Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

La canción de…

Escrito por: SISOR | Archivado en: La canción de la semana

El otro día pensé en lo curioso de los nombres de las canciones. Casi nadie se acuerda de los Righteous Brothers. Cuando les comentas que hicieron muy popular un tema llamado Unchained Melody entonces a unos cuantos se les encienden las luces. Para los demás, hay que decirles que es “la canción de Ghost“.

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Y ya está. Entonces no hay ninguna duda. La gente se acuerda de la Demi Moore y de Patrick Swayze e inevitablemente les viene a la cabeza la melodía de la película. Ohhhhhhh, myyyyyyyy love, my darling…

Y es triste, porque en la mayoría de las ocasiones la canción llega a ser mucho más grande que la propia película, y los actores de dichas piezas caen en el olvido. Aunque de lo que casi nunca hay duda, es que en cada buena película aparece una buena banda sonora. Y a la larga nos olvidaremos de los nombres de los artistas, para pasar a convertirse en la canción de …

Yo esta mañana he disfrutado de un gran momento. De un tema que descubrí gracias a una gran película, La lista de Schindler. Me encanta la música clásica, y este tema es capaz de arrancarme una lágrima y vaciar mi corazón en esos momentos en los que deseo vomitar algo.

Llevo unos días muy malos. Jodidamente malos. Y no sé porqué. Puede que esté pasando por una depresión navideña, pero lo único que sé es que deseo que acabe ya.

Esta mañana necesitaba llorar. Y el sonido del violín ayuda a arrancar. Simplemente hay que apagar las luces y subir el volumen. Yo, además, tengo la costumbre de unir mis manos y entrelazar los dedos, como si fuera a rezar. Entonces, empiezo a controlar la respiración y a relajarme, hasta que llego al punto de fundirme con la música. A partir de ese momento es ella la que se encarga de guiarme hacia donde ella quiera.

Intentarlo vosotros. Llorad sin motivo, simplemente porque tenéis sentimientos, y al igual que los músculos, hay que ejercitarlos. Y una vez finalizado, os daréis cuenta que habéis perdido un peso enorme. Llorad, que también lo merecéis.

Un comentario para “La canción de…”

  1. Alexliam ha dicho:

    Bueno, espero que se te pase el mal rollismo, para eso te recomiendo que escuches canciones algo mas moviditas hombre, tipo Michael Jackson o si nos ponemos algo maquinero :P

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