Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

Artistas y gilipollas

Posted by: SISOR | Posted in: Música, Opinión

En mi último post ocurrió algo que ya me había imaginado. Al descubrir a Najwajean, también descubrí que mucha gente tenía una cierta manía a Najwa Nimri, y en consecuencia, al grupo. Es algo que pienso no debería ocurrir. No podemos confundir a la persona con el artista.

El ejemplo más claro de gilipollas artista: Bunbury.

Una persona que exteriormente es todo arrogancia y que está colocado en miles de ocasiones. Capaz de dejar plantado al público de su ciudad natal en mitad de su penúltimo concierto. En definitiva, una persona que lo tiene todo para ser odiado, pero… musicalmente es un puto crack. bunbury

Pocos son los músicos que se pueden comparar a Bunbury. Ya no sólo por su trayectoria, si no por lo arriesgado de su proyecto. Lo tenía todo… pero quería más. Con los Héroes había llegado a la cima… ya sólo podía o estancarse, o caer. Y el último disco hacía más bien prever lo segundo. Así que arriesgó e hizo un cambio de rumbo radical, nunca mejor dicho con su primer trabajo en solitario "Radical Sonora". Para mi, una auténtica mierda salvo por dos o tres temas.

Luego, la cosa cambió. Fusionó estilos y cruzó culturas. Entrelazó religiones. Dejó de escribir palabras confusas y sin mucho sentido (algunas de las letras de los Héroes parecían escritas bajo les efectos de varias drogas simultáneas) para dedicarse a profundizar en cosas pequeñitas y gigantes que atravesamos todos.

Nadie lo puede discutir siquiera. Musicalmente, Bunbury está a otro nivel. A un nivel insultante para un país desvergonzado repletos de cantitos del loco y demás gilipollas. Lleno de payasos capaces de creerse músicos sin ni siquiera saber lo que es llorar al escuchar un blues. Lleno de gilipollas que hacen música para gilipollas.

Pero entre tanto gilipollas, siempre hay sitio para gente con talento.

No seré yo quién, recién descubierto a Najwajean, juzgue si tienen talento o no. No obstante, puedo decir que el tema que puse me parece genial, y que me importa una mierda si Najwa Nimri es idiota, se las come a pares o se dedica al narcotráfico. Personalmente su calidez me encanta, y la manera que tiene de tratar su voz me parece exquisita.

El problema viene cuando los prejuicios nos impiden disfrutar de la música.

Cuando descubrí Mika y reconocía que me gustaba, todos me soltaban lo mismo:

- ¿Te gusta ese maricón?

- ¡Pues si! ¡Y el maricón de Freddie Mercury también me gusta! ¡No te jode…!

¿Que pasa? ¿Que por ser maricón ya no se le puede escuchar? Joder tío, ni que se fuera a duchar contigo…

michael3yl9 Otro caso de artista y gilipollas vendría a ser el caso de Michael Jackson. Un fenómeno desde pequeño. Un artista en mayúsculas que revolucionó el panorama de la música hasta convertirse en el rey indiscutible del pop. Hasta que por razones que no voy a entrar a discutir aquí… sufrió la transformación. Y no me refiero a Thriller

Primero la transformación externa. Ese cambio de piel que NADIE entiende ni dónde, ni quién, ni porqué se hizo. Luego, las paranoïas de la mascarilla para pasear por la calle no sea que haya una pandemia y la vayamos a liar. Y por último, y no menos importante, el terrible caso de las acusaciones de abuso de menores. Yo, personalmente, creo que cuando el río suena… es que agua trae. Una cosa es una acusación, o dos… Pero tanto mamoneo a mi me da mucho mal rollo. Pero en fin, que me da igual. Que lo que no voy a hacer es dejar de escuchar la música de Michael Jackson por lo que haya hecho o vaya a hacer.

Una de las virtudes de la música es que queda. Los artistas, sus creadores, la palman como seres mortales que son, aunque muchos fans se empeñen en crear Dioses.

Me gustaría decirle a Van Morrison:

- ¡Vamos, Irlandés de mierda! Vámonos a tomarnos unos whiskys mientras me cuentas en qué cojones estabas pensando cuando escribiste Days Like This. ¿Fue tu carácter, verdad? Fue ese temperamento explosivo que tienes, ¿No? Estoy seguro de ello… ¡Menudo cabrón!

