Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

Fragmentos de lo que soy (II)

Posted by: SISOR | Posted in: Alcoholismo, Personal

Hay días extraños. Muy extraños. No son ni buenos ni malos. Sólo son momentos extendidos que evocan tiempos pasados y futuros. Son evasiones del presente. Casi con toda probabilidad serán momentos depresivos que eludirán a dolores de antaño y a temores de un tiempo que no deseas que llegué jamás. No hay excusas, es inevitable.

Desde pequeño sufro de ello. Quizá no tan pequeño. No lo recuerdo, como tampoco recuerdo gran cantidad de detalles que por la compresión de mi mente se han visto eliminados para siempre de mi materia gris. Muy a menudo pienso que me quedé tonto. Algo me afectó mis neuronas y me las dañó para siempre. Ahora los científicos dicen que no, que se regeneran. Eso espero. El éxtasis, la cocaína y el alcohol me erosionó todo un mundo de detalles. Ahora sólo veo en grandes rasgos.

Cuando empezó siempre busqué la manera más rápida de apaciguar el dolor de sentirme perdedor. Era un sentimiento. Jamás entendí que era un dolor cognitivo. Algo que a base de pensar se podía transformar. Algo así como el amor. Una mierda mental que nosotros creamos para creer en ella hasta la muerte. Creamos amores y depresiones, según nos convenga. Que simples somos. O quizá seamos complicados. No lo tengo muy definido, pero el ser un ser de sentimiento duele mucho. Y sobretodo cuando estás repleto de miedos.

Esos miedos nos acompañarán siempre. Pero de niño son temores horribles de soportar. Ahora me puedo calmar pensando que no soy igual que los demás. Soy el puto elegido. Una víctima más. Pero un desgraciado, un frustrado. Pero también un superviviente. Un Don nadie importante. Con un pasado que quiero borrar y un futuro que me gustaría crear con retazos de mis ilusiones. Y vuelvo a estar como siempre… Vuelvo a no estar aquí.

Pensando en cuando yo fui… o pensando en cuando yo sea… Pero nunca pienso en ahora. En el ya más inmediato. Cuando me quedo minutos pensando en la más absoluta nada y con la mirada perdida, me acuerdo de que no estoy bien. Carburo a medio gas. Y sólo pido una cosa, que los científicos acierten en esto. Quiero volver a estar activo al cien por cien. No quiero más lagunas. No quiero más sueños. Quiero una gran realidad.

Fragmentos de lo que soy (I)

Posted by: SISOR | Posted in: Alcoholismo, Personal

Y entonces llegó el arrepentimiento. No sé como pero se me escapó de las manos. Fue en una despedida de soltero de uno de mis mejores amigos. Compañero de trabajo desde hacía 7 años. Él sabía de mi enfermedad y por eso se extraño cuando yo decidí hacerlo. Me lo había planteado mucho tiempo atrás. Para ser sincero desde la primera vez que lo oí. ¿Para siempre? ¡No hay nada para siempre! Me dije… Pero en este caso si.

El alcoholismo es para toda la vida. Ahora estoy convencido. Tengo la prueba. Hace 6 meses tuve una recaída. Fue de un par de meses, pero suficiente como para darme cuenta de que no bromeaban estos de AA. Al principio fue en la despedida de soltero, luego fue en la boda, luego en una salida con unos amigos, ya que había demostrado en dos ocasiones que lo podía controlar (iluso). Y cuando me quise dar cuenta, ya estaba otra vez bebiendo a diario y a escondidas. Nadie sabía nada, nadie se dio cuenta, pero yo había retrocedido todo lo ganado. Necesitaba volver al inicio.

Y volví. Necesitaba recordar qué era lo que yo era. Porque necesitaba esa jodida bebida en mi cuerpo. Su ardor. Su estado de inconsciencia. Su estado de evasión. Maldito y bendito estado. Para eso vivía yo.

A veces siento envidia de los que pueden darse el lujo de coger el líquido sagrado y compartir actos sociales miles a su costa. Os aseguro que tengo ganas de poder hacerlo. Pero el monstruo que tengo dentro de mi despierta en cuanto cae la primera gota. Y no puedo pararlo, me domina. Me absorbe hasta que controla todo mi yo. Quiere todo el alcohol que mi cuerpo sea capaz de asimilar. Y mañana, más.
Se que muchos no me entenderán. Solo los alcohólicos saben de que hablo. De esa sensación de impotencia. De saber que estás haciendo algo mal y que no eres lo suficientemente fuerte como para frenarlo. Joder que mal te sientes cuando tienes que pedir ayuda por no poder dejar a un lado ese whisky.

Ahora estoy en un buen momento de fortaleza. Me siento fuerte y seguro. Pero me obligo a escribir sobre ello de tanto en tanto. No puedo ni debo olvidar qué es lo que soy. No me puedo permitir volver a caer. Ya no.

