Hace un tiempo toque un poco el tema del arte abstracto. Hoy voy a meter un poco más el dedo en la llaga sobre los límites de “el arte”.
He recibido un mail solicitando firmas para prohibir un acto. Me he informado un poco y he llegado a dos puntos distintos del mismo caso.
Primer Caso. El que comenta el citado mail. Corto y pego:
En el año 2007, Guillermo Vargas Habacuc, ‘artista’, cogió a un perro abandonado de la calle, lo ató a una cuerda cortísima en la pared de una galería de arte y lo dejó allí para que muriera lentamente de hambre y sed.
Durante varios días, tanto el autor de semejante crueldad como los visitantes de la galería de arte presenciaron impasibles la agonía del pobre animal. Hasta que finalmente murió de inanición, seguramente tras haber pasado por un doloroso, absurdo e incomprensible calvario.¿Te parece fuerte?
Pues eso no es todo: la prestigiosa Bienal Centroamericana de Arte decidió, incomprensiblemente, que la salvajada que acababa de cometer este sujeto era arte, y de este modo tan incomprensible Guillermo Vargas Habacuc ha sido invitado a repetir su cruel acción en dicha Bienal en 2008.
El vídeo:
Segundo caso: El que defiende la galería de arte. Corto y pego de aquí:
Galería Códice desde su creación en 1991, ha promovido las artes visuales centroamericanas, pero especialmente las nicaragüenses, tanto en el nivel nacional, como en el regional e internacional. En Códice han expuesto grandes maestros centroamericanos, así como artistas consolidados y emergentes.
Los lenguajes contemporáneos del arte universal también han tenido espacio en Códice, por lo que periódicamente acoge muestras de arte conceptual.
Con ese espíritu, el jueves 16 de agosto recién pasado se presentó Exposición No. 1, del artista costarricense, Guillermo Vargas, conocido artísticamente como HABACUC.
Uno de los trabajos expuestos consistió en presentar a un perro famélico que Habacuc recogió de la calle, y durante la exposición aparecía amarrado con una cuerda de nylon, que a su vez estaba sujeta a otra cuerda que pendía de dos clavos en una esquina de la Galería.
Habacuc nombró al perro “Natividad” en homenaje al nicaragüense Natividad Canda (24 años) quien murió devorado por dos perros Rottweiler en un taller de San José, Costa Rica, la madrugada del jueves 10 de noviembre de 2005.
El perro permaneció en el local tres días, a partir de las 5 de la tarde del miércoles 15 de agosto.
Estuvo suelto todo el tiempo en el patio interior, excepto las 3 horas que duró la muestra, fue alimentado regularmente con comida de perro que el mismo Habucuc trajo.
Sorpresivamente, al amanecer del viernes 17, el perro se escapó pasando por las verjas de hierro de la entrada principal del inmueble, mientras el vigilante nocturno quien acababa de alimentarlo limpiaba la acera exterior del mismo.
La Galería Códice se reserva el derecho de velar por la calidad de los trabajos expuestos, respetando en todo momento la creatividad del artista y jamás ha pretendido ejercer ningún tipo de censura, siempre y cuando no atenten contra los principios elementales de la ética y mucho menos que impliquen la vida de un ser viviente, sea humano o animal.
Yo pensaba quedarme con “Natividad”, pero él prefirió retornar a su propio habitat.
Celebro el que tantas personas en el nivel internacional se hayan mostrado molestas por las declaraciones brindadas por Habacuc, en las que sostenía que su intención era dejar morir al perro de inanición, lo que es de su absoluta responsabilidad.
Al cumplir con informar la verdad de los hechos, espero que todas esas mismas personas hayan elevado también su voz de repudio cuando Natividad Canda fue devorado por los Rottweiler.
Atentamente, Juanita Bermúdez
Directora Galería Códice Managua, Nicaragua
Es difícil hablar sobre algo cuando parece ser que hay dos puntos de vista tan opuestos. El primero, sin duda, es el más extendido. Pero no por ello ha de ser el correcto. Es el más sensacionalista, y eso ya sabemos como llama a la gente. Si hay gente capaz de enviar miles de correos para que no desaparezca el messenger (sin que haya ningún riesgo evidente de ello…), imagínate de lo que pueden ser capaces de hacer por salvar la vida a un animal.
Si fuera cierto, a ese personaje deberían de meterlo en la cárcel. Si por el contrario es mentira, estaríamos hablando una vez más del peligro de la red, de su mal uso y lo fácil que es criticar sin informarse antes.
Si como comenta la galería afectada, sólo eran 3 horas de muestra y durante el resto del tiempo el animal estaba perfectamente cuidado y alimentado, la cosa sería bien distinta. ¿Se está utilizando a un animal? Sí, claro, pero por el mismo motivo que la Dirección General de Tráfico hace esos anuncios tan radicales… ¡Para que tomemos conciencia!
En este caso, donde se usa un animal como quien mueve los objetos que le envuelven para lograr una exquisita exposición, me parece que hay que tener mucho ojo. Alguna prueba debería de haber para decir que el animal no tuvo cuidados y murió. Aunque también igual de absurda parece la excusa de decir que el animal escapó en un momento de descuido.
Sinceramente, no sé que pensar.
¿Y vosotros?

