El otro día hablaba con Sandra sobre las fases de un blogger con su blog. Ella, hace relativamente poco que se ha abierto su blog en Wordpress, y anda sorprendida por la evolución de eso que a todos nos ha absorbido medio karma: las estadísticas.
Esta pequeña conversación me hizo pensar en el cambio que he ido dando en estos más de dos años que llevo escribiendo por estos lares.
Al principio quería impresionar. Luego, llamar la atención. Ya sabéis, empezar a dejar comentarios por aquí y por allá, enlazar posts de los demás, etc. Esta fase me duró más bien poco, ya que siempre he sido un poco vago. Luego viene la fase del aburrimiento y los impulsos de abandonarlo. Luego se vuelve. Cuando ya eres medio alguien (dícese cuando más de tres personas te enlazan, nótese el tono irónico) te pasas todo el día enganchado en las estadísticas observando líneas que suben y bajan como si fuera una montaña rusa, mirando las palabras clave, las tonterías que Google relaciona con tu blog y un sin fin de enlaces desde donde vienen y a donde van esos viajeros infatigables. Se cuentan hasta los segundos que uno de esos viajantes perdidos permanecen en tu humilde morada.
¿Y todo para qué?
Yo no sé a vosotros pero a mi todo esto no me ha cambiado la vida en absoluto. Me refiero al mundo de las estadísticas y la “falsa” popularidad. Sigo despertándome cansado por las mañanas con el mismo pijama del “Toro Seduto”. Me sigo imaginando un mundo mejor mientras pienso que habría que matar a medio planeta. Y las pajas me las sigo haciendo con las mismas pelis de siempre.
Hace tiempo que mi relación con el blog ha cambiado positivamente. Ya no es una cosa que tengo, se ha convertido en parte de mí. No busco nada de mis lectores que no sea su contribución voluntaria a las cosas que escupo. No quiero miles de comentarios de compromiso. No quiero ser lo más super guay de la blogosfera que de esos ya vamos sobrados.
Simplemente, no quiero.
Mi blog es lo que yo quiero que sea. Escribo cuando yo quiero, lo que yo quiero y sin límites. Comparto mis ideas con vosotros, y sería injusto que las retocara para buscar algo a cambio. Sólo comento cuando creo que puedo aportar algo o porque me apetece. Y eso no quiere decir que no os lea, lo hago, pero ya os he comentado que soy un poquito vago. Que le vamos hacer. Soy así, y el blog es el espejo de los ojos que son el espejo del alma.
Pero aunque no os comente ya sabéis que estoy aquí para lo que haga falta. Menos para ir de manifestaciones ni de escudo humano. Lo de idealista y valiente no va conmigo.

Febrero 1st, 2008 at 19:44
Chapó. Pero que sepas que nuestro viaje en moto sigue pendiente, ¿eh?
Febrero 2nd, 2008 at 5:17
Están los blogs personales, los blogs temáticos y los blogs comerciales.
No son 3 colores, es un espectro tricolor, por lo que depende de donde te situes, estás de un bando o de otro, o tocando alguno más que otro.
Febrero 3rd, 2008 at 0:52
¡Qué bueno eres tio! jajaja estoy en la puñetera fase de las estadísticas por culpa de wordpress, en livejournal no me pasaba ya q no existe la posibilidad de saber esas cosas. Pero no voy a dejar q me absorba más karma… jejjeje un beso!!!!!