Porque yo me lo merezco. Feliz 2006!!!

Posted by: SISOR | Posted in: Alcoholismo, Personal

Pues en este primer post del 2006 nos vamos a poner reflexivos. ¿Qué es lo que le pido a este 2006? Pues voy a ser egoísta que eso siempre se me ha dado bien. Es una de las “virtudes” de los alcohólicos. Normalmente siempre nos hemos preocupado de hacer lo que nos da la gana, sin importarnos a quién y porqué hacíamos daño. Lo más importante siempre ha sido beber.

Ahora que la vida poco a poco se está arreglando aún tengo golpes de realidad. Es una sensación horrorosa, como que todo lo hago mal. Antes, supongo que la diferencia estaba en que no sabía que era lo correcto. Estaba tan hundido en un pozo de mierda que me importaba todo muy poco. Era yo. Siempre yo. Ahora, hay veces en las que me siento fatal conmigo mismo. Me jode ser yo.

Hoy en los Simpson han dicho una frase tremenda. Un niño le ha dicho a su padre… “Padre de fin de semana”. Eso es lo que soy yo, padre de un día a la semana. Puede parecer una tontería, pero mi cabeza se ha vuelto a poner en mi contra como hacía antes. Me he echado en cara cosas que podría hacer mejor. Muchas cosas por cierto. Mis defensas emocionales hoy estaban bajas. No me he defendido, y podría por cierto, alegando las cosas que ahora sí hago bien. Pero mi abogado estaba hoy de fiesta.

Últimamente me encuentro muy tenso. Irritable. Lo pago con Raquel, con Miriam y con el primero que se me pone delante. No se el motivo, pero las vacaciones no me están sentando todo lo bien que debieran. Sedentarismo+Turrones=Kilos. Y de esos he pillado yo unos cuantos. Tarea más para añadir al saco de las promesas de este 2006 recién estrenado.

Pero este 2006 quiero que sea diferente. No voy a pensar en la paz mundial, ni en el estatut, ni en la religión ni en la ley antitabaco. Voy a pensar en mí. En mi vida y en mí. Una vez mi centro esté reparado, poco a poco me iré preocupando del exterior. Pero por ahora, mis preocupaciones se deben canalizar en mi persona, y en un par de vértices que forman mi actual estructura. Debo de intentar salir de estas ralladas mentales que aun me persiguen. El no asimilar que seré diferente para toda la vida.

Por eso este post me lo dedico para mí. Para mí y los míos. Y por todas las botellas que dejé vacías por el camino. Y por los metros de cocaína que pasaron por mis fosas nasales. Y por las pastillas de éxtasis que me transportaron durante muchos fines de semana al amado Nirvana. Y lo más importante, por poderlo contar. Porque sé todo lo que hay por éste mundo y como acaba. Por eso me alegro de lo que tengo, de cómo lo tengo y de ser lo que soy. Siempre podría ser peor. De hecho, no hace mucho fui peor… Mucho peor.

Ahora mi vida se va ordenando, poco a poco. Ayer pude hablar con mi hermana, que huyó de Barcelona a Santiago de Compostela para desconectar con todo y salir de la nube blanca. Sé que su guerra particular con la cocaína tampoco fue fácil. Arriesgó mucho, pero al final mereció la pena. Por si algún día me lees, Yas, este post también es para ti. Porque sabes que tu también estás muy dentro de mí. Te quiero petarda.

Un abrazo para ellos y muchos besitos para ellas.

Extractos de mi Diario Personal

Posted by: SISOR | Posted in: Alcoholismo
Sábado, 28 de octubre de 2000

…“Incomprendido, solo, triste, inseguro, transparente. Estos son algunos de los adjetivos con los que me definiría ahora mismo. Con 23 años. Mi vida hace ya mucho que dejo de ser rosa. En tramites de separación, con una hija preciosa (mi vida), y … solo.

La soledad es mi mayor problema. No se estar solo. Siempre necesito a alguien conmigo. Sea amigo, amiga o un simple conocido. A la primera persona que encuentro le suelto todo lo que siento. Sin más. No me hace falta eso que llaman confianza. Si no la tengo, la tomo. Y me desahogo. Esta vez en cambio, todo parece tan distinto. Es distinto. Cuando las cosas pasan demasiado rápido nos coge a todos por sorpresa. Como en esta ocasión, aun habiendo sido yo el promotor de la separación, no dejo de morirme por dentro y de sorprenderme por mi forma de sentir las cosas. Tantas ganas tenía y tan mal que me siento. Quizá el problema sea la forma de haberlo hecho. Demasiado rápido, demasiado nervioso. Confundiendo las causas, aunque estuviesen bien claras desde hacía ya tiempo.”…

Miércoles, 8 de Agosto de 2001

…”Hoy he vuelto tener un bajón importante. Por un momento parecía que se me iba a parar el corazón y me caería en redondo al suelo. Tenía ganas incluso de que ocurriese. Para comprobar si se notaba algo de diferencia en estar muerto y como estoy ahora.

