Hace unos días que me planteo esta pregunta: ¿Es posible amar para siempre?
A veces pienso que el amor es un invento del ser humano. Al menos, el amor o el intento de amar de manera prolongada. ¿Aman los animales? Parece evidente que algunos animales, pondremos de ejemplo a los perros, son capaces de expresar unos sentimientos de cariño hacia su dueño muy cercanos al término “amor”. ¿Pero es esto comparable?
Si la mayoría de animales tienen una conducta más bien promiscua… ¿No debería el ser humano ser también así por naturaleza?
Nos apareamos, reproducimos e intentamos mantener el vínculo afectivo a toda costa. ¿Pero por qué? ¿Porque creemos en el amor para siempre? ¿O lo hacemos para favorecer la continuidad de la especie? ¿Lo hacemos para evitar el caos?
En un momento en que el ser humano pasa la mayor crisis (y no me refiero a la económica que sinceramente me la pela) matrimonial, sólo hay que ver la cantidad de separaciones y divorcios que se producen, nos deberíamos plantear seriamente la cuestión: ¿Existe el amor para siempre?
Ahora sabemos que ciertas sustancias químicas que produce nuestro cuerpo son las causantes de reacciones tan propias como el enamoramiento. Son incontrolables y lo peor de todo, no se crean por voluntad propia. Dicho de otra manera, somos incapaces de enamorarnos cuando queremos, lo hacemos de la persona que no debemos y, en muchas ocasiones, nos enamoramos cuando ya estamos con una persona a la que deberíamos estar amando. Sólo en unas contadas ocasiones el enamoramiento se produce cuando debe.
Pero si hay algo jodido del enamoramiento no es que viene cuando le da la gana, si no que se va con la misma holgura. Un día te levantas y te das cuenta que en tu relación falta algo, que se ha vuelto monótona. ¿Y que haces? Dar un vuelco a tu vida es casi un imposible dada la sociedad en qué vivimos. Tenemos que ir a trabajar, cumplir con los amigos y la familia, y la única solución plausible pasa por cortar con todo lo anterior y centrarte única y exclusivamente en tu pareja.
Resucitar el amor tiene un alto coste que no sólo se calibra económicamente. Emocionalmente puede llegar a ser frustrante descubrir un día que todo por lo que habías luchado se viene abajo.
Pero sólo tienes tres caminos llegado ese punto: tiras la toalla (la opción más elegida en estos tiempos), o lo intentas y vas a por todas (sólo para valientes románticos) o aceptas lo que hay, como han estado haciendo nuestros padres y abuelos: es decir, elegir el conformismo.
Hipotecas, guerras, aviones estrellados, olimpiadas millonarias, alcaldes corruptos, curas pederastas, gobierno impotente, carreteras asesinas, nacionalismos y terrorismo, falsas banderas y religiones, fútbol…
¿Alguien se atreve a hablar de amor sin parecer un idiota? En esta sociedad… el amor no es importante.
¿Y vosotros… creéis en el amor para toda la vida?

Septiembre 18th, 2008 a las 13:55
nada nada, desgraciadamente se va, y muchas veces intentar salvarlo es imposible porque ya no está ahí…
Septiembre 18th, 2008 a las 15:25
Efectivamente el ser humano es promiscuo por naturaleza. La monogamia es una imposición social, sin ninguna sustentación biológica.
Por otro lado, sí creo que el amor puede durar para siempre. De la misma forma que puedes amar a tu familia para siempre es posible también hacerlo con tu pareja.
Lo que es absurdo es pretender que la sensación de las mariposas y todas esas tontás duren para siempre. La monotonía es algo normal e irremediable, al menos en parte.
Ahora hay mucha gente tonta (sobretodo ellas para que negarlo) que dejan parejas con las que estaban bien y las que querían sólo porque les parecía que habían llegado a una situación muy monótona y no habían sabido “cultivar el amor”. Y es que tanto leer el cosmopolitan han dejado inutilizada mentalmente a más de una.
Saludos.
Septiembre 18th, 2008 a las 16:38
jajajajajajaja
Y es que tanto leer el cosmopolitan han dejado inutilizada mentalmente a más de una.
