Todo viene de un problema de infancia. Los traumas, esos que pueden condicionar toda una vida, los hay de muchos tamaños. Los hay grandes, que pueden hacerte entrar en una depresión y posteriormente en el suicidio, o los hay pequeños, insignificantes. Traumas tan pequeños que casi no sabes ni que los tienes, pero poco a poco van saliendo al exterior. Y se exteriorizan de miles maneras.
A veces se convierten en una falta de seguridad en sí mismo, o en un miedo irracional a expresar los sentimientos o a cualquier otro desequilibrio que aunque de apariencia trivial, puede afectar al buen desarrollo de la persona.
Sí, ya se que nadie está bien del todo y que cada uno tiene sus cosas, pero este es mi blog y aquí explico las mías. Es mi sitio de desahogo. El sitio de mi recreo, como diría aquel músico podrido por las drogas.
Pues bien, en mi infancia no recibí ningún tipo de maltrato ni abuso. Pero sin duda me falto algo muy importante. Unos padres que estuvieran conmigo en todo momento. Mi madre hacía lo que podía, y a mi padre casi no se le veía. Trabajaba de panadero toda la noche y luego, durante el día, estaba prácticamente todo el día en la cama.
Yo no me di cuenta de que eso podía ser un problema hasta ahora, cuando analizando mi infancia, me he dado cuenta de la gran cantidad de cosas que me he perdido por no tener una familia normal.
Ya he mencionado alguna vez que mis padres también son alcohólicos. Mi madre la pobre cuando bebe se convierte en más simpática, balbucea, y a veces dice alguna que otra tontería. Pero poco más.
En cambio mi padre se pone agresivo, sin llegar nunca a la violencia, y se convierte en un gilipollas. Siempre quiere tener la razón y su cabeza se le va. Es capaz de preguntar cinco veces la misma cosa en el mismo día y no darse cuenta de haberlo hecho antes. Mi hermana se marchó de casa a los dieciocho porque no lo aguantaba más. Siempre discutían y al final la cosa explotó.
Mi hermana también cayó enganchada a la coca y tiene muchísimos problemas emocionales. No tiene autoestima y todo se le hace cuesta arriba. Hace unos años se fue a la aventura a vivir a Galicia y la cosa le salió muy bien. Parece que a conseguido salir de toda aquella mierda y que está rehaciendo su vida. Este verano vino a Barcelona, pero se aseguró que cada uno de los días que vino a casa no estuviera nuestro padre. No quería verlo. Y no lo vió. Mi padre sigue diciendo que es muy rara sin darse cuenta de que todo es culpa suya.
Yo tengo un carácter algo más suave, y siempre que había problemas, me encerraba en mi cuarto a escuchar música o a tocar la guitarra. Eran tiempos en los que creía que esas cosas no me afectaban. Creía que era capaz de ondear y esquivar los efectos que pudieran causar en mí los problemas en casa. Pero a día de hoy estoy casi convencido que no fue así. Que calaron y me transformaron.
No sé si durante toda mi infancia los dos bebieron. Son detalles que los pasé por alto, probablemente porque mi inocencia apuntaba a otras cosas más interesantes. Pero ahora, que reconociéndome alcohólico y habiendo leído todo lo que he podido encontrar sobre mi enfermedad y efectos psicológicos y trastornos emocionales causados por el alcohol, puedo estar en condiciones de asegurar que tienen un problema. Mi madre lo sabe. De hecho hemos hablado en muchas ocasiones y ha llegado a dejarlo durante meses incluso. Pero siempre hay un detonante (mi padre) que la hace volver a beber.
Mi padre en cambio, es un tema más complicado. Según él, no bebe. Es capaz de ir al médico y decir que él no bebe demasiado, lo normal, unas veinte medianas. Y quedarse tan ancho. En cuanto la doctora le dijo que tenía un problema y que tenía que dejar de beber, él arremetió con la excusa fácil de decir que todos decían lo mismo, “Hay que dejar de beber y fumar”, pero según él sabía que eso no era un problema. Y eso bastaba.
Yo he intentado hablar con él pero es un imposible. Reconoce que mi madre tiene un problema, pero él no. Según su manera de pensar es normal levantarse y tener preparada la botella de coñac y un chupito tras otro ir ingiriendo la leche que poco después de provocará una reacción brutal en el estómago y le hará ir al lavabo a vomitarlo todo. A los pocos segundos ya se oye la primera lata de cerveza. La primera de una larga serie.
