Esta es la historia de un hombre de cristal que estaba muy triste.
Siempre había vivido en una caja de zapatos de cartón de color marrón oscuro. El destino había decidido que así fuese, hasta que llego un día que el hombrecito de cristal creció y pudo asomar su perfilada cabeza y divisar la grandeza del mundo opaco.
El hombrecito de cristal descubrió que todo eran mentiras.
Empezó a caminar con cuidado por la vida preocupado con no rozar cantos afilados. Pero siempre encontraba algo que lo dañaba, pues era sumamente frágil, demasiado delicado para el mundo que se abría ante sus dulces ojos de puros diamantes, probablemente la parte más dura de todo su vítreo cuerpo.
El pobre hombrecito de cristal era tan transparente que todo su interior era visible a las miradas crueles de los ojos opacos que lo juzgaban.
Las extrañas figuras opacas vestían todas disfraces que las hacían aún más opacas. Debajo de una piel, se encontraba otra. Y luego, otra. Así, hasta que llegó a la conclusión que la vida opaca era un juego muy difícil de jugar. Donde los dados rebotaban en obstáculos imaginarios y las casillas se desplazaban irracionalmente en un sinsentido.
Los años cada vez lo convierten en más y más transparente. Y no sabe si el camino correcto es empezar a vestirse con prendas opacas o seguir como hasta ahora, arañándose y quebrándose poco a poco hasta que su rasgado cuerpo se convierta en un cuerpo translúcido, un cuerpo que sin perder su esencia cristalina, dejé de mostrar su inocente interior.
El hombrecito de cristal está aterrado. Siente que en cualquier momento puede sentir un pinchazo, una rascada más fuerte de lo normal, que logre quebrar todo su delicado cuerpo.
Mayo 16th, 2008 at 8:04
Me gusta.
Es cierto que cuando no vamos vestidos somos mucho más vulnerables, está comprobado, no me refiero cuando estamos con alguien, sino también cuando entramos en un quirófano ( antes con sus visitas previas), por ejemplo; Por qué nos comportamos de distinta manera cuando vamos desnudos? por pudor? porque nos ven tal y como somos? como le ocurre al hombrecito de tu historia.
(muxos diran q kuando están desnudos es kuando verdaderamente son ellos , esto ya lo sé) pero en general ocurre lo contrario.
besos.
Mayo 17th, 2008 at 14:53
Me ha encantado tu historia.
Es cierto que somos más vulnerables cuando vamos desnudos o cuando somos sinceros con los demás, es decir, que actuamos tal y como somos. No intentamos ocultar nada en cuanto a nuestro carácter se refiere, y es entonces cuando nos volvemos más vulnerables. Si nos vestimos con ropas para mostrarnos opacos es porque tenemos miedo de que nos miren mal o nos hagan daño por ser como somos. El problema también es que a veces la gente que nos rodea nos viste con ropas que en realidad nosotros no tenemos, y se crean malentendidos difíciles de solucionar. Pero lo importante es estar rodeado de gente con la que puedas estar desnudo sin preocupaciones. El hombrecito de tu historia no ha encontrado a nadie con quien poderse sentir a gusto siendo de cristal y sin llevar ninguna ropa opaca? Siento curiosidad por ello, y también me pregunto si en realidad sí que tiene a alguien con quien poderse sentir bien tal y como es, ése alguien también es opaco? o por el contrario también va desnudo?
Es largo el comentario, pero es que es un post que invita a la reflexión.
Un beso!
Mayo 17th, 2008 at 20:50
Gracias chicas, pero lo cierto es que no tiene nada que ver con el ir desnudo o no. Me refería más bien a expresar sentimientos, al sufrir por no saber llevar coraza.
Laura, tengo que decirte que he decidido que este sea el primer post de una serie. Poco a poco, iré desvelando más situaciones del hombrecito de cristal. Pero de momento no, no ha encontrado a nadie con quien compartir su vida.
El hombrecito de cristal está a la espera de los acontecimientos.
Besitos para las dos.
Mayo 17th, 2008 at 22:06
pos tas expresao mu mal nene.
Pero el hombrecito ese está desnudo o no??
ahora todos los que comenten ya sabrán la trama de la historia…eso no vale!!