Septiembre 18th, 2008 a las 18:46
Tema apasionante donde los haya, a la par que complejo. En primer lugar, cabría preguntarnos a qué nos estamos refiriendo exactamente cuando empleamos el término “amor”, porque puede que no todo el mundo entienda lo mismo o le otorgue los mismos matices. Una parte concreta que llamamos “pasión”, la responsable de las mariposas esas del estómago, es lo que muchos toman por amor, aunque son muchos los expertos que sostienen que eso todavía no es amor, pues efectivamente no es más que un conjunto de reacciones químicas que responden a un objetivo biológico de perpetuación de la especie, pero esas sensaciones mágicas no duran para siempre (al menos en la mayor parte de los casos), pues en realidad suponen un desbarajuste metabólico que el organismo no puede mantener para siempre, por eso, pasado un tiempo, el organismo retorna al equilibrio y ese “enamoramiento” desaparece. Tomar decisiones guiándonos exclusivamente por estas sensaciones, en mi opinión es un error porque el corazón es caprichoso, egoísta y traicionero, por eso hay que sumar otro ingrediente a la mezcla: la voluntad, la voluntad de luchar, la voluntad de vencer los obstáculos que se interpongan, aunque en algunos casos la situación puede acabar siendo insalvable.
Efectivamente, la forma natural es la poligamia. Ya el maestro hindú Osho advirtió que la monogamia solo tiene sentido cuando hay hijos de por medio, pues es la estrategia más efectiva para criar unidos a la prole y asegurarse de que se crían a los hijos propios (de lo contrario sería un malgasto de energía y recursos -ningún macho de ninguna especie desea criar hijos bastardos, lo cual tiene sentido biológico). Actualmente, liberado el sexo del yugo de la descendencia gracias a los anticonceptivos, la monogamia pierde su sentido, pero se mantiene por tradición histórica y cultural. La inercia de la tradición a veces pesa más que la propia Naturaleza.
Recomiendo el libro “¿Por qué amamos?” de la antropóloga Helen Fisher, para conocer las bases biológicas del amor, y los libros “Te amo” y “El amor inteligente”, de Alberoni y Rojas respectivamente, para profundizar sobre los aspectos de la voluntad y el compromiso. En el primer libro mencionado, se explica lo que tú ya intuyes cuando preguntas si el amor se transforma, pues Fisher sostiene que el amor pasa por dos fases, una primera de “amor romántico” (pasión) que acaba transformándose (o no) en una segunda de “apego” (afecto o cariño, pero de mucha menor intensidad), cada una con una bioquímica en juego determinada y comprobable. Respecto del segundo aspecto, me quedo con una cita de Alejandro Dolina que acabo de leer en un post titulado “Amor eterno” en el blog de “Vengamos otros tu reino”.
Septiembre 18th, 2008 a las 19:20
Comparto anakyn todo tu comentario. El libro de Rojas “El amor inteligente” ya me lo he leído y me dejó un gusto agridulce. Comparto muchas de las cosas que dice, pero en otras ocasiones no estoy para nada de acuerdo.
Pero si pienso que el punto fuerte es el que comentas: el uso de la voluntad. También me he leído “la conquista de la voluntad“, del mismo Enrique Rojas. Este me gustó bastante más. Pienso que en muchos casos, y en el amor en especial porque es el tema que hablamos, somos débiles de voluntad y nos doblegamos sin oponer resistencia a ese “corazón caprichoso, egoísta y traicionero” que mencionas.
Lo de las dos fases que comentas de Fisher me interesa porque es una evidencia en la que me gustaría profundizar. Muchas mujeres en especial esperan que la primera fase no termine nunca. ¿Es posible mantener esa primera fase viva? ¿Porque a las mujeres les duele más el desencanto de ver como su “historia romántica” se desmorona? Yo creo que es imposible mantener la primera fase mucho tiempo. Hay quien habla de 6 meses, otros de 3 años y algunos incluso de 6 años. No sé a nivel biológico cual es la duración real, pero lo que si que creo es que una vez finaliza no es posible volver a ponerlo en marcha. Al menos no de esa manera.
