Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

Y quien te ha dicho que quiero que conduzcas por mi?

Posted by: SISOR | Posted in: Alcoholismo

Sí, se que esta frase para enmarcar ya tiene unos días, pero es que en un principio no iba a escribir sobre el tema. Aunque al final me lo he repensado.

El personaje que dijo esta frase como todos sabrán es el expresidente Aznar, pero realmente esto no tiene más sentido que el anecdótico, ya que como carnaza de prensa política está muy bien. Pero lo que el señor Aznar dijo lo piensa la mitad de la población española, por mucho que duela.

Como camarero, estoy cansado de escuchar tonterías así. Y las dice el de la oficina de al lado, el transportista de la empresa de logística, el frutero, el carnicero, etc. Todos van bien para conducir cuando llevan unas cuantas cervezas encima. Es más, si les apuras un poco, son capaces de decirte que conducen hasta mejor, porque están más en su salsa. Es increíble, pero cierto.

La gente no acepta de ninguna manera que unas copas encima pueden ser perjudiciales para conducir. Y la más mínima pérdida de reflejos en la carretera puede causar la muerte de alguien inocente. Y eso no es un juego.

Yo cuando bebía, normalmente cogía siempre taxis cuando salía de fiesta. Era lo más sensato, aunque a veces no nos querían coger. En otras ocasiones, sin embargo, he cogido la moto. Y a veces en estados lamentables, de esos que no te hacen ni soplar, sino que te llevan directamente a comisaria a explicarte un par de cosas. Pero afortunadamente no pasó nada.

Una vez, en una curva, la moto se me plegó y me fui directo al suelo, deslizándome por unos 30 metros y cruzándo tres carriles. Suerte que eran las 6 de la mañana de un día festivo y no había mucho tráfico, sino seguramente habría sido arrollado. Iba tan drogado y bebido que ni me dolió. Me levanté, terminé de arrancar el retrovisor y el intermitente que se habían destrozado e intenté poner la moto en marcha. Cuando lo conseguí, me fui para casa temblando y a 30 Km/h.

Al día siguiente tenía todo el cuerpo lleno de magulladuras, descubrí la ropa destrozada y al ver la moto casi me da un telele. Pero lo afortunado del caso fue que nadie resultó herido serio.

Ahora, desde el punto de vista de alguien que ha tenido que vivir sin alcohol, todo esto lo veo desde otro punto de vista. Ahora soy yo el que reza para que ningún fitipaldi de la carretera con unas copas de más me atropelle a mi o a mis seres queridos. Y descaradamente no es un asunto de broma, porque como he dicho antes, lo grave del asunto no es quien dijo lo que dijo, sino que lo que dijo lo cree mucha gente. Y es nuestra tarea hacerles ver lo equivocados que están.

El alcoholismo se ha vuelto a hacer presente en mi vida otra vez. Hacía mucho tiempo que lo tenía casi olvidado, asimilada mi condición. Pero hace un par de días, en un capítulo de los Simpsons, Homer fue cogido conduciendo bebido y aparte de la retirada de carnet, tuvo que ingresar en Alcohólicos Anónimos. Inevitablemente recordé mis días dentro de esa institución.

Miré el capítulo con un poco de sentimentalismo romántico. Creo que les debo la vida a Alcohólicos Anónimos, ya que gracias a ellos dejé la bebida. Pero siempre he defendido la opción del humor por encima de todas las cosas, y este capítulo no iba a ser distinto. Hay que aprender a reirse de uno mismo antes que nada y tomarse la vida menos en serio. Por lo que no, no me ofendió para nada dicho capítulo, aunque si que es cierto que me hizo un poco de menos gracia que otros.  

Si alguien nuevo se ha perdido con lo de mi alcoholismo, al que ya no quiero hacer tanta referencia como un proceso de evolución personal, que revise este post en el que lo explico, así como cualquier entrada dentro de la categoría Alcoholismo.

2 Responses to “Y quien te ha dicho que quiero que conduzcas por mi?”

  1. Alexliam Says:

    Ese es el problema, que la gente se cree ama incluso con 20 copas de mas, y me toca los cojones.

    Yo solo he conducido una vez estando mal y bueno, lo pase francamente chungo, porque sinceramente no controlaba bien.

    Hay que intentar concienciar a la gente, pero en estos temas la gente no acepta consejos porque nadie quiere aceptar que tiene un problema con la bebida o que ha bebido mas de la cuenta.

    Si le dices eso a un tio es como si le dijeras que no es suficientemente hombre.

  2. Massassi Says:

    Todos los fines de semana veo un montón de gente que coge el coche después de haber estado de botellón o tomándose unas cuantas copas en cualquier garito y da igual lo que les digas, porque ellos siempre “controlan”. El mayor problema es que no se paran a pensar que eso les puede matar o que pueden acabar con la vida de cualquier persona que tenga la mala suerte de cruzarse en su camino. Para la mayoría la única preocupación es que tengan la mala suerte de que les hagan soplar, como si ese fuera el menor de los males de conducir en ese estado. Hasta que no se consiga concienciar a la gente de que alcohol y conducción son totalmente incompatibles, vamos a tener que seguir soportando que haya tantos accidentes perfectamente evitables.

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