Primero fue el móvil a eso de las doce de la noche. Poco después le siguió un mail de Google Calendar y después, el Outlook. Todos se empeñaban en recordarme algo que ya llevaba tiempo recordando.
Hoy es el cumpleaños de Raquel.
Hace semanas que estaba pensando en como escribir este post y en qué tono tenía que ser tratado. Creo que como siempre, la mejor manera es la espontánea. Así que aquí estoy, nuevamente sin patrón ni boceto alguno, dispuesto a escribir prosiblemente las líneas con mayor peso emocional en lo que va de año.
No quiero soltar un discurso de lamento y arrepentimiento. No creo que sea el tono adecuado. Principalmente porque si ella lo leyera, se sentiría mal al pensar que no he podido olvidarla. Y eso, tampoco es del todo cierto.
Es imposible olvidar a una persona con la que has compartido los mejores momentos de tu vida. Hoy por hoy, estoy convencido que mi primer amor ha sido Raquel. Mi ex mujer fue otro momento importante en mi vida, por supuesto, pero en ese momento todavía estaba muy inmaduro en muchos aspectos, principalmente en el terreno emocional. Y además de eso, con Raquel acababa de superar uno de los peores momentos de mi vida, cuando salía del alcohol. No es de extrañar entonces que para mi Raquel signifique mucho más que una persona que simplemente ocupó mi corazón durante tres preciosos años.
Después de aquella época gris en la que abandonaba mi adicción apareció una muchacha dispuesta a llenar de color mi vida. Inocente y con una sonrisa siempre presente en su rostro. Una chica que gustaba de hacerse fotos en fotomatones infantiles, de esos que luego sacas las pegatinas y las vas pegando por ahí. O te retratas con distorsiones raras y graciosas. Ella era, y supongo y deseo, que siga siendo así. Siempre ve un mundo de color donde la mayoría sólo ve mierda.
Una de las personas con el corazón más grande que conozco.
Feliz cumpleaños Raquel.
Supongo que este año no te esperarás regalo alguno por mi parte. El año pasado, haciendo unos meses que lo habíamos dejado, te sorprendí con un centro de flores. Pero este año las circunstancias son bien distintas, y los sentimientos ya casi han caducado.
Solo espero que el chico con el que estás te trate como te mereces. Que te dé lo que yo y lo multiplique por mil. Que nunca cometa el error que cometí yo dejándote… ¿Quién sabe si fue un error? Las cosas pasan por un motivo, antes o después.
Deseo que consigas todas las metas que te propongas y que nunca te falte ese cariño que siempre estás dispuesta a dar. Espero que la vida te sonría tanto como le sonríes tu a ella.
Y si alguna vez, te planteas volver a contactar conmigo, no lo dudes. Aquí te estaré esperando con los brazos abiertos y con ganas de recuperar, aunque sólo sea como una amiga, a una de las personas más importantes de mi vida.
Que seas muy feliz, y que cumplas muchos más…
Millones de besitos.
Alex.