Pero si pienso que hay maneras de que esa segunda fase sea mucho mejor de lo que normalmente pretendemos. Una segunda fase incluso mucho más rica en nivel de conocimiento, cariño y complicidad. La palabra amor es eso, una palabra cuyo significado es tan amplio que es casi imposible matizarla. Es por eso que creo que el amor se transforma, pero hay que cuidarlo, sin caer en el descuido de olvidarlo.
Septiembre 18th, 2008 a las 19:54
Es imposible dar con un libro con el que estar de acuerdo en todas y cada una de sus páginas. Lo suyo es leer muchos e ir quedándose con un poquito de cada uno hasta ir formándote tu propia teoría del asunto. Puestos a recomendar, también está bien “El arte de amar”, de Eric Fromm, y, para conocer el porqué de las diferencias entre hombres y mujeres (que existen y son muchas), “El sexo del cerebro”, del Dr. Francisco J. Rubia.
La duración de esa primera fase depende de la variabilidad individual. “Cada cuerpo es un mundo”, como se suele decir. En Biología/Medicina, 2+2 no siempre son 4. Pero sí es posible alargarla o incluso reactivarla. Piensa que precisamente algunas parejas que pasan por una mala etapa hacen alguna actividad “emocionante” (un viaje exótico o algo) para intentar recuperar la “chispa” que se dice, y a veces funciona. Por todos es sabido que la aventura, los peligros, etc son elementos que incentivan la pasión, de ahí que muchos expertos insistan en que las parejas hagan cosas juntos, para evitar caer en la monotonía e incentivar la pasión. No obstante, siento decir que, en mi opinión, no es sino retrasar lo inevitable, pues parece que sean trucos o artimañas para mantener unido lo que, si fuéramos verdaderamente libres y verdaderamente naturales, no haría falta por aquello de la poligamia. No obstante, hay parejas que perduran enamoradas toda la vida. También depende de cada uno, los hay más pasionales y los hay menos, y eso va con la manera de ser de cada uno, lo cual es principalmente genético.
En el paso de la primera a la segunda fase es donde opera realmente la voluntad y donde se pone de manifiesto el grado de compromiso aceptado. Hay personas que tienen problemas en el cambio de fase y solo pueden vivir en la primera, de tal modo que cuando se acaba, la relación se rompe y a por otra. Luego también depende de lo que quiera y esté dispuesto a dar cada uno. Ya he dicho en alguna ocasión que para mí una relación es, ante todo, un “contrato”, y en función de los términos en los que se plantee ese contrato, tenemos un tipo de relación u otra. Lo importante es dejar claro cuál es ese contrato al comienzo de cada relación para que en todo momento se sepa qué se espera de la otra persona y no haya sorpresas desagradables, porque pienso que la causa principal de ruptura de todas las relaciones es la falta de comunicación y el no hablar las cosas, por darlas muchas veces por sentadas, de tal forma que lo que uno espera de la relación no coincide con lo que el otro está dispuesto a ofrecer.
Septiembre 19th, 2008 a las 1:13
Mira, yo ni libros ni nada. Puede que sea joven (o ya no tan joven, según se mire) pero he vivido muchísimas experiencias, tú lo sabes. Algunas mejores, otras peores y otras desastrosas. Pero no significa que no exista el amor verdadero y el amor para TODA la vida.
Yo estoy y estaré convencida de ello siempre, sino ¿para qué?
Un besitoooo
Septiembre 19th, 2008 a las 2:30
Antes que nada saludos, tuve la fortuna de encontrar este blog y me enrolé, un poco. Por lo general soy observador nada más.
Creo que si existe el amor para toda la vida, lo que no existe es el enamoramiento para toda la vida. Para poder estar enamorado todo el tiempo se requiere estar cambiando de pareja una y otra vez según lo mande nuestro cuerpo, le podemos llamar también pasión. Te recomiendo una canción de josé josé(amar y querer), es un cantante mexicano, y es algo simple para explicar la diferencia entre una cosa y otra.
el amar y el querer
josé josé
Casi todos sabemos querer
pero pocos sabemos amar,
es que amar y querer no es igual,
amar es sufrir querer es gozar,
El que ama pretende seguir, el que
ama su vida la da,
y el que quiere pretende vivir y
nunca sufrir y nunca sufrir,
el que ama no puede pensar todo lo da
todo lo da, el que quiere pretende
olvidar y nunca llorar y nunca llorar
el querer pronto puede acabar,el amor
no conoce el final,es que todos sabemos
querer pero pocos sabemos amar.