La soledad — ¿Él?

Posted by: SISOR | Posted in: Opinión

Hoy nos vamos con un poco de literatura.

El texto que pongo a continuación pertenece a un cuento de Guy de Maupassant (1850-1893) titulado ¿Él? y me ha hecho reflexionar sobre algo importante. Luego lo comento.

Mi querido amigo, ¿no entiendes nada? Lo concibo. ¿Crees que me volví loco? Acaso lo esté un poco, pero no por las razones que supones.

Si. Me caso. Ahí tienes.

Y, sin embargo, mis ideas y convicciones no han cambiado. Considero una tontería el ayuntamiento legal. Estoy seguro de que ocho maridos de cada diez son cornudos. Y no merecen otra cosa por haber cometido la imbecibilidad de encadenar su vida, de renunciar al amor libre, única cosa alegre y buena en el mundo, de cortar las alas a la fantasía que nos empuja sin cesar hacia todas las mujeres, etc., etc. Me siento más incapaz que nunca de amar a una mujer, porque siempre amaré demasiado a todas las demás. Quisiera tener mil brazos, mil labios, y mil… temperamentos para poder abrazar al mismo tiempo a un ejército de esos seres encantadores y sin importancia.

Y, sin embargo, me caso.

Agrego que apenas conozco a mi esposa de mañana. La he visto solamente cuatro o cinco veces. Sé que no me desagrada; y eso me basta para lo que quiero hacer con ella. Es bajita, rubia y regordeta. Pasado mañana, desearé ardientemente una mujer alta, morena y esbelta.

No es rica. Pertenece a una familia media. Es una joven como se encuentran a miles, buenas para casarse, sin cualidades ni defectos aparentes, entre la burguesía normal. Se dice de ella: “La señorita Lajolle es muy graciosa.” Mañana dirán: “La señora Raymon es encantadora.” Pertenece, por último, a esa legión de jovencitas honestas “que pueden labrar la felicidad de un hombre” hasta el día en que uno descubre que prefiere justamente todas las demás mujeres a la que ha escogido.

Entonces, ¿por qué casarme?, dirás.

Apenas me atrevo a confesarte la extraña e inverosímil razón que me impulsa a este acto insensato.

¡Me caso para no estar solo!

No sé como decirlo, cómo hacerme entender. Te compadecerás de mí, y me despreciarás, pues mi estado de ánimo es miserable.

No quiero volver a estar solo, de noche. Quiero sentir un ser a mi lado, pegado a mí, un ser que pueda hablar, decir algo, lo que sea.

Quiero poder interrumpir su sueño; hacerle bruscamente una pregunta cualquiera, una pregunta estúpida para oír una voz, para sentir habitada mi casa, para sentir un alma despierta, un razonamiento trabajando, para ver, al encender bruscamente mi vela, una figura humana a mi lado… porque… (no me atrevo a confesar esta vergüenza), porque tengo miedo a estar solo.

¡Oh!, aún no me comprendes.

No tengo miedo a un peligro. Si entrase un hombre, lo mataría sin pestañear. No tengo miedo a los aparecidos; no creo en lo sobrenatural. No tengo miedo a los muertos; creo en la aniquilación definitiva de cada ser que desaparece.

¡Entonces!…, sí. ¡Entonces!… ¡Pues bien: tengo miedo de mí! Tengo miedo del miedo; miedo de los espasmos de mi espíritu que se aterra, miedo de esta horrible sensación del terror incomprensible.

A partir de aquí, el autor describe una sensación temerosa hacia una figura que en su casa se presenta. Es una aparición que le aterra. Son unas páginas que, aún estando muy lejanas al estilo del maestro Edgar A. Poe, consiguen inquietar e introducirnos en una oscura atmósfera.

No sabemos qué es exactamente lo que ve. Pero nos asusta y nos conmueve, para finalizar el relato de esta manera.

