Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

Vida alternativa

Posted by: SISOR | Posted in: Paranoïas, Personal

La tercera acepción de la palabra alternativa es, según la RAE:

3- adj. En actividades de cualquier género, especialmente culturales, que se contrapone a los modelos oficiales comúnmente aceptados. Cine alternativo. Medicina alternativa.

¿Será que estoy plenamente inmerso en una vida alternativa?

¿No es comúnmente aceptada la vida social, en pareja, en familia…? En cambio, parece que la vida alternativa que he escogido, por acción o por inacción, sea permanecer encerrado en una habitación de tres metros cuadrados delante de un ordenador, mientras mi cabeza vuela por escenarios ilustres de cien mil cuentos jamás escritos.

¿En qué momento escogí el otro camino? No recuerdo haber llegado a ninguna ruta arenosa cuyo final se desprende en bifurcación, atizado por jueces arbolados y miradas acusadoras. ¿Camino común o camino alternativo?

¿Tan despistado anduve? 

Siempre hay un halo de esnobismo ante el término alternativo. La música alternativa parece que deba de obedecer a una calidad superior a la música convencional o también mal llamada comercial. Con el cine alternativo ocurre lo mismo, siempre hay quién se dice amante del cine de “serie B” y rechaza cualquier obra que venga del otro lado del charco por el simple motivo de haber estado hecha con dinero. ¿Y de qué cojones os creéis que está hecho el mundo?

Me gustaría apoyar estos fundamentos y creer que mi vida alternativa es genial. Que es superior a la vida común. Esa que se debate entre noches de conflictos familiares y disputas conyugales. Mis únicos conflictos son a la hora de elegir la peli porno que me hará salpicar los muebles de mi habitación.

Mi vida alternativa mola.

Arranco mi moto y en nuestra intimidad la acaricio con dulzura, avanzando suavemente por las calles de mi ciudad mientras el aire de mi atmósfera me acaricia y estimula mi piel. Me encanta oír su ronroneo.

Al parar frente a un semáforo observo a mi alrededor. Todo es vida común a simple vista. Intento distinguir en los rostros de aquellos que eligieron la vida común y la de aquellos, que como yo, eligieron una vida alternativa llena de soledad, mierda y torpes sueños de príncipes gordos y princesas idiotas.

Pero no consigo distinguirlos. Quizá mi vida no sea alternativa. Quizá mi vida no sea mejor que la de aquellos que han seguido los pasos marcados por la sociedad. ¿Vidas comerciales? ¡Por Dios, que asco! En la música y el cine la subjetividad marcan los pesos a poner en la balanza. En mi vida ya no sé que pesos poner en uno u otro lado. Sólo sé que la balanza está jodidamente desequilibrada.

Mi vida alternativa es una mierda.

On the Road Again

Posted by: SISOR | Posted in: Paranoïas

Os lo iba a decir con palabras escritas… pero ¿para qué cojones me he comprado una videocámara?

Otro sueño!!!!

Posted by: SISOR | Posted in: Paranoïas

Después de aquel precioso sueño que tuve hace ya un tiempo no recuerdo otro sueño que le pudiera hacer sombra. Hasta hoy.

No sé exactamente que problema tenemos mi fase REM y yo. Con la de tías buenas que hay en el mundo a las que penetrar de manera onírica y voy yo y sueño con este tipo de cosas.

Como un día cualquiera de escapada con la moto y la cámara de fotos me decido a buscar un bar para tomar algo. No tengo recuerdos de cual es mi situación geográfica. Simplemente sé que me he ido lejos y que la moto la tengo aparcada en algún sitio. Entro en el bar y pronto algo me llama la atención. La barra es enorme, tanto que casi no veo el final de la misma. En el transcurso de la barra hay colocados equidistantes miles de taburetes ocupados por extraños personajes con trajes rojos y… ¡Jugando con una Nintendo DS!

Encuentro un taburete y me siento esperando que alguien me atienda en esa barra kilométrica. Sale una chica pequeñita de pelo rubio y corte champiñón con gafas de pasta como no podría ser de otra manera y una actitud más bien de hastío. Aquí pierdo sincronismo con el sueño pero deduzco que he pedido un bocadillo o algo, ya que el siguiente recuerdo soy yo pagando con VISA.

Firmo el comprobante que no compruebo y la chica desaparece. Al rato miro el resguardo y veo que he pagado 56€ por lo que supongo vendría a ser un bocadillo. No lo sé certeramente, pero una sensación en el sueño me dice que así es. La chica bajita ha desaparecido y la busco por la barra. Al fondo no se ve más que clones de traje rojo jugando como posesos a la DS. Ninguna camarera, ni alta ni baja ni rubia ni morena se ve detrás de la barra. Salgo fuera y veo que está cambiada y a punto de cruzar el semáforo. Corro tras ella y cuando la alcanzo no me reconoce.

Le cuento lo que me ha pasado, que no me ha dado nada y que me ha pegado una clavada de 56€ y como si hubiese sido una cosa acontecida hace cinco años, pone cara de recordar algo muy vagamente. De repente lo recuerda, abre los ojos súbitamente y extrañada me pregunta si es cierto que no me ha dado el bocadillo. Le digo que no, que lo único que me ha dado ha sido un palo brutal de 56€.

Entramos dentro del local y todo ha cambiado. Aquello se ha transformado en un cuchitril de mierda donde ya no aparecen ni los clones de traje rojo ni la barra kilométrica. La barra es de madera carcomida y taburetes hay dos, ocupados por dos tipos más bien evadidos de la sociedad. La chica entra a la barra y saca el comprobante que había guardado. Me da un bocadillo de un metro de largo que había partido en dos trozos enormes. El jamón sobresalía incluso por el papel de plata.

Intenta descontarme lo que me ha cobrado con la VISA pero no sabe hacerlo. Lo intenta pero nada, no lo consigue y va a avisar a su encargado, un tío feo con un parche en el ojo que parece un puto pirata. Al principio me mira muy mal, como si estuviese intentando engañarle, pero al fin se convence e intenta ayudarme. Pero nada, que no puede.

Entonces le pido que me de el datáfono que ya lo haría yo, ya que en mi curro sé hacerlo. Pero el teclado del datáfono era de colorines, como si fuera un juguete para niños, encima de cuyos botones había escrito, a mano, las funciones de cada uno. Lo intento y lo intento pero no lo consigo. La pantalla no es de LCD, si no de papel que se va reescribiendo cada vez que pulso un botón. Llamo a mi jefe para preguntarle cuales son los botones que hay que pulsar…

…y aquí acaba mi sueño.

Lo dicho, para soñar mierdas así mejor no sueño nada.

Bruuu

Posted by: SISOR | Posted in: Paranoïas

poema

Quizá necesites oír el audio para entenderlo…

Actualización:
Aunque no lo parezca era un post tonto con contenido. En semana santa no conviene mucho hacer posts elaborados porque mucha gente está de vacaciones o follando con sus respectivas parejas (o no…)

Pero el post viene a significar la estúpida sensación que tenemos todos cuando no somos comprendidos. Cuando parece que hablemos un idioma abstracto que no entendemos ni nosotros mismos.

Yo me esfuerzo en mi trabajo

Posted by: SISOR | Posted in: Paranoïas

ocupado

Odio la cámara de mi N80