Guerra entre filosofía y psicología.
Domingo, Agosto 20, 2006 12:44Ayer me compré un libro llamado Más Platón y menos Prozac. Un libro que intenta explicar las bondades de la filosofía y lo ineficaz de la mayoría de tratamientos de psiquiatría y psicología donde se suele abusar de los fármacos o de terapias inócuas. La verdad es que me está aburriendo de cojones…
Hace tiempo leí o alguien me contó que la locura era la enfermedad de este siglo. Puede que sea un poco exagerado hacer tal afirmación, pero si que esa es la sensación que parece que nos producen las noticias de cada día. Una de las pocas cosas con las que coincido con el libro es que parece que los psicólogos se estén inventando una gran cantidad de enfermedades mentales. Cada vez que sucede algo nuevo, una nueva enfermedad mental.
Un caso que me ha llamado la atención ha sido el del trastorno de falta de atención por hiperactividad (TFAH), admitido por votación como enfermedad mental en 1987. Ese mismo año se diagnosticó dicha enfermedad a medio millón de escolares estadounidenses, y en 1996 ya fueron 5,2 millones. Prosigue el libro explicando que en medicina, no hay ningún dato fiable que demuestre que que el TFAH sea debido a un trastorno cerebral determinado. Pueden ser otras las causas. Falta de motivación o disciplina, que no estudien lo suficiente en casa, que los profesores sean unos incompetentes o que los padres se muestren indiferentes con el niño.
Otra cosa que me ha llamado la atención del libro ha sido el aprendizaje por mi parte de un nuevo vocablo: la cosificación. Eso, en filosofía, es la declaración o suposición de que algo existe sin que haya modo de probarlo. Así, según el libro, los psiquiatras y los psicólogos son expertos en la cosificación de síndromes y trastornos, de tal manera que primero se los inventan y luego buscan síntomas en las personas y sostienen que eso demuestra que la enfermedad existe.
El principio del libro, no obstante, es una declaración de intenciones de guerra contra la psiquiatría y la psicología. Aunque en ciertos casos recomienden el tratamiento de dichos especialistas, caso por ejemplo de la desintoxicación de drogas o bebidas alcohólicas, ya que en ese caso está demostrado que ha habido una alteración en la estructura del cerebro debido a las sustancias químicas causantes de la adicción.
Yo tomo prozac. Como la mayoría de personas que han logrado desengancharse de alguna droga y su sistema emocional se ha visto sometido durante largas temporadas a sus altibajos. Cuando te desenganchas el sistema emocional y neuronal está completamente inestable. A veces estás en modo maníaco y en otras en modo depresivo. Siempre piensas que cuando bebías o te drogabas eras más tú. Aunque parezca evidente que no es así, la mente es capaz de ejercer miles de trucos y autoengaños para llevarte a replantearte su decisión.
Una vez empiezas a preocuparte por ti y a entender que algo se ha salido de su sitio allí dentro en tu cabecita lo primero que haces es buscar información psicológica. En mi caso, me puse a buscar dicha información por mi cuenta en varios libros de psicología. Y desgraciadamente llegué a la conclusión anterior de que se hace un serio abuso de las enfermedades mentales.
Empiezas a mirar los síntomas y pronto descubres que puedes ser un bipolar, un borderline, o cualquier cosa. Acabas cogiéndote miedo. Piensas que lo que tienes es muy grave, acojonántemente grave. La cuestión como siempre es el miedo.
No sé exactamente como puede la filosofía tratar estos síntomas. Pero los ataques a la psicología y psiquiatría de una manera tan descarada han hecho que el libro pierda encanto. Lo intentaré leer, aunque no estoy muy predispuesto. Al menos me ha servido para pensar en mi cabecita loca.
Los datos que comento arriba han sido sacados del libro Más Platón y menos Prozac de Lou Marinoff
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Alalluna says:
Agosto 22nd, 2006 at 18:49
La mente es un mecanismo demasiado complejo como para que un simple libro pretenda ser una especie de solución para todos. Si a alguien le ayuda, bienvenido sea a las librerias, de todos modos… La mejor ayuda siempre está dentro de uno mismo, en cuanto uno es suficientemente fuerte como para reconocer su problema y querer ponerle remedio, el problema tiene las horas contadas. Ese siempre es el primer paso según mi punto de vista.
En cualquier caso, cada día hay más cabecitas locas en esta especie de mundo al revés. Nadie se libra de un bajón emocional hoy día. Si curaramos el estilo de vida que se nos impone igual nosotros no necesitariamos tantas curas.
Sobre todo, siempre, arriba ese ánimo.
malenkito says:
Agosto 22nd, 2006 at 22:41
sin querer filosofar, me parece muy bueno el título del libro y como algo de verdad tenga vamos a tener que empezar a fabricar mucho prozac para todos los estudiantes a los que se le está quitando las humanidades y filosofía en las escuelas…
y por cierto, veo que has escrito este post con writely… ya contarás que tal funciona…jeje..
salud2