significa ir ciego o estar ciego cuando se bebe alcohol. Tenía los ojos abiertos dentro de aquella ambulancia pero era incapaz de ver nada. Oía todo lo que decían. Era capaz de asimilar y memorizar los comentarios. Pero no podía ver por más que lo intentara. Nada.

Mi mente se apagó.

Desperté a las horas en el hospital con el suero puesto en la vena y toda mi familia rodeando la cama. Mis primos estaban perdidos de fiesta por ahí. Según dijeron los médicos fui capaz de darles el teléfono de mis tíos y les avisaron.

No hace falta decir que fui, y creo que aún lo soy, considerado la oveja negra de la familia. Es una edad, la de los 14 años, en la que los adultos se empeñan en creer que sus hijos no hacen nada. Ni beben, ni fuman y mucho menos se drogan. Y allí estaba yo, con el suero puesto y salvado gracias a la antietílica. ¡De Barcelona tenía que ser!

Sé que no lo entenderéis, pero me hace gracia recordarlo. Y compartirlo con vosotros. Espero no haberos aburrido.

11 Responses to “Mi coma etílico de Zaragoza”

  1. Ana Cristina Says:

    he reído un montón con tu post, y no fue nada aburrido, me recuerda lo que pasó con un amigo mio, algo parecido.
    obs: perdona errores, mi lengua nativa es portugues.

  2. Anónimo Says:

    QUIZÁS serás considerado la oveja negra de tu familia, pero tienes un talento para escribir tremendo.

    Transmites, enganchas y consigues que quien te lee, además de divertirse y reflexionar, empatice contigo.

    Espero que los bajones de esta para todos difícil vida no puedan nunca contigo, porque eres (sí, aunque no te conozca digo ERES y no pareces) un tío que vale mucho.

    Además, recuerda que “si la vida te putea, sonríele… y que se joda!”

    :)

  3. SISOR Says:

    Muchas gracias Anónimo. La verdad es que si algo me gustaría con este blog es transmitir lo que pasa por mi cabeza. Aunque no creo que tenga talento para escribir, pero…

    Y no, no dejaré que los bajones puedan conmigo. Estuvieron a punto, pero ahora no pienso ceder.

    Un saludo.

  4. sammy_zgz Says:

    sencillamente genial!! cuando he leido tu historia me ha venido a la mente una situación bastante parecida a la tuya: yo, con 15 años, también acabé comatoso perdido. Fue en la zona del rollo, y acabé potando por todos lados y tumbado en medio de la avenida goya (ya sabrás cual es). es cierto que a esas edades uno va descerebrado perdido, pero creo que fue realmente justo lo que nos pasó, como de escarmiento…Así, con 18 años que tengo ahora, no le doy tanto al alcohol,aunque aún suelo ir de juerga algun finde. En fin, un saludo y que no vuelva a pasar eh!!JJAJAJAJAA

  5. UN MAÑO Says:

    jajaja, muy bueno el post, me encanta haber conocido tus experiencias por mi tierra, Zaragoza. Aquí todo sigue igual, El rollo a rebosar de gente, el casco 3/4 de lo mismo, san miguel, doctor cerrada, y proximamente Puerto Venecia, un gigantesco complejo de hoteles, cines, playas artificiales, un gran lago y bares, pubs y discotecas. Aquí la marcha sigue siendo igual de atronadora que siempre, y espero que vuelvas a pasarte por aquí. Un saludo!!!

  6. any Says:

    me parece patetico que a la gente le haga gracia estar al borde de un coma etilico que puede causar daños cerebrales, y contar como uno se arrastra por la calle o esta tirado empapado en su propio vomito. Espero que a mi hijo no le pase nunca esto, para unos padres o tios debe ser muy fuerte

  7. SISOR Says:

    Any que quieres que te diga… Es un tema muy serio, y si te has molestado en leer algo más escrito por mi en este blog sobre el tema te darás cuenta que me lo tomo con absoluta seriedad. Soy consciente de mi enfermedad en todo momento.

    Pero vamos, en su momento no me hizo ninguna gracia, al igual que a mis familiares, pero afortunadamente tengo bastante desarrollado el sentido del humor, y eso me permite reírme de mi mismo y de mis tonterías. Que no son pocas.

    Yo también espero que a mi hija tampoco le pase esto, y por supuesto tampoco al tuyo. Pero te animo a que leas algo más relativo a “alcoholismo” en la barra lateral para que veas que este post es una simple reflexión con vistas a no caer en mi propio victimismo.

    A veces tenemos que reírnos de nuestras desgracias para que no nos hundan.

    Un saludo.

  8. anna Says:

    leyendo eso e komprobado k ami me paso mas o menos lo mismo en las fiestas de mi pueblo
    me kontaron k n me aguantaba y k me dormi pero o rekuerdo k sentia todas las kombersaciones asta un momento k ia n rekuerdo nada suposngo k me dormi.
    Tambien me kontaron k les dije el kodigo de desblokeo de mi mobil pero yo estaba inconciente.

    No creo que sea un koma atiliko pero nose me a exo pensar

  9. Ania Says:

    Estoy de acuerdo con Anny , no es gracioso estar muriendose , hoy me entere de que una amiga estuvo al borde de la muerte y estoy muy sensible con este tema (n)

  10. Mrk Says:

    La palabra es imbécil, te felicito por reirte de la vida, mírala ahora que puedes porque de un día para otro te va dar la espalda como no pienses un poco.

    Escribirás muy bien, pero tu lógica no funciona…seguramente la habrás atrofiado con tus borracheras descontroladas. Por cierto, en fin de año murió un conocido a causa de un coma etílico, reímos ahora?

  11. SISOR Says:

    Señor MrK. Me alegro que te guste como escribo y que seas capaz de resumir todo en una simple palabra: imbécil.

    Siento la muerte de tu conocido, de verdad, pero quizá si te pararas un poco a leer más por el contenido del blog te darás cuenta que me tomo el asunto del alcoholismo con mucha más seriedad de la que te puedes pensar. Y, por supuesto, no creo que tenga que pedirle a nadie permiso por reírme de mi vida y mis experiencias. Fueron muy duras, y a día de hoy, me alegro de poderlas contar.

    En fin, que yo seré un imbécil, pero intento transmitir siempre mis experiencias, que no siempre en un tono tan alegre como podrías comprobar si te tomaras la molestia de ojear antes el blog por su categoría de alcoholismo, en vez de ir dejando comentarios en blogs que suenan como… a ver como lo diría este imbécil… ¿fuera de contexto?

    Me parece muy bien que no estéis de acuerdo conmigo, pero ahorraros los insultos que ya somos mayorcitos.

Leave a Reply