Ayer, mientras vagaba sin rumbo por la blogosfera, me encontré con esta noticia que me llamó muchísimo la atención por la crueldad de la misma. El resumen sería algo parecido a esto, aunque recomiendo la lectura de dicha noticia ya que contará con más información. Yo sólo voy a dar mi humilde y radical opinión, como siempre.
1. 26 de agosto de 2004. Un pedazo de cabrón circula con su A8 a 160 Km/h por una carretera cuyo límite de velocidad estaba establecido en 90 Km/h.
2. El señor cabrón, atropella a Enaitz, un chico de 17 años que circulaba con su bicicleta. Le da por detrás, lo revienta en el acto, y envía el cuerpo a más de 100 metros.
3. La frenada, se prolonga durante 150 metros y empiezan 8 metros después de un Stop.
4. Al chico de 17 años, es decir, a la víctima, le realizan un control de drogas y otro de alcoholemia. Los dos dan resultados negativos. Al señor cabrón sólo le realizan el de alcoholemia una hora y media después del accidente, dando positivo por poco, hecho que justifica diciendo que después del accidente estaba tan nervioso, que se bebió un whisky con cola que le ofreció un familiar suyo para tranquilizarse.
5. El señor cabrón dice que el chico se cruzó en el carril. La bicicleta muestra claramente que el chico fue envestido por detrás, sin ninguna duda posible de que es imposible que se cruzase en el camino del señor cabrón.
Todo esto ya de por sí es un triste hecho, que sólo de leerlo conmueve por las posibilidades que tenemos todos de que un hijo de puta se decida a arruinarnos nuestras valiosas vidas. Pero lo más triste de todo es lo siguiente.
El muy hijo de puta ha denunciado a los padres del chico al cual atropelló y mató, por los daños ocasionados a su vehículo, daños que ascienden a 20.000€. Hace falta ser cabrón en tamaño inmensurable para demostrar tal carencia de sensibilidad.
Basándome únicamente en lo leído, me parece vergonzoso que un personaje así esté en la calle. Sólo viéndolo hablar, con la chulería que desprende, comunica en cierta manera la clase de persona que es.
“Menos mal que pudo controlar el coche y a él no le paso nada… “Si es que hay que joderse.
Justo esta semana salía la noticia de las penas de cárcel por exceder el límite de velocidad. Algo que quizá si se cumplieran, podría evitar que hijos de puta de este calibre cojan un coche, una de las peores armas en manos de cualquier desequilibrado.
Os dejo con los vídeos.

