Hoy hacía un día muy bonito.
Era el típico día para pasear con la familia y llegar puntual a casa a eso de las tres para comer el pollo a l’ast.
Yo, como vivo con una familia atípica, he descartado ese precioso plan. Tenía otra opción, eso sí, pero también se ha ido a tomar por culo. Así que me he ido a hacer unas fotitos a los autos locos que pasaban por el antiguo circuito de Montjuïc.
El día de hoy será recordado como el día que el gran Emerson Fitipaldi me saludó. Fijaos, fijaos como me mira a mi.
Aquí va él con su Lotus nosequé nosecuantos con el que ganó un campeonato del mundo. O algo así. Realmente a mi los coches me dan un poco igual. He ido por las fotos. Quería hacer unas cuantas fotos a esos vehículos en movimiento y lo cierto es que he echado unas cuantas.
¿He dicho que hacía un día precioso? Me hubiera gustado ir acompañado al evento. Últimamente creía que las cosas iban bien. Bueno, más o menos bien. Algo así como Marc Gené conduciendo el Ferrari con el que Schumacher ganó el último campeonato del mundo:
Pero no. La vida a veces es algo más dura. ¿Y que puede haber más duro que la guardia urbana te saque de un circuito de carreras?
Bueno, tampoco fue del todo así. Más bien el cacharro murió. Era un aparato muy viejo para seguir circulando, y aunque hizo todo lo que pudo, no fue suficiente.
¿No os ha pasado nunca? Lo intentáis rescatar de una época pasada y no hay manera de que funcione. Por más que lo intentas… si la otra parte no pone un poco de voluntad… se va todo a la mierda.
Y si, es un post con doble sentido.
¿He dicho que hacía un día precioso? O quizá era yo…

Octubre 16th, 2007 a las 14:40
Sí que debió ser muy chulo este espectáculo …
Y yo que no sabía que Montjuic había sido un circuito …