Últimamente ando sin muchas ganas de escribir, como se puede observar. Pero bueno, que sigo vivo.
Os dejo con esta versión de Bunbury, a ver que os parece.
El concierto empezó a las diez en punto con una puntualidad pasmosa. Un grito:
- ¡Buenas noches, cabrones!
Y el Sant Jordi se rindió a sus pies.
El club de los imposibles fue el tema que abrió el concierto. Un concierto que me tenía un poco asustado, ya que era la presentación de su nuevo disco, Hellville de Luxe, que había salido apenas unos días antes. No los necesarios para que un menda se aprendiera las canciones.
Pero la transición fue suave y agradable. Porque había una nueva “era Bunbury“. La era Rock… sin Héroes del Silencio.
Desaparecieron los artificios del Cabaret Ambulante y del Freak Show. Nada de instrumentos de viento. Guitarras preamplificadas y graves, muchos graves. Quizá un punto a corregir del sonido del concierto. He ido a varios conciertos en el Palau Sant Jordi (Eric Clapton, Jimmy Page & Robert Plant, etc) y puedo asegurar que se puede conseguir un sonido mucho más limpio. Pero claro, quizá no era eso lo que quería el hermano Bunbury.
-Este es el concierto contra la Gillette. Se podría llamar el concierto de las patillas. Porque os tengo que avisar… Si a alguien no le gusta el Rock & Roll… ¡Esto le va a doler…!
No voy a opinar sobre los nuevos temas. Aunque me ha llamado especialmente la atención la gilipollez que Bunbury hizo con la canción El hombre delgado que no flaqueará jamás. Y es que, si algo no he aceptado nunca, es el plagio. También hay que decir a su favor, que lo que dice que hace en ese artículo es algo que hay hecho personajes como John Lennon, quien llego a decir que muchas de sus canciones no tenían sentido porque cogía frases de aquí y de allá y luego las juntaba. Algo, que le había recomendado el propio.. ¡Bob Dylan! Así que…
(Inciso)Casualmente, buscando el comunicado que Bunbury hizo para justificar el asunto me encuentro con que también comenta lo de Lennon y Dylan. Así que paso a hacer un Copy & Paste del comunicado íntegro.
Comunicado de Bunbury sobre las “acusaciones” de plagio
Ahí va el comunicado del artista sobre las acusaciones informales de plagio que han publicado algunos medios (elmundo.es al menos): “Antes de nada, una puntualización: No me defiendo de una acusación de plagio. Primero, por que no se me acusa, se me señala en diferentes medios de comunicación. Una acusación debería ser interpuesta ante tribunales pertinentes. Segundo, un plagio, es algo perfectamente legislado por leyes interpuestas por órganos de gestión como SGAE y demás defensores de los derechos intelectuales. Existen pautas que determinan claramente dónde existe y dónde no.
Ante las inadecuadas palabras escritas contra mi persona y mi trabajo los últimos días, me he visto en la necesidad de corresponder con mi punto de vista, que creo, es el de muchos creadores en diferentes ámbitos de la cultura.
Soy consciente del mundo en el que vivimos, y no es la primera vez que, tristemente veo como medios de comunicación se entusiasman ante la noticia de que me bajo de un escenario, después de ignorar (tantas veces) las dos mil que me he subido en mi vida o los más de veinte discos que he publicado; o que se frotan las manos cuando un colega (vuestro, no mío) dice en un artículo, que dicen que alguien oyó. Triste, pero cierto.
No voy a negar que haya utilizado dos frases de Casariego (grandísimo poeta, por cierto) extraídas de dos poemarios. Igual que utilizo mi libreta para apuntar comentarios realizados a altas horas de la noche, frases de Humprey Bogart en películas de cine negro, extractos de la sección de sucesos, titulares simpáticos de periódicos económicos, conversaciones privadas o panfletos publicitarios.
A lo largo de la historia de la música popular, grandes y desconocidos escritores de canciones han realizado prácticas similares recogiendo frases de canciones tradicionales y realizando nuevas y muy diferentes creaciones. El folk, el blues, el country esta impregnado de esa costumbre y nos han dado placer para nuestros oídos a lo largo de los últimos cien años. Posteriormente, artistas como (y me parece mal citarlos, pero hay libros enteros dedicados a señalar de dónde vienen sus mejores canciones) Dylan, Cohen, Lennon, Van Morrison, han utilizado libros sagrados como la Biblia, la Kábala, el I Ching, el Tao Te king, o a poetas incuestionables como T.S. Elliot, Dylan Thomas, Edgar Allan Poe, Shakaspeare… o la prensa diaria para contarnos sus inquietudes y crear sus canciones.
Supongo que muchos de los que han escrito y divulgado las acusaciones ni han escuchado “El hombre delgado que no flaqueará jamás”, ni han leído a Casariego. Si me equivoco, sinceramente, no lo entiendo: La canción dura siete minutos, tiene seis largas estrofas y dos estribillos (sobra decir que tiene acordes y melodía). Dos frases no hacen un plagio. Pregunten. Si alguien está convencido de que no es como aquí afirmo, nos vemos en los tribunales. Mientras tanto espero que si tienen algo que publicar en torno a este tema, sean estas líneas, y no: dicen, que dice, que oyó.
