A veces tengo la impresión de que juego al juego equivocado. ¿No habéis sentido nunca la sensación de ser un jodido personaje de un juego tipo Quake? Algo así…
Sintiendo cada golpe en lo más profundo de nuestra alma. Sentimos el aire impactando nuestros sentidos mientras que las decisiones son completamente justicieras. Sin perdón.
Cada error, parece que pese más.
Preferiría, sin duda, jugar a un juego como los Sims…
Ver mi cuerpo en la distancia. Controlando todos mis movimientos pero pareciendo un poco insensible al dolor. No soy yo quien recibe los golpes. Es él, aunque sea yo. Además, contar con indicadores que me digan que tengo que comer, dormir, mear, y hasta ducharme de vez en cuando.
Una pequeña ayuda para este jodido juego en el que nos han metido sin manual de instrucciones. No sé ni cuando se pasa de nivel. A veces quiero matar a alguien y me doy cuenta que estoy jugando a los Sims. En otras, quiero sociedad y relacionarme y estoy en medio del GTA San Andrea .
¡Dios, cuanta mierda!
Me intento analizar… Vamos a ver…
Soy muy cariñoso y necesito estar con alguien. Pero cuando estoy con alguien, necesito estar sólo. Pero no sé estar sólo, necesito estar con alguien. Pero quiero mi espacio.
Siempre quiero lo que no puedo tener, y si lo consigo, rápidamente me aburro de ello y me centro en otro objetivo. Esto también va con las tías.
Me canso de las cosas con extrema facilidad. Sé de todo un poco y no soy experto en nada.
A veces me apiado de mi mismo por ser demasiado exigente. En otras ocasiones me exprimiría hasta el límite, recordando que éste juego es una partida a vida o muerte, y no habrá un “insert coin” para continuar cuando nos caigamos por no llegar a la plataforma.
No habrá un “insert coin”.
Mierda. El día menos pensado…

Septiembre 2nd, 2007 a las 14:37
Para todo en esta vida, lo mejor es no apegarse e ir picoteando … para todo.
Septiembre 11th, 2007 a las 12:07
Pues en lo de aprender artes estoy de acuerdo, pero en lo de la pareja no.
Una persona con la que conectas es un mundo por descubrir,y en constante evolución (no se acaba nunca), q te hace crecer si realmente intentas acceder a él y viveversa.
De las aves fugaces no me ha quedado ni rastro, por ointeresantes q fueran. Con los que ha habido verdadera implicación, me han transformado como persona.