Mis padres, para más INRI, tienen un bar. Bueno, de hecho el bar es de mi madre, pero mi padre dejó la panadería para ir (a beber) a ayudar a mi madre. Y eso fue una especie de prueba que han sido incapaces de superar. Mi madre viene bien, pero mi padre viene completamente borracho e intratable. Son momentos en los que es mejor encerrarse en la habitación y no salir. Como sigo haciendo aún con 29 años.
No sé si lo que más me duele es ver la situación o saber que soy impotente para hacer nada. Se que la única manera de que intenten hacer algo es por ellos mismos, que tras una caída dura se den cuenta que tienen que levantar cabeza. Lo que en un post di a conocer como tocar fondo. Ellos tienen que tocar fondo. Y yo no quiero verlo cuando lo hagan.
De momento el bar va para abajo. Es un antro de cuatro viejas paredes donde sólo van jubilados, jonkis y borrachos. Problemas, es lo único que tienen. Desde amenazas a mi padre, a agresiones a mi madre. Muchos no pagan. Pero no quieren ver la realidad. Tuvieron que pedir un crédito para poder seguir con el bar porque los números no salían. El único motivo por el que lo tienen se deduce a dos: por un lado el romántico (mi madre llevaba muchos años trabajando allí antes de quedárselo) por parte de mi madre, y por parte de mi padre que se ha convertido en su centro de ocio. ¡Que mejor que beber gratis! Y luego los números no salen…
Y analizando mi infancia, no tengo referencias positivas. Todos los veranos en casa. Alguno en Zaragoza con la familia. Nunca salimos de viaje ni tengo recuerdos gratos de cariño. Quizá alguno con mi madre, pero su sitio de descanso siempre fue delante de la tele. Y no le culpo de nada. Ella sí que trabajaba todo el día y encima se ocupaba de la casa y de nosotros. Pero mis recuerdos se truncan por momentos.
Ahora ya de nada vale sentirse mal por ello. Debo intentar no pensar demasiado en lo vivido y pensar en lo que queda por vivir. Pero aún así, el hecho de pensar el que será de ellos me duele. No veo un futuro feliz para ellos, desgraciadamente.
Yo por mi parte lo siento, pero tengo muchísimas cosas por las que luchar. Tengo una vida que tirar adelante y no voy a sufrir más de lo necesario por ellos. Mis prioridades ahora están claras. Tengo a Raquel y a una hija preciosa a las que no puedo abandonar. Mi presente me reclama.
Octubre 19th, 2006 at 18:19
Alex, muxo ánimo, de verdad, m ha emocionado sobremanera tu historia, es muy fuerte, m da pena el pensar q un niño haya tenido q pasar x ahí y x supuesto entiendo la postura de tu hermana, mas viendo q tu padre no acepta su problema. Quizá m ha emocionado pq no he visto mas q un reflejo de lo q ha sido mi infancia, adolescencia y ahora mi edad “adulta”, tan solo tengo 24 años, xo he visto al niño q fui, cn ganas de q llegara el fin de semana para estar cn sus padres, y a la unika q tenia era a mi madre, x esa parte puedo dar 1000 gracias, tengo una madre q no hay palabras xa explikar lo q vale, mira t lo estoy escribiendo y estoy llorando, soy idiota, xo mi padre… mi padre salia d casa el viernes arregladisimo, xq eso si lo tiene solo mira x si mismo, y volvia el domingo x la noxe hexo un trapo, yo huelga decir q al ser un niño estaba durmiendo, asi q solo veia a mi padre los viernes x la tarde, pq entre semana yo m acostaba a las 9 y mi padre llegaba a las 10 de trabajar y cuando m levantaba xa ir al colegio, el ya se habia ido al trabajo de nuevo, yo comia en el colegio, x tanto no lo veía, eso, unikamente el viernes x la tarde, nada mas, no he tenido lo q se puede decir un padre modelo ni cariño x su parte. Cuando creci fue cuando m di cuenta del padre q tenia y lo q estaba haciendo cn su vida y la de los q le rodeaban, DESTROZARLAS, y asi sigue, yo m fui de casa, no podia mas, alli se qedo mi madre, awantando, menos mal