El amar es el cielo y la luz,el amar
es total plenitud, es el mar que no
tiene final es la gloria y la paz,
es la gloria y la paz, el querer es la
carne y la flor es buscar el oscuro
rincon, es morder arañar y besar
es deseo fugaz, es deseo fugaz
El que ama no puede pensar todo lo da
todo lo da, el que quiere pretende
olvidar y nunca llorar y nunca llorar
el querer pronto puede acabar,el amor
no conoce el final, es que todos sabemos
querer pero pocos sabemos amar.
Espero no excederme y me disculpo por el espacio ocupado.
Creo que para poder amar a alguien y que perdure necesitamos amarnos a nosotros mismos.
Septiembre 19th, 2008 a las 10:50
A mi eso de “amor eterno” me suele echar para atrás. Por experiencia creo que te acabas, digamoslo de alguna manera, “cansando”. Da igual lo bien que te vaya … todos buscamos ese estado de “enamoramiento imbécil” que una pareja estable no nos puede dar a la larga.
Creo que el concepto de amor en realidad no existe. Las relaciones tienen fases. Empiezas con la atracción. Luego pasas al capricho (que no amor). Y cuando se te pasa el “encaprichamiento”, con suerte pasas al cariño y la amistad. Y ahí ya no hay diferencia entre una pareja y una amiga …
Me estaba fijando en los resultados de la encuesta que has puesto y … bueno, esto es una opinión personal, pero … ¿a qué se refiere la gente que ha votado que “hay que luchar por conseguir el amor para siempre”?
El “amor” o existe o no existe. No entiendo eso de que “hay que luchar por él”. Lucharás en todo caso por atraer a una persona que te gusta.
Es difícil …
Septiembre 19th, 2008 a las 13:53
@Fi2: Tú misma lo has dicho, son “tus” experiencias, que pueden no ser las de los demás. Ciertamente, las experiencias que se tienen también condicionan la manera que tiene uno de entender las cosas, incluido el amor. La cosa no es tan sencilla como decir “Sí” o “No”, porque hay un millón de matices posibles, además de que no todo el mundo siente la experiencia del amor de la misma manera. Por otra parte, parece que desprecies los libros como si esto fuera un tema que no debiera ser tratado en ellos. Piensa que no podemos emitir juicios de valor atendiendo única y exclusivamene a nuestras experiencias, porque serán distintas de las de los demás y por tanto estarán condicionando nuestra valoración. Si solo nos guiamos por lo que nos sucede a nosotros, y no atendemos a lo que nos cuentan o les sucede a otros, no seremos objetivos. Amores y “amares” hay muchos y de muchas clases.
Muy buena la matización de Mdraco, opino igual.
Septiembre 19th, 2008 a las 15:44
@midnightsong: Muchas parejas, por no decir todas, acaban pasando, tarde o temprano, por malas épocas en las que la relación está en peligro por el motivo que sea (monotonía, distanciamiento, pérdida de interés, aparición de otra persona, etc). “Luchar por ello” significa en estos casos luchar por salir del atolladero, creer que si estás con la persona adecuada, si aún la quieres, hacer todo lo posible para que la relación no se vaya a la mierda, haciendo para ello lo que haga falta (ir a un consejero matrimonial, hacer un viaje juntos, lo que sea que pueda reforzar el vínculo debilitado. Esto no se hace por “amor”, pues si hubiese amor por ambas partes, no harían falta estas cosas; se hace por voluntad o compromiso de una de las partes (la que ya no siente lo mismo que antes), para no dejar a la otra persona (que sí puede seguir sintiéndolo) y ver si se puede reactivar la relación.
Septiembre 21st, 2008 a las 0:44
Qué más da el amor eterno… lo interesante es encontrar quien te llene. Si no es pasión, es amor, y si no, es al revés. No todas las relaciones tienen que tener la pasión como base, más de una tendrian que tener el respeto y la comprensión mutua como punto clave.