Insisto en que el plagio, es una palabra perfectamente definida por el diccionario y marcada en sus límites por la ley. Espero que no se use esa palabra de forma aleatoria, ni al tún tún. Al igual que, en este caso, la realidad os joda una buena noticia.
Enrique Bunbury, Madrid, 09.09.08.
Completamente de acuerdo con todo. Cambio de tema.
Me llamó especialmente la atención una cosa que sólo hacen los grandes como el anterior citado Bob Dylan. Bunbury empezaba a tocar una canción… ¡y no la reconocía hasta que empezaba a cantar! Estaban completamente rehechas. Entradas a piano y voz para Si, versión Blues para Infinito… y así con todas. Por no hablar de Lady Blue, irreconocible. Sólo los grandes, muy grandes se sienten en la necesidad de cambiar constantemente. De evolucionar en su camino hacia algo. Te puede gustar o no, ese algo. Pero la búsqueda continua es lo que define al genio. Y Bunbury es lo más cercano que tenemos a un genio en estos momentos.
La puesta en escena fue magistral. Bunbury ha creado un personaje, como David Bowie creó a Ziggy Stardust, con la diferencia que Bunbury lo ha adoptado para su forma de vida. Se lo ha creído. Empezó con claros indicios de ser un clon de Jim Morrison, al menos físicamente. Ahora no se parece a nada más que a Bunbury. Y eso es algo que sólo tiene dos colores: o blanco, o negro. O lo amas, o lo odias a muerte.
Los gestos, los movimientos, el contacto con el público (cuando estaba por los bises pidió una botella de ron para brindar con el público), los 6 temas que tocó en los bises, la indumentaria cuidadosamente escogida… Todo hace pensar que éste nuevo Bunbury es lo más cercano al “auténtico Bunbury“. Las influencias lo han llevado hasta aquí y sólo él sabe donde lo llevará después.
No tocó nada de Héroes del Silencio, como ya imaginaba. Sólo la versionada por Héroes “Apuesta por el Rock & Roll” de Mas Birras. Un tema de Bushido, otro de “El tiempo de las cerezas”, disco que hizo con Nacho Vegas, y la colaboración en un tema del cantante Morti(con quién ya colaboró en Bushido).
Y acabó, como no podía ser de otro modo, con Al final.
Como dijo durante el concierto:
-Una de las costumbres que menos me gustan de la sociedad actual es que no se lleva sombrero. Porque en ocasiones hay que saber quitárselo, para mostrar respeto.
Ahora mismo sería cuando yo me descubriría ante él. Si señor… mis mayores respetos ante un genio.
No hay nada mejor para los días tontos que coger la cámara de fotos y salir a afotar por ahí. Cojo la moto, el iPod y ale, a caminar atento a todo lo que puedo capturar.
Así iba yo el martes, tratando de desconectar con el mundo real para saber hacia donde tirar cuando por los alrededores del puerto me encontré a esta pobre mujer rebuscando algo en su bolso. Aconsejo darle a la foto para verla en grande.
Me quedé clavado delante de ella y no dude en hacerle un par de fotos.
Inmediatamente mi estado anímico fue cambiando. Es algo indescriptible, pero el hecho de ver con mis propios ojos la desgracia de los demás me hace darme cuenta de lo afortunado que soy. De lo desagradecido que soy con el mundo.
Esa pobre mujer, con los calcetines roídos y los pies destrozados era toda una escena de desolación. En cualquier momento esa mujer podía aparecer muerta en cualquier portería o cajero de la Caixa sin que a nadie le importase lo más mínimo.
Me paré a imaginar su vida; en su familia (si la tuvo), en sus amores, en los palos que le dio la vida… y me volví a sentir insignificante, en lo más parecido a “un mierda” que alguien se puede sentir. Pero poco después me sentí afortunado por todo lo que tengo, tanto lo material como lo intangible.
¿Porqué me siento un miserable al sentirme afortunado delante de tanta pobreza? Supongo que será algo normal. Me pasa muy a menudo con la gente con Sindrome de Down. Creo que en alguna ocasión ya lo comenté, pero se me encoge el corazón a la par que me siento terriblemente afortunado de que tanto yo como los míos no hayamos pasado por ese problema.
Pero volvamos a lo mío.
Mi problema es algo caótico, y es que soy incapaz de esperar. Como bien apunta pichita en el anterior post, sé perfectamente que no estoy preparado para tener una relación. O quizá si que lo estoy, pero es que no la quiero ahora mismo. Cierto que necesito un poco de cariño, un abrazo, un beso, etc, eso es innegable (y ya de paso mojar el churro que se me va a oxidar de no usarlo…), pero tengo muchas cosas en mi vida ahora mismo que me impiden mantener una relación ahora mismo. Y aunque parezca mentira la más importante es la económica. Porqué si, tener pareja sale caro, y yo estoy en una situación horrorosa con el asunto de mis padres.
