Hace unos días que me planteo esta pregunta: ¿Es posible amar para siempre?
A veces pienso que el amor es un invento del ser humano. Al menos, el amor o el intento de amar de manera prolongada. ¿Aman los animales? Parece evidente que algunos animales, pondremos de ejemplo a los perros, son capaces de expresar unos sentimientos de cariño hacia su dueño muy cercanos al término “amor”. ¿Pero es esto comparable?
Si la mayoría de animales tienen una conducta más bien promiscua… ¿No debería el ser humano ser también así por naturaleza?
Nos apareamos, reproducimos e intentamos mantener el vínculo afectivo a toda costa. ¿Pero por qué? ¿Porque creemos en el amor para siempre? ¿O lo hacemos para favorecer la continuidad de la especie? ¿Lo hacemos para evitar el caos?
En un momento en que el ser humano pasa la mayor crisis (y no me refiero a la económica que sinceramente me la pela) matrimonial, sólo hay que ver la cantidad de separaciones y divorcios que se producen, nos deberíamos plantear seriamente la cuestión: ¿Existe el amor para siempre?
Ahora sabemos que ciertas sustancias químicas que produce nuestro cuerpo son las causantes de reacciones tan propias como el enamoramiento. Son incontrolables y lo peor de todo, no se crean por voluntad propia. Dicho de otra manera, somos incapaces de enamorarnos cuando queremos, lo hacemos de la persona que no debemos y, en muchas ocasiones, nos enamoramos cuando ya estamos con una persona a la que deberíamos estar amando. Sólo en unas contadas ocasiones el enamoramiento se produce cuando debe.
Pero si hay algo jodido del enamoramiento no es que viene cuando le da la gana, si no que se va con la misma holgura. Un día te levantas y te das cuenta que en tu relación falta algo, que se ha vuelto monótona. ¿Y que haces? Dar un vuelco a tu vida es casi un imposible dada la sociedad en qué vivimos. Tenemos que ir a trabajar, cumplir con los amigos y la familia, y la única solución plausible pasa por cortar con todo lo anterior y centrarte única y exclusivamente en tu pareja.
Resucitar el amor tiene un alto coste que no sólo se calibra económicamente. Emocionalmente puede llegar a ser frustrante descubrir un día que todo por lo que habías luchado se viene abajo.
Pero sólo tienes tres caminos llegado ese punto: tiras la toalla (la opción más elegida en estos tiempos), o lo intentas y vas a por todas (sólo para valientes románticos) o aceptas lo que hay, como han estado haciendo nuestros padres y abuelos: es decir, elegir el conformismo.
Hipotecas, guerras, aviones estrellados, olimpiadas millonarias, alcaldes corruptos, curas pederastas, gobierno impotente, carreteras asesinas, nacionalismos y terrorismo, falsas banderas y religiones, fútbol…
¿Alguien se atreve a hablar de amor sin parecer un idiota? En esta sociedad… el amor no es importante.
¿Y vosotros… creéis en el amor para toda la vida?
