Este puede ser el típico post que puede hacer que la gente me pierda el respeto.
Hoy os voy a explicar mi teoría sobre el “De dónde venimos”. Puede parecer absurda, pero a ver, si hay gente que se cree la Biblia y otras teorías que tampoco pueden ser demostradas, a ver porqué no puedo venir yo a explicar mi teoría. Además, me consta que no soy el único que piensa de esta manera. Sé que dicha teoría tiene un nombre, pero no me voy a poner a buscarla ahora después de haber perdido parte de mi precioso tiempo realizando el magnífico dibujo con el que ilustro dicha entrada.
Bien, yo eso de un Dios no me lo he creído nunca. Si Dios existe, es el mayor hijo de puta que hay en la faz de la tierra. Y esas chorradas que se cuentan en la Biblia no hay por donde cogerlas. ¿Qué Dios hizo la tierra en seis días? Si claro, y mi padre es Chuck Norris. La teoría del creacionismo es para gente con pocas luces. Americanos en su gran medida.
Luego tenemos eso del caldo de cultivo. Que si una chispa de vida brotó en la primera célula que se reprodujo y que pin y que pan, y luego se convirtió en un pescado y luego le salieron patas y empezó a pegar brincos y se subió a los árboles, le salió cola, americana y ray-ban y se convirtió en el chico Martini. Sinceramente, no sé cuál de las dos teorías es peor.
Ahora viene la mía.
Somos un experimento.
Si señores. Los extraterrestres, también conocidos como marcianos, nos crearon. Evidentemente estamos hablando de una vida inteligente muy superior a la nuestra, nada de payasos como nosotros que nos bombardeamos para demostrarnos lo idiotas que somos. Los marcianos que nos crearon era gente chula, que ansiaba el conocimiento, y de la misma manera que nosotros ponemos cobayas en una jaula para ver como evolucionan, ellos nos metieron en un planeta para ver como sobrevivíamos.
De hecho, primero metieron a los dinosaurios, pero eran tan aburridos que se los cargaron de una pedrada (también conocido en el mundo de la ciencia como meteorito). Entonces metieron a los primeros primates, y esperaron a ver como evolucionaban. Y eso hasta ahora.
La evolución es una evidencia, no una teoría. Es una característica de cualquier especie y puedo creer que un primate evolucione hasta el hombre moderno, pero de ninguna manera me creo lo del caldo de cultivo.
Mi teoría explicaría muchas cosas. Misterios milenarios que aún no han sido resueltos ya tendrían autores materiales, (pirámides de Egipto (que sí, que mucho lumbreras dice que era posible, pero en Barcelona no somos capaces de construir un puto tren como Dios manda), Líneas de Nazca (ni hechas con reglas, hoyga), etc) y podrían ser consideradas pruebas a superar por los habitantes del planeta (algo así como el laberinto de las ratas o la rueda esa que gira y gira y gira…)
También explicaría el fenómeno OVNI, ya que serían simples controles para ver si ya nos hemos matado entre nosotros o todavía aguantamos. Se dice, que después de las bombas atómicas de Hirosima y Nagasaki se avistaron muchísimos OVNIs.
Desgraciadamente pienso que se han olvidado de nosotros. Somos los peces en el acuario. Al principio mola, tiene su gracia tirarle la comidita y pegar la cara al vidrio. Luego va perdiendo el encanto y llega un momento en que lo ignoras completamente. Hasta que un buen día te encuentras a todos los peces boca arriba flotando. Así nos encontraran a nosotros como tarden mucho en volver.
Yo creo firmemente en la vida inteligente fuera de nuestro planeta tanto como estoy convencido que no hay vida inteligente dentro. Otra cosa es el tema de la apariencia física y sus vehículos espaciales. Ni creo que sean verdes, ni que tengan antenas, ni que vengan en platillos, ni nada de nada. Pero de su existencia, estoy plenamente convencido. Pensar lo contrario sería no llegar a concebir la magnitud real del universo. Y es que es cacho grande…
El problema vuelve a ser el de siempre. Si los extraterrestres nos han creado a nosotros… ¿Quién ha creado a los extraterrestres?
¿Qué opináis? ¿De dónde venimos?

Noviembre 2nd, 2007 a las 11:49
Ya puestos a hablar de paranoias, yo creo que vivimos en un mundo tipo Matrix, pero nos es imposible probarlo, al igual que el pobre Windows que corre en un VMware se cree que está en un equipo físico para él sólo. El Big Bang correspondería a cuando echaron a andar la máquina virtual, porque antes, claro, no había ni el tiempo ni el espacio, ¿no? Y luego la cosa fue tomando forma hasta que un día alguien instaló las VMware Tools para mandar mano de obra extraterrestre a montar las pirámides y todas estas historias. Más tarde, estas VMware Tools pasaron a ser iglesias para todos los gustos y luego ya se conoce que los marcianitos pasaron de nosotros y se dejaron todo el tinglado montado…
Y claro, ahora la pregunta que hay que plantearse es si los marcianitos no están también funcionando sobre una máquina virtual…
¿Sigo?