Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

With a little help from my friends. La amistad (II)

Posted by: SISOR | Posted in: Personal

El otro día hablaba de Cometas en el Cielo y la amistad, pero en unos términos algo agresivos y que normalmente no se corresponden con lo que conocemos aquí: amistad entre criado y amo, guerra, etc. Pero me hizo plantearme muchas cosas respecto a porqué yo no tengo amigos de contacto frecuente.

Mis únicos amigos son dos, a los que conozco desde pequeño, desde EGB. Uno de ellos, Jordi,  ya está casado y el otro, Angel, vive en pareja a unos cuantos kilómetros de mi casa y no creo que tarde mucho en seguir el camino del otro. Ya sé que no hay motivo para desconectar por el simple hecho de tener pareja, pero desgraciadamente acostumbra a ser así. De todas maneras, yo tampoco me siento muy afín a sus intereses. Es como si fuéramos tan diferentes que no nos une gran cosa, salvo que crecimos juntos.

Cuando bebía, ya lo he comentado alguna que otra vez, tenía la peña de las fiestas. No nos llamábamos apenas entre semana. Siempre era la llamada para quedar y empezar la fiesta. Las conversaciones eran surrealistas, y entre gente que tiene como objetivo pillar la castaña, los intereses en común que queden al margen del alcohol y las drogas importan más bien poco.

Al dejar de beber, dejé de quedar con ellos.

Ahora me siento un poco aislado de la sociedad. Mi mundo social es Internet y lo más parecido a amigos reales que escuchan y comparten mis problemas sois vosotros. A vosotros os cuento como están mis padres, que cosas me preocupan a diario y os escucho con suma atención. Pero a veces necesito algo más.

Un café, una coca-cola, una cena, prestar mi oído y mis consejos y poder hacerlo mirando la sinceridad de unos ojos. Últimamente me siento sólo, y no me refiero al terreno sentimental precisamente. Es más, se podría decir que en ese aspecto estoy bastante bien, aunque no me haya comido una rosca en un tiempecito… No me preocupa.

El otro día, por ejemplo, intenté mover hilos para poder ir al cine. Nada. Nadie podía. En algunas ocasiones incluso lo intenté con gente a la que sólo he visto en alguna ocasión. No fue posible. No sé exactamente el porqué lo hice, ya que realmente no me cuesta nada ir solo al cine, como ya me fui el miércoles y he hecho en otras ocasiones. Pero acabé con una desagradable sensación de ver confirmadas mis sospechas: Estoy muy sólo.

Es por eso que estoy intentando crear un nuevo abanico de amistades. Alguien con quien poder celebrar mi cumpleaños, al menos. Alguien a quien quiera conocer y me cuente cosas que me atraigan. Alguien que sepa que puede contar conmigo y con quien yo pueda contar.

No quiero dar pena, nada más lejos de la realidad, simplemente estoy pensando y comentando en voz alta mis últimos pensamientos.

El mismo miércoles, quedé con Esther (Imogen), una chica que conocí gracias a meetic. Ligar no ligo nada, pero al menos he conocido a gente interesante. Con ella me sentí bien, y me reí bastante. Luego, quedé con Patri, que también conocí en meetic y con la que también intento crear una amistad. No obstante, somos muy diferentes. Me desesperan los silencios, no saber de qué hablar porque mis temas no interesan y los suyos tampoco a mi. Cuando hasta el humor es diferente…

Creo que me demostré que los amigos no se buscan, surgen. Es como las parejas, pero con éstas últimas follas, o sea que encima te tienen que atraer físicamente. Un lío, desde luego.

Ayer precisamente, me llamó Angel, uno de mis dos amigos de la infancia y a los que no veo desde el 1 de Enero para ver que hacía y que era de mi vida. Nos veremos el domingo, supongo.

A veces creo que he crecido mal. Que soy un coche que se salió de la carretera y está buscando la manera de volver a entrar en ella. Me he tenido que tragar baches, tormentas de arena y algún que otro pinchazo.

No sé como ni cuando, pero lo conseguiré. Volveré al dulce camino asfaltado.

Cometas en el cielo (la película) - La amistad (1)

Posted by: SISOR | Posted in: Cine

Todo empezó hace algo más de un año, hacia finales del 2006. Un cliente me recomendaba un libro, Cometas en el cielo, de un tal Khaled Hosseini. Como no me gusta rechazar las recomendaciones me lo acabé comprando, y puedo dar fe que es una preciosidad de libro. Habla de la amistad, de los celos, de la guerra, del amor, de la vida en Afganistán…

La sensibilidad con la que el autor relata la historia es brutal a la vez que dulcemente seductora. Te atrapa desde el principio y te descubre sentimientos que tras el paso de los años, han quedado esperando su momento para ser rescatados y aflorar a la superficie. La trama va en torno a dos niños, el hijo de la casa y su criado, de una raza diferente y a la que los talibanes consideran inferior. Aparecen las primeras dudas sobre su amistad por parte del hijo de la casa, mientras que el criado no tiene ninguna. Lo daría todo por su amigo y señor. La vida si fuera necesario. Por él lo haría mil veces…cometa

El libro me dejó muy buen sabor de boca, así que no podía dejar escapar la oportunidad de ver la película, que ya hace un mes que está estrenada y no creo que dure mucho en cartelera.

