Semilla en la tierra

… y también porque el querer es temblar a veces.

   A veces tengo la sensación de haber errado en mi etapa de crecimiento. De ser una flor que creció en un cuerpo de cactus, repleto de espinas que hieren a aquellos que osan tocarme.

   No sé donde llegué a leer que siempre se puede volver a empezar de cero. Así empiezo yo de nuevo; desde el principio.

   Vuelvo a ser, esperando una mejor suerte, una semilla en la tierra.
 

Mi primer día en el Camp Nou

Posted by: SISOR | Posted in: Personal

Elena es una mujer de unos cincuenta y pico de años que trabaja de portera al lado de mi trabajo. Todas las mañanas le sirvo un café con leche corto de café con la leche natural y un cruasán. A veces, también se lleva un bocadillo de jamón con un zumo de melocotón. Es tranquila y habla muy bajito, pero una vez empieza no para nunca.

Elena tiene tres hijas, y a las tres les ha puesto una casa. No sé como se lo ha hecho, pero no creo que sea haciendo porterías. De todas maneras, no es algo que me incumba. Una de esas tres hijas es Cris, rubia como su madre y de unos treinta y cinco años. Tiene un hotel en Asturias y baja de tanto en tanto a Barcelona para ver a su familia y amigos.

Cris se llevó un desengaño amoroso que la convirtió en una mujer solitaria y desconfiada. Ahora parece que empieza una relación, aunque de manera demasiado meditada y con una coraza infranqueable a prueba de flechas de acero, para evitar al cupido traidor.

Cris y su padre son socios del Barça (FC Barcelona) y me había dicho una vez que si quería me dejaba los carnés para entrar al campo. Evidentemente, quizá por no haber ido nunca antes al estadio o quizá por dudar de su propuesta (hay mucha gente que dice las cosas para quedar bien, y sinceramente no tengo tanta confianza con Cris como para juzgarla) al final no lo hice.

Hace unas semanas, cuando el Barça jugaba un partido de Champions, creo que contra los Glasgow Rangers, Cris bajó a Barcelona y se pasó por el bar. Al verme, se llevó la mano a la cabeza y me dijo que se le había pasado que yo quería ir al campo, si no me hubiese dicho que la acompañara, ya que no sabía con quien ir y al final se lo había pedido a una amiga. Yo le dije que la habría acompañado con mucho gusto, y la cosa se quedó en que ya habría otra ocasión.

Esta semana Cris volvió a venir a Barcelona, y esta vez sí se acordó de mi. Pero había que matizar un asunto, ya que no sabía si su padre iría o no al campo. Si no iba, no había problema. Pero si iba…

Así fue como me ilusioné, hasta las nueve de la noche que me llegó un mensaje diciéndome que su padre había decidido ir al campo, que lo sentía mucho y que ya volvería a haber otra ocasión.

¡¡¡Chofffffff!!!

——-

Ya me estaba mentalizando que tendría que ir al bar a verlo o divisarlo por Internet en coreano cuando se me abrió una nueva opción para ir al campo.

Neus es una chica que está interesada en mi compañero Steven. Su familia, también es socia del Barça y ya le había invitado una vez al campo. Steven, que es del Real Madrid, le tuvo que decir que no por problemas de horario, ya que salía después del partido.

Ésta vez se lo volvió a pedir… y ésta vez Steven también trabajaba. Pero yo no, y como también conozco a Neus (joder, si la conozco…) le dije a Steven que le dijese que si no sabía con quién ir que me lo pidiera a mí, que iría encantado.

Y así fue…

Me llamó y concretamos hora y sitio.

Neus es la hermana de la famosa Elena, la princesa que rompió mi corazón en tres mil pedazos. A Neus la llegué a odiar en aquellos días en los que yo era un empalagoso pesado que estaba todo el día intentando contactar con su hermana. Pero con el paso de los años, a través de mínimos contactos en el bar, nos hemos ido conociendo y ahora puedo asegurar sin ánimo de equivocarme que es una tía de puta madre. Mi concepto de ella ha cambiado considerablemente, y el hecho de que ayer fuera al campo con ella no tiene absolutamente nada que ver.

Neus es bajita, con ojitos claros, despierta y muy inteligente. No tiene el físico de su hermana, ni esa mirada que me volvió loco, pero sin duda es mucho más interesante que ella. Ella dice tener la capacidad de elegir mal a los hombres, haciendo referencia a Steven, que no le hace mucho caso. Steven, tiene novia entre otras cosas, y lo cierto es que son completamente diferentes el uno del otro.

——-

Después de trabajar había quedado con Sandra para tomar algo y contarnos nuestras penas. Así que después del desahogo fuimos a mi casa a buscar la cámara para poder inmortalizar el feliz momento.

La gente estaba más gilipollas que de costumbre. Un tío pone el intermitente y en medio de la maniobra vuelve de golpe al carril, estando a punto de arrollarnos… Un imbécil cambia de carril cuando esta a tres metros de un coche aparcado en doble fila poniendo el intermitente justo un segundo antes… El tiempo se me echaba encima.

Bajando por Passeig Sant Gervasi me encuentro con unos rasgos conocidos. Es un ángel con nombre: Elena… No puede ser. Mucha casualidad tendría que ser que después de años sin verla me la fuera a encontrar el día que quedo con su hermana para ir a ver el fútbol. Iba con un perro y un chico guapo, o con un perro guapo y un chico. Ahora no caigo…

Barcelona era una puta jungla. Ya lo es normalmente, pero cuando hay partido todo se complica todavía más. Las motos intentan meterse por todos los agujeros posibles, pero mi moto ya empieza a ser demasiado grande para esas labores. Al final, dejo corriendo a Sandra para que coja el autobús hacia Esparreguera y me dirijo hacia la zona de encuentro. Dejo la moto a unas cuantas calles de distancia por la imposibilidad de acercarme más.