Sigo estando igual que antes. No he mejorado nada. Ni en la bebida, ni con mis ideas. Sigo en mi laberinto, y en vez de buscar la salida, juego al escondite. Me escondo de todo. Tengo miedo a todo. Pánico. Y de lo único que me voy dando cuenta es de mis errores. Y en especial, de lo que podría considerar el mayor error de mi vida. Haber dejado a Silvia.

Normalmente siempre suelo estar convencido de lo que hago. Bueno, solía estarlo. Ahora no tomo absolutamente ninguna decisión en mi vida. Ni importante, ni vacía. Pero, en cambio, antes tenía una gran seguridad en mi mismo que me hacía imposible arrepentirme de nada que hiciese. Todo lo hacía basándome en mis principios. Y pocas veces me sentía mal conmigo mismo. Esto es como un fácil ejemplo…

El que tiene una moto pequeña puede tener cientos de accidentes leves. Pero el que tiene un buen pepino de moto solo tendrá un accidente en su vida. Y será mortal. Eso me ha pasado a mi.

Desearía haber tenido muchos errores y poder haberme arrepentido de algo. Pero no. Solo he tenido un error y ha sido lo suficientemente grande como para poder haberme destrozado la vida. Supongo por lo que a la lógica se refiere que esto es transitorio. O eso espero. Que con el tiempo pasará. Pero joder, cada vez parece que vaya a más. Al igual se debe al verano y sus calores. No lo se.

No tengo ganas de escribir más. No tengo ganas de nada. Bueno si. Tengo ganas de tener ganas de vivir.”…

Miércoles, 22 de agosto de 2001.

…”Parece ser que soy lo suficiente tonto como para no darme cuenta de lo que la peña piensa de mi. Soy el alcohólico (que eso no es ninguna novedad), pero a parte, la idea que tienen de mi no es muy buena.”…

Martes 16 de Julio de 2002.

…”Hoy me siento bien, francamente bien. Sigo bebiendo, aunque menos, todavía consumo éxtasis o coca, pero de forma más moderada. Y el hecho de vivir en casa de mis padres me ha ayudado sobremanera. Mis neuronas están despertando, poco a poco, y me estoy dando cuenta de para lo que yo estoy aquí. Tengo que hacer algo importante con mi vida. El camino más claro es la música. Parece mentira que aun a sabiendas de que no tengo nada, tenga la seguridad de saber lo que tengo dentro. Y sentir que en el momento menos esperado puede explotar. Sé que lo hará. Ese es el momento que espero.”…

Domingo, 21 de marzo de 2004

…”Soy Alcohólico. De eso no hay duda. Y no me lo dice nadie, me lo digo yo. Todos mis errores han tenido un punto clave en común, el alcohol. Decidí ir al médico para afrontar el problema que debía resolver pensando siempre en un presente que no me gustaba. Y lo único que conseguí fue llenarme el cuerpo de ansiolíticos y antidepresivos para estar completamente zombi todo el día. Y aún así, no conseguí dejar de beber. Aún peor, mezclando los ansiolíticos y el alcohol he llegado a límites de idiotez que sospechaba que existían.

El Lunes 15 de Marzo, me decidí a ir a AA (Alcohólicos Anónimos). Y creo que ha sido una buena decisión, porque me ha hecho ver el futuro. Un futuro que indudablemente no deseo. A través de casos que escuchas, te horrorizas ver como el alcohol puede destruir familias ¿la mía?, hacerte perder los amigos ¿los míos?, y hasta el trabajo (aún no ha llegado este punto gracias a Dios). Cuando escuchas y ves a estas personas recuperadas, piensas en que hay una luz, una salida. Y en que aún soy joven para empezar de cero. De la misma manera que empiezo de cero este diario por segunda vez.”…

……………………………………

…”Ayer sábado estuve tentado de empezar con la primera copa, en este caso el primer carajillo. Lo pasé francamente mal. Solamente un alcohólico se puede hacer una idea de lo mal que se pasa cuando la ansia viene a por ti y encima trabajas en un bar. No podía esconderme de él. Me tome un Diazepán y aún un poco atontado conseguí salir adelante. Lo conseguí. Me fui a la Catalonia y me compré “El código Da Vinci” de Dan Brown. Todo el mundo lo lee y yo no voy a ser menos. Ya casi lo he terminado. Cuando lo compré fui a mi curro a cenar y luego directo para casa. He renunciado al torneo de billar y hasta dentro de un mes o dos de abstinencia no volveré a pasar. Es demasiado fuerte la tentación de beber cuando tengo mi taco en la mano.

