Hoy acaba mi época de inactividad. Mañana vuelvo al trabajo y hoy mismo al gimnasio. Durante estas tres semanas he hecho bastante poco en cuanto a actividades físicas se refiere, pero mi mente no ha dejado de funcionar. Ha ido trabajando en la sombra, me he ido reconstruyendo y sacando conclusiones que no podría denominar de otra manera más que “favorables”.
El tiempo lo cura todo, pero a veces hay que saber acariciar el tiempo y darle la forma que uno necesita para poder ser curado. Los victimismos ayudan poco, y en la mayoría de ocasiones sólo sirven para hundirse más.
Tengo ganas de ir viviendo el presente como vaya viniendo, y he decidido no ir a buscarlo. No tengo ninguna prisa, soy joven, me he dicho. Tengo 30 años, y si miro objetivamente todo el transcurso de mi vida, estoy en el mejor momento de ella. Me siento mejor que cuando tenía veinte años, porque por aquel entonces, mis prioridades eran otras muy distintas. Ahora siento que todas aquellas metas superfluas “me la pelan”. Sólo aspiro a ser feliz. Y esa va a ser mi única meta.
“Sé que siempre he sido así, y que no tengo remedio… ¡Ni lo quiero tener!” Héroes del silencio dixit.
El único futuro que me interesa es éste:
![]()

Noviembre 19th, 2007 a las 17:23
Un futuro precioso ^^
“Los victimismos ayudan poco, y en la mayoría de ocasiones sólo sirven para hundirse más” Cierto.
DISFRUTA DE TU JUVENTUD!!!
Noviembre 19th, 2007 a las 21:28
ponte su foto en la mesita de noche…buena razon para querer ser feliz.
Noviembre 20th, 2007 a las 0:58
Y es que hay alguna mejor????? Pues claro que no.
Deja de ponerte buenorro en el GYM anda…