Me obsesionaba, es una locura, pero es así. ¿Quién, Él? Sé perfectamente que no existe, ¡Que no es nada! Sólo existe en mi aprensión, en mi temor, en mi angustia. ¡Vamos! ¡Basta!…

Sí, pero por mucho que me razone, me endurezca, no puedo quedarme solo en casa, porque está allí. No lo veré más, lo sé, no se volverá a mostrar, eso se acabó. Pero está de todos modos, en mi pensamiento. Es invisible, pero eso no impide que esté. Está detrás de las puertas, en el armario cerrado, debajo de la cama, si ilumino los rincones, las sombras, él no está; pero entonces lo siento a mis espaldas. Me vuelvo, aunque seguro de que no lo veré, de que ya no lo veré. Pero no deja de estar a mis espaldas, empero.

Es estúpido, pero es atroz. ¿Qué quieres? No puedo hacer nada.

Pero si en mi casa estuviéramos dos, lo siento, sí, lo siento con certeza, ¡ya no estaría él! Pues está allí porque estoy solo, ¡únicamente porque estoy solo!

Hace unas semanas precisamente estaba pensando en la soledad en términos sociales. Parece que esté mal visto estar solo. Un amigo me decía por teléfono -”Sácate una novia a ver si sientas la cabeza.”- Ah, pero… ¿Es necesario tener novia para centrarse en este mundo?

La soledad muchas veces nos aterra. Nos aterra por miles de cosas, pero principalmente porque nos han enseñado a que la vida debe ser así. El soltero es un triunfador hasta que llega esa edad preocupante en la que pasa a ser un marginado o inadaptado que no ha conseguido encontrar a nadie con quién compartir su vida.

Vamos a intentar llegar un poco más allá. Si razonamos que el hombre es el único animal monógamo, condición autoimpuesta por la religión principalmente, y que con el paso de los años el amor desaparece (podéis decir misa, que después sólo queda un inmenso cariño)… ¿Cuales son los motivos, a parte de los que la condición familiar nos obliga, que nos hace necesitar tener una pareja?

¿Es quizá el miedo a morir solo? ¿No se puede disfrutar de la amistad para compartir esos momentos de confidencias y seguir a la aventura jugando a ser coquetos toda la vida? Claro, que hay una edad en que el cuerpo ya no está para coqueterías…

No sé, creo que es un tema que puede dar chicha.

¿Que pensáis sobre la soledad? ¿Está bien visto estar solo en estos tiempos que corren? ¿Porqué las parejas cada vez se rompen con mayor facilidad? ¿No será que se están dando cuenta que los pilares religioso-sociales sobre los que se apoyaban moralmente la familia son inaceptables? Machismo, individualismo, sexualidad reprimida, libertad reducida…

El humor y la sensibilidad (lo humorísticamente correcto)

Posted by: SISOR | Posted in: Opinión

No negaré que el efecto del post anterior me ha desbordado. Para nada me esperaba que tuviera esa variada aceptación, en la que unos me tildaban de héroe, mientras para las otras, era un ser sin sentimientos, amargado, resentido y sin seguridad alguna.

Me cuesta entenderlo.

Lo he dicho en más de una ocasión y lo vuelvo a repetir. Puedo entender que guste o que no, ya que el humor es muy subjetivo y nunca pretenderé gustar a todo el mundo. Jamás. Es más, me importa una mierda si gusta o no. Lo que ya no me gusta, y si me importa, es que haya gente que se sienta ofendida.

Hace tiempo vi un reportaje en el cual un importante publicista argentino (los mejores haciendo anuncios) decía que España es uno de los peores países del mundo para hacer anuncios. ¿El porqué? Porque de cada idea que tocaba se levantaba una colectividad ofendida porque se habían herido sus sentimientos.

Hace bastante tiempo también, en un capítulo de Friends, uno de los chicos lanzó a un gato por la ventana. No hace falta decir que el gato era un peluche. Pero vaya, a los dos días apareció una carta en el Periódico de una mujer indignadísima porque había perdido a su gato hacía años al caerse por la ventana. Exigía que se retirara la serie. Gracias a Dios que no le hicieron ni puto caso…

¿Pero a donde cojones vamos a llegar?

Los españoles hay dos cosas que tenemos que hacer más. Una es follar y la otra es reír. Y no por ese orden y tampoco las dos a la vez. Estamos amargados y vivimos enfadados. Resentidos en una sociedad que siempre está por debajo del nivel mundial. Somos unos “ningunos”. Pues vale, pero yo seré por decisión propia un “ninguno” contento (lo de follar ya no está a mi alcance…)

Espero que el humor sea lo último que pierda.