Últimamente ando pensando demasiado en ello, y yo he llegado a la conclusión de que no vale la pena pensar tanto en si será o no para toda la vida. Lo que busco ahora, es que me haga disfrutar cada día, que NO sea monotomo, que cada día tenga un pequeño detalle diferente… no se puede vivir toda la vida con la misma rutina… yo me niego.
Sólo algunos animales “aman”. Uno de ellos son los pingüinos. Son monógamos toda su vida, si su pareja muere, mueren ellos también al poco tiempo…
es bonito, ¿no crees?
Besitos Alex
Septiembre 21st, 2008 a las 1:11
Sólo algunos animales “aman”. Uno de ellos son los pingüinos. Son monógamos toda su vida, si su pareja muere, mueren ellos también al poco tiempo… es bonito, ¿no crees?
Eso no es bonito, es una putada. Deberían tener derecho a poder rehacer su vida. Si reservamos todo nuestro amor para una sola persona, ¿no estamos siendo egoístas? Amemos a todos (y a todas)
Septiembre 21st, 2008 a las 1:26
Quizá “bonito” no es la palabra adecuada, sí. Es rematadamente romántico.
Un pingüino no creo que viva ni tres cuartas partes de lo que vivimos los humanos y tampoco creo que puedan razonar el porqué de su monogámia, así que no sé… alomejor no les interesa rehacer su vida… y deciden no vivir más. A saber…
Septiembre 21st, 2008 a las 3:37
Tal vez la naturaleza no los haya dotado con la capacidad para rehacer su vida como podemos hacer nosotros. No en vano los seres humanos somos bastante más complejos. De todas formas, la monogamia puede no tener sentido ni siquiera para nosotros, y seguimos practicándola. A decir verdad, la monogamia solo tiene sentido para criar hijos, pero liberado el sexo de este yugo gracias a los anticonceptivos, yo no le veo sentido biológico. Sí, suena romántico, lo que no significa que el romanticismo sea bueno, al contrario, es claramente perjudicial para la salud y un error de enfoque que hay que superar ya. Pero claro, es solo mi opinión. Como curiosidad, os diré que la palabra “pasión” que tanto nos gusta deriva del latín donde significa “sufrir”. Ciertamente, los amores más románticos en toda la historia de la literatura son también los más tormentosos, y no creo que un amor que te haga sufrir sea algo envidiable.
Septiembre 22nd, 2008 a las 0:30
Si, anakyn, Estoy contigo casi completamente. Pero tengo mis reservas con respecto al sentido de la monogamia. ¿Únicamente tiene sentido biológico, evolutivo? ¿En que nos convertiriamos entonces? En seres valorados única y exclusivamente por nuestra atracción sexual. ¿No crees? ¿Qué pasaría entonces con los menos favorecidos? ¿Y si todo son relaciones de momentos e intereses…? ¿Nos acostumbrariamos a morir solos? ¿Volvemos otra vez a la necesidad de amar para no sentirnos solo?
Siempre he creído que el ser humano es una especie débil. Demostrado desde miles de años por la existencia de las religiones y en el día a día por el desmoronamiento psicológico al que la sociedad se enfrenta. Alguien dijo que la locura sería la enfermedad de este siglo… ¡Y no se equivocaba!
No obstante yo no me rindo. Yo creo que el amor puede existir y perdurar en el tiempo en varias transformaciones. De nuestra voluntad depende.
Y también comparto que los amores románticos son los más duros y crueles. Y por la manera en que dichas historias (sobretodo contadas en formato de película por bellos personajes como Richard Gere y sucedáneos) pueden afectar a la percepción de la realidad. Es curioso como puedes llegar a tener la sensación de que tu vida (y en particular la amorosa) es una auténtica mierda. Y en como puede crearte la falsa necesidad de buscar algo más en tu vida.
Septiembre 22nd, 2008 a las 17:48
SISOR, somos animales, una especie biológica más, no le busques nada mágico, etéreo, trascendental o inmaterial, somos individuos pertenecientes a la especie biológica Homo sapiens sapiens. Punto.