Hay que renunciar a cosas en esta vida si se quiere lograr algo. Y lo que yo me planteo lograr es lo más importante del mundo. Recuperar mi vida.”…

Hoy, mirando atrás todos estos escritos, me doy cuenta de lo que puede llegar a cambiar una persona. Es muy difícil para mi pensar en todo esto como si no fuera yo. Como si fuera otra persona la que ha vivido así de hundida durante tanto tiempo. Realmente, ahora me doy cuenta que prácticamente todos mis dolores eran imaginarios. Como todas las decepciones. Todos los rechazos tambien eran imaginarios al igual que cuando creía que era el mejor. Prácticamente la totalidad de mi pasado fue inventado por mi mente enferma. Mi autodestrucción. Mi dolor. Mi necesidad de beber para “curarme” también era un jodido engaño. Así como mis promesas y mis esperanzas. Mis amistades de conveniencia, mis santuarios personales, mis trucos de autoengaño. Todo. Todo fue un engaño del jodido alcohol. Ahora solo puedo hacer todo lo que esté en mi mano para seguir como estoy. Y si es posible, mejorar.

En el nombre de Charo, y en el mío

Posted by: SISOR | Posted in: Alcoholismo, Noticias

El otro día tuve uno de esos momentos que me hizo recordar mi terrible enfermedad. En mi ciudad, Barcelona, tres hijos de puta que no tenían nada mejor que hacer agredieron a una indigente que dormía en un cajero por dos veces y luego la quemaron viva con un líquido inflamable. Uno de estos desgraciados era menor, 16 años, mientras que los otros dos tenían 18 años. Los tres vivían una vida cómoda, de familia bien, sin antecedentes. En cambió, la pobre indigente, de nombre Charo, no tuvo la misma suerte.

Su vida se truncó por un desamor. Abandonó a su hija y su marido por irse con un francés directivo del PRYCA, donde ella trabajaba de secretaria de dirección. Luego, él la abandonó a ella y su sistema emocional se quebró. Empezó a beber, y la depresión la absorbió. Sería fácil juzgarla ahora que no está y sobretodo teniendo en cuenta que no sabemos nada de su vida más que unas cuantas frases de los diarios.

Pero a mi me aterroriza la historia por dos motivos. El primero evidentemente es la crudeza de estos tres asesinos. Y el segundo es la crudeza con la que la vida nos enseña que cualquiera, incluida una “señora de buen trabajo y buena clase” se puede ir a la mierda en cuanto el alcohol se apodera de tu vida. No hay distinción. Todos podemos caer en la más absoluta miseria. Yo podría haber tenido que dormir en un cajero. Y todavía puedo, como también puedes tú, lector que me lees, si tienes la desgracia de dejar tus emociones en manos del alcohol.

Aquellos que no estén muy en contacto con el tema del alcoholismo no sabrán que es lo que se siente al apagar cada día la luz de tu alma con un ahogo de desesperanza. Cuando todo te importa una mierda y crees que ya nada cambiará jamás. Esa persona que te engañó, o te dejó, lo hizo porque no vales una mierda. Y lo único que puedes hacer es beber para ahogar tus penas. Y aunque alguien lo haya hecho en alguna ocasión y no vea la diferencia entre su situación y la de Charo, decir que el alcohólico se creó quizá en esa situación y ya no se curará en vida, mientras que él, tuvo la suerte de pasar la mala racha sin más consecuencia que una pequeña cicatriz en su corazón.

Mi entrada en contacto con el mundo del alcoholismo me hizo temblar cuando me di cuenta que yo también podría haber acabado en la calle. De hecho, ahora estoy acabando de pagar una deuda que tenía por desorganizar mi vida a base de alcohol y drogas. Ahora lo pienso y cuando veo a esas personas que no tienen absolutamente nada, algunos ni una triste manta, pero tienen un poco de vino,…

Quizá una persona no enferma no entienda esa dependencia por encima de una comodidad como puede ser algo que te cobije del frío. Pero yo si. Y me veo lleno de pánico solo de pensar en ello. En que yo podría haber acabado igual, rociado con disolvente y apaleado por tres hijos de puta que la vida les dio todo lo que quisieron y ellos quisieron quitarle lo poco que le quedaba a una mujer a la que la vida ya le había quitado prácticamente todo.

Ahora, solo espero que la justicia caiga bien sobre estos energúmenos y no salgan como un farruquito cualquiera. Y lo más importante, que la gente se centre en que esas personas que hay tiradas por la calle, son eso, personas, y como tales hay que respetarles y hacer lo posible por ayudarles. ¿Oído Sr. Clos? Usted que quiere barrerlos de las calles como si fueran basura mal ubicada, si le molestan mucho ya sabe, con un poco de disolvente y fuego el problema desaparece. O al menos lo cambia de sitio. ¡Lamentable!