Yo, como ya sabréis los que me leéis antes del efecto este menéame que ya va desapareciendo, soy alcohólico. Mira que he oído chistes de borrachos… ¡Pero a parir, eh! Y jamás me he sentido indignado ni nada similar. Algunos son graciosos, otros no lo son, y otros, incluso, me hacen pensar. Pero no pediré jamás la cabeza del humorista como trofeo.

Las personas tienen que ser capaces de superar sus problemas. No niego que la perdida de un gato sea una cosa muy dolorosa. Pero creo que no nos podemos quedar con su pérdida, si no con los buenos recuerdos. Aquellos maravillosos ratos que pasamos con él.

Después de lo políticamente correcto viene lo humorísticamente correcto. Si lo primero es absurdo, lo segundo es una auténtica gilipollez.

El ser humano tiene que aprender a reír. Y por encima de todo, de él mismo. Es una manera eficaz de superar los problemas. Quitarle el peso gratuito que nosotros mismos le aplicamos.

Antes se contaban chistes de maricas, de borrachos, machistas, feministas, de leperos, … Nadie decía nada. Ahora, para hacer una gracia parece que tengamos que pasar un control moralista. Una pena, una auténtica pena.

—–

Había una gran frase, creo que de Julio césar, que hablaba sobre la ofensa. ¿Alguien sabe de qué hablo? Me haría muy feliz recordarla, y no he sido capaz de localizarla.

“Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada, más rápido que un favor”. Cayo Julio Cesar

Gracias Suroh

Rodolfo Chikilicuatre y Eurovisión

Posted by: SISOR | Posted in: Música, Opinión

No podía estar más contento… Bueno, miento, si el Barça hubiese ganado estaría mucho más contento. Pero voy a canalizar mis breves alegrías para centrarme en el motivo de mi esplendoroso estado de ánimo.

Rodolfo Chikilicuatre representará a España en Eurovisión.

 

¿Que me lo imaginaba? Pues si, la verdad. Desde el primer momento que lo vi sabía que por fin España tenía algo bueno para llevar a Eurovisión. Se acabaron los tiempos de los triunfitos, cargados de buenas intenciones pero con menos gracia que un asesino hijo de puta torero en medio del ruedo. Luego vinieron las señoritas de Las Ketchup con su Bloddy Mary, y después, para más inri, acabamos con los payasos de D’Nash haciendo el capullo, mientras que el locutor inglés del festival decía algo así como:

-From Spain… ¡Take That! Oh, no… Sorry. D’Nash

Humillante. Decepcionante. Siempre haciendo el imbécil. Y ahora vienen los detractores de Rodolfo Chikilicuatre diciendo sandeces como que “Ahora vamos a hacer el ridículo…”, “Ni siquiera es cantante, y no sabe cantar…”, “Es una broma de mal gusto…”, “Va a ocupar un puesto que alguna joven promesa podría ocupar…”.

Vayamos por partes:

1- “Ahora vamos a hacer el ridículo”. Falso. Llevamos años haciendo el ridículo. ¿O es que no os cuidáis el Alzheimer? ¿Como le llamas a llevar a cuatro nenazas con una penosa coreografía en un intento desesperado de conseguir los votos de las chicasprimeramenstruación y otras fans en edad de crecimiento? ¿Y llevar a cuatro chicas con cuatro sillas pidiendo una bebida de puretillas? Si, eso es hacer el ridículo.

 

2. “Ni siquiera es cantante, y no sabe cantar…”. Pues si, aquí tenéis razón. Pero os voy a explicar un par de cosas:

La primera:

enrique-iglesias

La segunda:

pau-dones Pues eso, que los hay a patadas…

3. “Es una broma de mal gusto”. Es una broma, de acuerdo. Creo que a Buenafuente se le ha escapado de las manos. Si realmente hubiese pensado que tenía algún tipo de posibilidades de llegar hasta donde ha llegado habría preparado algo mejor. Pero las cosas pasan como pasan, y el elemento friky-latino-absurdo-reggeatón es enternecedor. La guitarra de juguete es un puntazo y ese “perrea perrea” es lo más…

4. “Va a ocupar un puesto que alguna joven promesa podría ocupar…” No hay jovenes promesas. Sólo hay jóvenes oportunistas miserables con enchufe. Se os han adelantado. Os jodéis.