En los seres pluricelulares (metazoos, animales), el “sexo” es el motor de la vida, por eso no es de extrañar que todo gire siempre en torno a él. El sexo es el mecanismo de perpetuación de la especie, somos esclavos de eso sin remedio porque estamos hechos así, es lo que nos ha tocado ser, así que seámoslo. Puedes pensar o desear que eres independiente de la Naturaleza, pero lo cierto es que eres esclavo de ella, formas parte de ella, eres ella. Y la Naturaleza no entiende de “amores”. En la Naturaleza no hay “amor”, en la Naturaleza solo hay sexo. Amor es una dimensión nueva que añadimos nosotros fruto de nuestra mayor complejidad, un sistema nervioso muy desarrollado que genera un sistema de emociones, sensaciones, sentimientos, etc, más “sofisticado” (aunque nosotros lo traducimos poéticamente por más “delicado”). “Amor” es simplemente una palabra que designa una conexión, un vínculo, una relación, por eso lo que sentimos por una pareja, un amigo, nuestra familia, nuestra mascota, etc, también son manifestaciones de amor, es la misma energía, es el lenguaje de la vida, es nuestra manera de expresarnos… ya estoy desvirtuando, ya me callo
¿Que si solo tiene sentido biológico? A ver, somos especies biológicas, así que nuestra manera de vivir tiene que ser forzosamente biológica. La monogamia se implantó en los seres humanos al principio de los procesos de hominización. En un entorno altamente hostil y escaso de recursos, adoptar el modelo de “familia nuclear” garantizaba el éxito, la supervivencia, porque te concentras solo en una persona y tus crías, ahorrando una valiosa energía que se necesita para salir adelante. Después pasó a terreno cultural, articulándose toda nuestra historia en torno a ella (bueno, no toda, mira los árabes, son polígamos), pero porque durante toda ella el sexo SIEMPRE suponía tener hijos, y había que pensar en ellos. Habrás notado que ahora el índice general de promiscuidad ha venido aumentando los últimos años. ¿Crees que es casualidad que coincida con la explosión de los anticonceptivos?
Me preguntas si la monogamia es un concepto que deba ser explicado solo en términos biológicos, si te he entendido bien. Pues sí y te lo demostraré. El sentido cultural de la monogamia ya lo he comentado. Ahora demostraré por qué solo puede existir si se lo permite la Biología.
En primer lugar, y este será el argumento que menos concluyente te parezca, la poligamia es la forma de sexualidad más habitual en la naturaleza:
http://www.20minutos.es/noticia/361503/0/animales/infieles/naturaleza/
Alguien podría argumentar que adopta la monogamia “por convicción” y no por biología. Ante este argumento caben dos respuestas: a) Las convicciones también son biología. Ideas, pensamientos, convicciones, también son reacciones químicas que tienen lugar en el cerebro.
b) ¿Y si te digo que esa firme convicción se podría cambiar con pastillas? Verás, se sabe que la monogamia implica apego y fidelidad a una pareja. También se sabe que una de las principales sustancias bioquímicas que regulan este sentimiento de apego es la oxitocina, la cual aumenta en esa segunda fase de la que habla la antropóloga Fisher. Por muy frío que resulte admitirlo, a la par que antirromántico, sí, se puede decir que se es fiel porque se tienen niveles elevados de oxitocina, y se es infiel porque se tienen niveles bajos de ella. Esto sospechaban los científicos e hicieron un experimento con ratones manipulados genéticamente:
Cogieron dos especies distintas de ratones, que llamaremos A y B. Los A eran de una especie muy promiscua por naturaleza, cuyos machos se zumbaban a la hembra que se les pusiese a tiro. Los B eran claramente monógamos, sus machos permanecían con la misma hembra, al menos mientras criaban, y muchas veces incluso después seguían con ella. Se manipuló genéticamente a estos bichos, de tal modo que la siguiente generación de ratones B nacían sin receptores celulares para la oxitocina. ¿Sabes qué pasó? Pues pasó que los machos B empezaron a zumbarse a cada hembra que pillaban, al estilo de los machos A. Pero aquí no acaba la cosa, pues a los ratones A también los manipularon. A los machos A, altamente promiscuos, les inyectaron dosis complementarias de oxitocina. ¿Sabes qué pasó? Pasó que estos machos A dejaban de ser promiscuos, confiaban más y permanecían más tiempo con una misma hembra.