Pero me cuesta esperar. Nunca he sabido gestionar el tiempo. Soy un ansioso, un impulsivo, y no puedo esperar a que llegue el momento. Creo que estirando los brazos lo suficiente puedo llegar a abarcarlo todo. Y no, cada vez me siento más lejos de lo que persigo, aún sin saber a ciencia cierta que cojones es lo que estoy persiguiendo.
Pero el niño caprichoso está siempre ahí, llorando y pataleando porque lo quiere todo ¡Ya!
Hoy voy a variar y recupero una vieja costumbre de poner algo de música. El tema elegido he querido que sea alegre, así que me he decidido por un tema que descubrí gracias a la maravillosa Terra Naomi que le hacía una versión y que el lunes cuando quedé con Sandra para ir a echar unas fotos me comentó que había oído la versión original y que estaba muy bien. Así que miré en mi Winamp a ver si por casualidad la tenía (20.000 canciones da para eso y mucho más…) y sí, en efecto, la tenía. Pero lo más curioso es que estaba en un mega-archivo que me bajé con los 100 mejores solos de guitarra (Santería ocupa el número 84). Algo que me desconcierta, lo confieso.
La canción se llama Santería y es de un grupo llamado Sublime. Podéis ver el vídeo de la versión de mi amada Terra Naomi que canta mientras se toma un vaso de leche y un guitarrista lleva una especie de toalla enredada en la cabeza, y el vídeo original después de la letra.
I don’t practice Santeria
I ain’t got no crystal ball
Well I had a million dollars but I, I’d spend it all
If I could find that heina and that sancho that she’d found
Well I’d pop a cap in sancho and I’d slap her down
What I really wanna know (ah baby) wait till I get back what I really wanna know (my baby) What I really wanna say (ah baby) he knows what is good for him What I really wanna know (ah baby)
What I really wanna say, I can’t define
Well it’s love that I neeeeeed
My soul will have to
Find a heina of my own
Daddy’s gonna love one and all
I feel the break, feel the break, feel the break
And I gotta live it out
Oh yeah un-huh
Well I swear that I,
What I really wanna say, I can’t define
Got love! Make it go
My soul will have to…
What I really wanna say, is I’ve got mine
And I’ll make it
Yes, I’m going up
Tell sanchito that if
He best go run and hide
Daddy’s got a new .45
And I won’t think twice
To stick that barrel straight down sancho’s throat
Believe me when I say that I got something for his punk-ass
What I really wanna say, is there’s just one way back
And I’ll make it
My soul will have to wait
Llevo unos días malos. Sin ganas de moverme, de vivir. Apenado. Mustio.
Sé que son fases, que todo pasa. Pero a veces no puedo dejar de preguntarme si esta mierda no será para siempre. Ya dura demasiado.
No sé que es lo que necesito. Las facturas que tengo que pagar de mis padres me ahogan. No veo una salida a corto plazo de esto. Con un sueldo de 400€ no pueden hacer gran cosa los pobres. Pero es que es una mala edad y una mala época para encontrar trabajo. El problema es que yo ya voy cargado de gastos y no puedo asumir muchos más.
Luego viene el terreno emocional. Me quiero engañar pensando que cuando encuentre mi estabilidad estaré preparado para estar con alguien. Pero, por otro lado no quiero esperar. Necesito querer y sentirme querido. Necesito irme a la cama con un mensaje de buenas noches y un sueño cocinando a fuego lento con especias de esperanza. Quiero ver un poco de luz. Quiero soñar con alguien. Quiero que alguien sueñe conmigo.
Hace muchísimo tiempo que no me ocurría, pero tengo ganas de llorar. Me encuentro solo. Jodidamente solo. Rodeado de gente, pero solo. No me apetece hablar con nadie, ni siquiera escribir. No quiero masturbarme ni escuchar música. Tampoco tocar la guitarra ni leer. Estoy apático y susceptible.
Que esto pase ya, ¡¡¡por Dios!!!
Ayer, 2 de octubre, hice 31 añitos. Quería haber escrito algo interesante, pero el hecho de empezar vacaciones me decidió a posponerlo, ya que además tampoco tenía nada interesante que contar.
Estuve algo liado y por eso preferí dejar para hoy el anuncio oficial. Así hoy me felicitan otra vez. ¿A que mola? Jajaja.
En casa de mi colega Guille descubrí un par de vídeos que muchos ya habréis visto, pero yo, que sólo miro youtube de tanto en tanto, los descubrí ayer.
Esta es la primera parte del vídeo.
Y esta es la respuesta.
Bueno, yo me descojoné de lo lindo.
Ya de paso apunto que estoy de vacaciones. Tiempo extra para ir a fotografiar por ahí y descansar un poco.
Saludos a todos y a ver si me animo un poco a escribir que tengo esto algo dejado de la mano de Dios.