En 1920, el científico ruso Lev Theremin inventó un curioso artefacto. Se trataba de una caja de madera con un par de antenas que producían unas ondas al aproximar las manos a ellas. El cacharro se convirtió en un objeto de culto pero no llegó al gran público debido a su compleja dificultad para controlarlo.
Aquí vemos una pequeña lección a cargo de un friki con gafas grandes y que podría ser el pedófilo más buscado por la Interpol. Bromas aparte, el tío da miedo.
Luego, tenemos esta versión de Crazy de Gnarls Barkley que está algo más elaborada con una percusión algo peculiar.



Diciembre 24th, 2007 at 8:58
Si te interesa el theremin, tenemos una web específica en theremin Hispano.
¡¡Feliz Navidad!!