Puede parecer una salvajada, pero ya me imagino a las mujeres casadas acudiendo con sus maridos al médico de cabecera y diciendo: -Buenos días, vengo a que le cure la promiscuidad a mi marido.
http://www.20minutos.es/noticia/408828/gen/infidelidad/cuernos/
Ciertamente sería posible, pues todo es bioquímica. Lo que ocurre es que no me gustaría que sucediera, porque ser promiscuo (o promiscua) también es un derecho que tenemos todos. Me niego a que nuestra naturaleza sea esclava de nuestra cultura, es al revés.
Saludos.
Septiembre 22nd, 2008 a las 18:43
Emmm…
@anakyn… hablaba de mi y solamente de mi. Claro que hay muchas otras experiencias diferentes. Y no, no he despreciado los libros ni el hecho de que el tema pueda estar en un libro, soy bibliotecaria, por el amor de Dios. Te has equivocado en tu impresión.
Besitos!
Septiembre 22nd, 2008 a las 20:10
La pregunta es que si creemos en el amor a una sola persona para siempre??
¡NO!
Amar a alguien tendría que ser libre sin leyes ni contratos.
Tendríamos que amar de la manera que queramos y siempre, dar las gracias a “las personas” que han podido compartir algún instante en nuestra vida, ¿por qué? porque somos educados.
Si se termina la sal…¿qué hacéis? llenar el salero otra vez ¿no?
Tan simple como eso.
Septiembre 23rd, 2008 a las 1:43
yo si que creo en el amor para toda la vida pero que voy a decir yo? que ahora mismo estoy mas enamorada que nadie… por eso dejado mi vida en bcn para estar en dublin muerta de frio y askeada.. eso si intentamos ke el amor no sea monótono.. sino yo si que creo ke se va al carajo.. no e leido lo que a puesto nadie.. pk no llevo mis gafas y veo mucha letra.. pero tiene pinta de muy interesante! asi me gusta alex que pongas a discusion temas que den a reflexionar!! espero fotos de los fuegos artificiales en besalu! un beso niño!
Septiembre 23rd, 2008 a las 21:49
Yo tengo una idea muy particular del amor. Siento exactamente el mismo amor por mi mejor amigo que por mi novia (que no tengo); es decir, puedo querer igual a mi mejor amigo que a mi novia (y que conste que no significa que pueda follarme a los dos, porque con gente que me cae bien nunca tendría sexo). Y el amor no se va nunca, solamente cambia de forma o puede que haya otros sentimientos algo más poderosos, como (tristemente) el rencor o la envidia. Las personas somos así de imperfectas.
Sin duda es un tema complejo, que daría para más de un post. Enhorabuena por traerlo
Septiembre 25th, 2008 a las 14:32
creo que amor y matrimonio son cosas distintas, en realidad. lo segundo es la excusa para el negocio.
el amor existe, pero nada es parasiempre. pueden existir muchos amores para muchos siempres…
Septiembre 30th, 2008 a las 10:28
Reconduciendo el tema…hablamos de amor de pareja, amor de enamorarse: besar con y sin lengua, desear su cuerpo, acariciar, suspirar, añorar, pensar, andar colgado por el/ella, etc… Y sin entrar más en dialecticas sobre amar o querer. El enamoramiento tiene fecha de caducidad, el amor no.
Y hay tantas formas de amor como de personas en el mundo elevado al cubo. Cada uno contará su opinión según le fué o desea que le vaya. Cada cual lo sintió de forma más intensa o menos y como el ser humano es un insatisfecho crónico, dejará de valorar a su pareja con el paso del tiempo (ahí está la monotonia) a saber por distintas circunstancias:
- El/la otra se anquilosó.
- Ya se acomodó y no necesita depilarse para él/ella.
- Dejan de compartir ilusiones.
- Los problemas económicos.
- El lunar se convirtió en verruga, etc. etc.
El amor no tiene código de barras, pero si es previsible la caducidad en alguno de sus componentes, como por ejemplo esos detalles que nos hacen “enamorarnos” día a día… la notita en el frigorifico “compra el pan amor mío, te quiero con locura”…que luego se convierte en “te dejo esta nota para recordarte que TIENES que comprar el pan”.
Este tema daría para mucho más, pero en definitiva, el AMOR es muy importante en la vida… sin él es mucho más aburrida.
Nota.- Estás mucho más sexi rapado.