Es una pena. Esto del cine es una pena. Miles de personas van como borregos a ver pelis de acción de alto presupuesto mientras que una película de segunda dura dos telediarios y hay que sudar la gota gorda para poder verla. Intenté quedar con alguien para verla. De hecho, llevo un tiempo intentando quedar con alguien para ir al cine, pero no parece que tenga suerte.

Al final, se me han hinchado los cojones de esperar y he decidido ir solo a verla.

Una sala. Una puñetera sala da la película en toda Barcelona. Y no es un multicines, no… Lo demás es en Versión Original, que aún reconociendo que probablemente sea la mejor opción, yo sigo negándome a tener que leer una peli.

Así es como me presento frente a la sala, sin saber como será, sin ninguna referencia, sin condicionar por valoraciones ajenas, completamente solo y no muchos espectadores más. Me da la impresión que somos menos espectadores que trabajadores. Cinco en total… Vaya negocio!!!

La película:

Una maravilla. Hacía tiempo que había leído el libro y prácticamente no recordaba la trama. Pero no sólo me la ha recordado sino que ha habido momentos que casi se me saltan las lágrimas. Encogido el corazón, conmocionada el alma.

La amistad, ese preciado bien que muy pocos poseen ¿Qué queda cuando se traiciona en la amistad? La conciencia manchada. Una tortura que atormenta día tras día. ¿Hay alguna manera de corregir nuestros errores pasados?

La película carece de efectos especiales. En ocasiones puede llegar a ser lenta ya que estamos frente a una película con guión. Pero guión del bueno. Los actores, todos árabes, lo hacen perfectamente, consiguiendo que te introduzcas en el papel inmediatamente sin ninguna dificultad aún tratándose de una cultura completamente distinta a la nuestra.

En fin, no durará mucho en cartelera, pero si tenéis ocasión iros a verla. Hoy he cambiado de opinión acerca de las películas sin efectos especiales y el cine. Antes pensaba que una película sin efectos se podía ver perfectamente en casa. Pero hoy creo que aunque no sea imprescindible, hay películas cuya historia es mejor sentirla “en grande”.

Mañana si puedo haré la segunda parte de La amistad, donde tocaré temas y puntos de vista estrictamente personales relativos a ese tesoro que muchos no poseemos.  

El agujero

Posted by: SISOR | Posted in: Personal

Hablo desde arriba.

Lo miro detenidamente y me sorprende su profunda y tenebrosa oscuridad. Hace poco, yo estaba allí escondido. Encerrado entre paredes que yo mismo había construido, y divisando una pequeña luz que componía la única salida posible. Una luz muy lejana, casi inalcanzable.

Ahora me hace gracia verlo tan y tan pequeño.

agujero

El agujero. Santuario del miedo y de las falsas excusas. Cuando todos nuestros colores se apagan y se convierten en un tétrico duotono de gris y negro.

Todos tenemos nuestro propio agujero.

Si pudiéramos compartir ese espacio involuntariamente lo llenaríamos de luz. Entre todos iluminaríamos el pozo de tinieblas que construimos a modo de tumba. Grito a grito, chispa a chispa, daríamos visión a nuestros ojos que no desean ver.

¡Qué mal se vive dentro!

¡Qué bien se vive fuera!

¡Qué fácil es decir todo esto cuando se ha salido!

Y que fácil es volver a entrar… sin apenas darse cuenta de ello.

Los celos.

Posted by: SISOR | Posted in: Sociedad

Ayer leí un interesante artículo en el suplemento ES de la Vanguardia sobre los celos. Siempre me ha parecido interesante la capacidad que tiene el ser humano de crear emociones destructivas. Aunque en este caso, los celos son una emoción destructiva que no es exclusiva de los humanos. Sólo hay que ver el comportamiento animal: perros, gatos, palomas… todos se sacan los ojos cuando macho se introduce más de la cuenta en su territorio.

El artículo decía que el 64% de los suecos encuestados había leído los mensajes del móvil de su pareja en un momento de descuido: al ir al baño, al quedarse dormida, etc.

Tal asalto a la privacidad no es algo exclusivo de los suecos. Yo, reconozco haberlo hecho en una ocasión.