q tiene a mi hermano en casa, y ella es una persona fuerte, cn muxo caracter y q se vale x si misma. Se lo he dixo 1000 veces, mama, da el paso, vete, no awantes eso, y ella m dice q lo haria, xo q tienen la hipoteka del piso y q ahora no puede, ella sabe q las puertas d mi casa las tiene abiertas y q cnmigo no le va a faltar de nada, y coño q es joven, q tiene 49 años!! q le qeda media vida cmo akel q dice!! xo no, no hay forma, tb es q piensa en mi hermano, xo lo mas importante y lo peor es q nunca ha pensado en ella, todo ha sido x mi y x mi hermano, todo xa nosotros, ha intentado darnos lo mejor, nunca nos ha faltado nada q fuera necesario, caprixos nos daba, xo los justos, asi q gracias a eso he aprendido a valorar mas las cosas necesarias y a infravalorar lo q no lo es, eso no kiere decir q no tenga mis caprixos. Parece q mi padre ultimamente se da cuenta de q nos hemos hexo mayores y no perdonamos del todo el comportamiento q ha tenido cn nosotros, a penas un pokito d cariño x su parte, y mi madre le contesta q no tiene nada q no se haya ganado a pulso durante muxos años en los q podia haber corregido y q todos se lo hubieramos agradecido eternamente, pq salir d ahi es digno de admirar, xo sigue permitiendose esos excesos de vez en cuando, asi q no acaba de convencerme nada en absoluto. Lo uniko q le agradezco es q trate a mi madre de maravilla dentro d lo q cabe, ella es muy independiente, x tanto no necesita nada d el, xo si q le recrimino la falta de cariño q ha tenido hacia ella, y hacia mi hermano y yo, xo nosotros 2 cmo q m da mas iwal, es lo d mi madre lo q m duele, le juro amor eterno se supone, compañia, cariño, comprension, debia ser su mayor apoyo… y yo no he visto nada d eso x ningun lado. En fin, q t voy a contar q no sepas… Aunke tu historia es mas estremecedora q la mia, en tu caso fueron los 2… q pena, de verdad, m da muxa pena imaginarte solito, falto de todo… q mal de verdad, m hace llorar, lo siento, soy muy sensible xa estas cosas. Lo uniko q t puedo decir es animo, a seguir a delante x eso q la vida ha puesto en tu camino, Raquel y esa hija q debe ser lo mas bonito del mundo!! Cuidalas muxo a las 2 y dales x triplikado todo lo q esta puta vida a ti t negó!! Animo Alex!! Muxos abrazos d alguien q no ve en ti mas q el reflejo de lo q un dia el fue tb.
Octubre 19th, 2006 at 18:57
Otro pedacito desgarrador de tu vida que compartes con nosotros. Aunque te sorprenda, muchos nos identificamos de forma insólita en algunos de tus pasajes.
Pero de todo me quedo con el último párrafo. Tienes clara cual es tu meta, debes luchar cada día por hacer feliz a quien quieres y en ese instante lo serás tu también.
Octubre 19th, 2006 at 23:22
Gracias a todos Chicos.
Al primer Hugo, también te deseo mucha suerte. En esta jodida vida hay que luchar. Y quien más y quien menos tiene sus problemas. Me alegro de que fueras valiente y marcharas de casa. Yo tengo unos gastos que pagar, una pensión, etc. y no me lo puedo permitir. Sino…
Y al Hugo de casa… A ver si al final nos vamos a tener que pegar de verdad.
Un abrazo chaval y me alegro que te sientas identificado. Me hace sentir un poco menos diferente.
Octubre 20th, 2006 at 17:45
suerte chico, no te conozco y he kaido x aki x casualidad y me he puesto a leer este post, solo decirte que en algunas cosas me siento también identificado pero no de ese modo tan brutal e injusto animo, k tu no tienes la culpa de nada ahora se un buen padre y demuestra a tus hijos una infancia mejor de la que tuviste y seguro k poco a poco iras superando el tema aunke no lo vas a olviadar nunca.
Octubre 23rd, 2006 at 21:33
Has oído hablar de algo que llaman resiliencia?
La RAE aún no incorpora el término, pero escribiéndolo en Google y pinchando en “I’m feeling lucky” lo puedes encontrar.
Ánimo, “resiliente”!