Tenemos que tener en cuenta que en cuanto aparece con su guitarrita, su tupé y sus gafas ya vemos que es una broma. A partir de aquí nos puede gustar o no, pero entendemos el tono desenfadado. En cambio, si aparece La Casa Azul, con ese personaje que tampoco sabe cantar y se lo toma en serio, entonces volvemos al patinazo de siempre. O los de la canción “Piensa gay…”.

La cuestión es tocar la fibra y crear un grupo. Crear grupos. Con las Ketchup estaba chungo porque afortunadamente hay pocas como ellas. Con D’Nash saltaron las histéricas quinceañeras. Los poppies querían a La Casa Azul. Los Gays a la Lorena C y su “Piensa Gay“…

Pero nunca subestimes el poder de un friki. Aunque sea un pseudo-friki. Los frikis nos entendemos, y no nos hacen falta idiomas. Nos unimos por obra de la fuerza.

Y para tranquilizar a los escépticos, aquí os dejo con el pavo que va a representar a Irlanda. Si, no es broma, no.

 

¿Alguien se va a perder el festival de este año?

Yo prometo un despliegue en toda regla.

Mi moto. tres semanas de romance…

Posted by: SISOR | Posted in: Opinión

Pues hoy hace tres semanas que fui a recoger mi Honda CB600F Hornet.

Después de este período ya puedo hacer un análisis riguroso y exhaustivo sobre mi vehículo. Siento si soy demasiado técnico, pero quiero entrar profundizar en los detalles.

Tiene dos ruedas. Una en la parte de delante de la moto y otra muy gorda detrás. En la parte derecha del manillar hay un botón donde le das… y la moto se enciende y hace “ruiiiiiin, ruiiiiiiiin”…

Bueno, dejémonos de tonterías. No tengo ni idea de mecánica, y lo poco que os puedo decir de carácter técnico es lo que os dije en un primer momento. El bicho tiene 98 Cv, tiene horquilla invertida en la amortiguación delantera (para frenar mejor, creo) y poquita cosa más. Si queréis información técnica buscar por ahí que saldréis ganando.

 

Ahora a nivel personal estoy maravillado. La moto tiene muchísima fuerza pero a la vez es tranquila. Si te mueves por debajo de las 5000 revoluciones la moto se comporta de manera muy tranquila. Pero cuando pasas de 6000 revoluciones se convierte en un monstruo que te arranca los brazos.

El sonido es espectacular. En increíble la sensación que produce tener un bicho así entre las piernas, así como el efecto que produce en la gente. Todavía me sorprendo cuando la gente se aparta para dejarme pasar, por el ruido que hace la moto, como hacía yo antes cuando escuchaba una ‘R’ detrás mío. Y es que el sonido inquieta…

En primera puedo llegar tranquilamente hasta los 50 y apurar hasta 70, lo que lo convierte en una maravilla a la hora de coger montaña y liarte con las curvas. Antes, con la 250cc, tenía que estar todo el rato pasando de primera a segunda, a tercera, luego a primera para coger la curva, luego subir otra vez en la mini recta, luego bajar otra vez… Vaya, una paliza. Ahora, en primera se resuelve todo a la perfección, ya que tiene distancia suficiente para salir de las curvas y llegar a la siguiente sin tener que cambiar de marcha.

Las curvas son una delicia. La moto se tumba perfectamente y hace de la conducción una actividad divertidísima.

La velocidad… es increíble. Sólo he apretado una vez, cuando me fui a Cardona que ha sido el único momento que he podido coger autopista, ya que ando un poco liado de trabajo, y la puse a 190Km/h. No tuve huevos a darle más, pero aún quedaba gas y una marcha por subir. Pero no hay que olvidar que es una Naked, sin carenado, y no está diseñada para correr. Fue un momento punta, luego me comporte como un conductor cívico conduciendo siempre 20Km/h por encima del límite de velocidad, excepto en las zonas de radar, donde bajaba la velocidad para volverla a subir en cuanto pasara el control. Como todos, vaya…

En fin, que de momento estoy maravillado con mi cacharrito. Deseando que llegue el verano para poder rodar asfalto sintiendo el aire quemar en mi piel.

Y tengo la intuición que follaré mucho con gracias a esta moto.