Cada persona es un mundo, y cada pareja es una asociación de dos mundos, por lo que hablar de manera generalizada es muy peligroso. Pero en el caso en el que yo me vi envuelto, vencido por la tentación de mirar el móvil a mi pareja, fue un claro caso de celos irracionales y descontrolados que se convirtieron en un peligro emocional que casi me desborda.

Los celos son una falta de confianza, creo que eso es evidente. Y la confianza hay que ganársela. Y esta chica, Marian para más señas, no se la había ganado. Marian es la famosa chica del TLP de la que ya hablé en una ocasión. Y sus desvaríos emocionales, acciones irresponsables y otras carencias psicológicas graves hicieron que mi confianza hacia ella se viera reducida casi hasta el absurdo.

Con Raquel, en cambio, todo fue distinto. Ha sido la persona en la que más he confiado y jamás se me pasó por la cabeza que me pudiera engañar. Se iba de marcha con sus amigas y yo me quedaba en casa tranquilo sabiendo que jamás me engañaría. Nunca le miré el móvil, ni me lo planteé siquiera. Tenía toda mi confianza.

Pero soy celoso. Reconozco que lo soy. Los celos no sólo son una falta de confianza como he dicho arriba. Son mucho más.

En el artículo de la Vanguardia habla de la necesidad de sentirnos especiales, únicos. Queremos ser “esa persona única” para nuestra pareja, y en el momento que “otra persona” entra en juego, tenemos miedo de perder nuestra privilegiada posición.

Creo que es cierto. Todos sentimos esa necesidad. Pero los celos, en la mayoría de los casos, nos hacen actuar de una manera tan negativa que somos nosotros mismos los que provocamos perder posiciones en esa escala ficticia de importancia relativa-absoluta para la persona amada.

No podemos olvidar que todo el mundo tiene capacidad de elección. Y si la persona amada, por el motivo que sea, decide dejarte… ¡Hay poco que puedas hacer! Esto sí es una verdad absoluta. Pero da lo mismo pensar de manera racional. No tiene ningún sentido.

Cuando los celos vienen, da lo mismo sentarte e intentar tranquilizarte. No funcionará. La sangre empezará a hervir, y la mente tramitará miles de versiones de una supuesta historia de amor a tus espaldas, donde hasta sus hermanos pueden ser amantes de tu desagradecida pareja. La celotípia es el descontrol absoluto. Es ceder tu cuadro de mandos emocional a ese personaje malvado y cabrón llamado “celos“.

Yo, cuando bebía, sentía esta sensación desgraciadamente demasiado a menudo. Ahora, no sé si porque las personas con las que me junto son de otra materia moral, o porque soy yo el que se ha reconvertido, pero soy capaz de controlar los celos antes de que me exploten en la cara.

Es evidente que todos tenemos que tener nuestros espacios. Y en pareja con más motivos. Es bonito eso de tener siempre a tu pareja al lado, pero también necesitamos una vida social activa para no aburrirnos de nosotros mismos. Aquí es donde entra en juego la comentada confianza. No debemos sentirnos dueños de las emociones de los demás. Ellos las comparten con nosotros porque quieren. Y la mejor manera de que quieran seguir haciéndolo es seguir siendo como éramos antes de que los malévolos celos entraran en nuestras vidas, ya que el comportamiento enfermizo puede alejar más a la pareja que acercarla, que vendría a ser nuestro objetivo.

Un punto muy interesante del artículo ha sido la diferenciación entre los celos masculinos y femeninos. Según el doctor David M. Buss, psicólogo evolucionista de la Universidad de Texas, los hombres tienen celos sexuales y las mujeres celos emocionales. Es decir, los hombres tememos más que nuestras parejas se acuesten con otros hombres mientras ellas temen que nosotros nos enamoremos de otras.

No obstante, no estoy de acuerdo con la explicación que da dónde culpa a la biología de esta actitud. Para mí, esto se debe únicamente al comportamiento de la sociedad.

Pero sea como fuere, los celos son una emoción peligrosa. Sólo hay que ver las mujeres que mueren en nuestro país en manos de sus “amados” por culpa de unos celos patológicos graves. Por eso aunque pueda parecer una tontería, hay que saber como controlar esos impulsos antes de que se descontrolen y puedan hacer daño a alguien.

¿Qué opináis del tema?

¿Habéis mirado alguna vez el móvil o el correo a vuestra pareja a escondidas?

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Twitteando que es gerundio

Posted by: SISOR | Posted in: General

Pues después de echar pestes de twitter al final me he decidido usarlo.

¿Porqué? Pues no tengo ni idea. Supongo que por curiosidad…

Así que quién quiera follarme (follower o como cojones se diga):

http://twitter.com/SISOR