Aquello era un puto circo. Todo lleno de gente que va hacia una única dirección: El Camp Nou. Una marabunta de personas con bufandas, banderas, bocinas, y camisetas de todas las épocas blaugrana. Me empiezo a emocionar.

Neus me explica como va todo:

-Tú serás mi padre

-¡Pues vale! ¿Y ya está?

- Si. Luego hay que pasar la tarjeta por un lector de código de barras y ya está.

Que sencillo. En la primera puerta enseño el carné, pero el tío no me mira ni a la cara y creo que ni al carné. Pasamos y vamos a la otra entrada, donde hay que pasar la tarjeta por el lector del código de barras. Ya estoy dentro. Vamos a la grada inferior para tomar unas cuantas fotos, ya que los asientos que tenemos están en “la llotja“, arriba, y desde esta posición se ve todo más cerquita.

Camp-Nou_0004

Una cosa que me llamó muchísimo la atención fue la acústica. Desde esa parte inferior, los cánticos resonaban con muchísima más fuerza en comparación con nuestra situación posterior arriba. Escuchando a los seguidores del Schalke 04 se me puso la piel de gallina.

Camp-Nou_0013

Después de tomar unas cuantas fotos subimos arriba. “La llotja” es una zona privilegiada, a la que se accede a través de una habitación cerrada con llave que sólo los socios usuarios de dicha localidad poseen. La habitación tiene aire acondicionado, unas sillas cómodas y confortables, armarios y cajones, una mesa empotrada… Había unos conocidos de Neus, ya que siempre son los mismos y se conocen de muchos años.

Pasamos a sentarnos en las localidades. Estamos tapados. Si llueve, no nos mojamos. Pero estamos algo lejos y la luz no es todo lo buena que debería ser para el objetivo de mi cámara, que es bastante lento, un 70-300mm a 4′5-5′6f con estabilizador, eso sí. Pero no es suficiente. Subo la ISO para conseguir un poco más de velocidad pero el ruido que saldrá será tremendo. Lo veo venir…

Camp-Nou_0088

Suena el himno. Todos cantan. Minuto de silencio en memoria de no se qué alemán. Todos callan. El partido empieza.

Vaya mierda de partido.

Los alemanes nos están chuleando. El Barça está con su habitual mal juego y el hecho de que yo esté en el campo no parece afectarles mucho. Para ser mi primer día me estoy estrenando con un partido lamentable.

Camp-Nou_0100

En el momento menos pensado marca el jugador menos pensado, Toure Yayá, en una jugada de patio de colegio. Todo el mundo canta el gol saltando, chillando, abrazándose, besándose…

Camp-Nou_0081

Pero el gol no cambia nada, el partido sigue siendo un desastre. En la segunda parte el señor entrenador tiene la penosa idea de cambiar al mejor jugador del partido: al joven Bojan. Todo el campo le silva (al entrenador, por supuesto). El campo adora a Bojan. El chaval está tirando del equipo mientras las figuras no están haciendo absolutamente nada. Nadie entiende el porqué de esta acción. A eso en mi tierra se le llama dispararse en el pie.

Camp-Nou_0095

Los cambios no cambian el juego. A cinco minutos del final la gente se levanta y se empieza a marchar. Habría sido la mejor opción, ya que lo que veríamos tampoco tendría mucho interés y no hubiésemos tenido que meternos en el berenjenal en que se convirtió aquello. Miles de personas intentando salir por puertas diminutas. Colas de gente empujándose por salir. Ya en la calle, la gente toma la carretera frente la atenta mirada de centenares de agentes de las fuerzas de seguridad (que pagamos todos) que se preocupan principalmente que nadie mate a nadie.

Camino al lugar donde Neus ha quedado con su madre, que le viene a recoger, le pregunto por su hermana. Le pregunto si es posible que estuviese por allí con un perro guapo y un chico y me dice que sí. Lleva dos años viviendo con su novio. Hablo de lo que me pasó con ella pero casi no se acuerda de nada. Recuerda que me gustaba, pero nada más. Me dice que siente que se hubiera comportado de manera tan borde conmigo, pero me asegura que no se acuerda de nada.

Le digo que probablemente ella tuviera razón. Le explico mi enfermedad. Dice que eso es demasiada información para un día. Todavía sigue alucinando cuando llegamos al punto de encuentro. Hablamos un poco de mi y de cómo me encuentro. Estoy bien, le digo. Hablamos un poco más hasta que llega su madre enfadada, diciendo que lleva un buen rato esperando. Era imposible ver nada ante tanta gente. Nos despedimos y voy camino de mi moto, pensando en lo curiosa que es la vida.

¿Quién hubiese dicho que acabaría yendo al campo con la hermana de Elena…?

Racionalidad versus afectividad

Posted by: SISOR | Posted in: Personal

Dicen que hay dos clases de personas, los racionales y los pasionales, y que todo lo demás son puntos intermedios entre estos dos extremos.

Y yo estoy de acuerdo.

Hay gente que piensa, que usa la razón para conseguir todas sus metas. Son gente fría, calculadora. Sólo se arriesgan cuando saben que van a ganar y no confían nunca en sus instintos. Sólo la experiencia les guía. Gente racional… Superhombres.

Y luego estamos los pasionales, los que dejaríamos todo por seguir a nuestro corazón. Los perdidos. Los sin rumbo. Muchas veces pensamos y pensamos de manera racional, pero somos incapaces de hacer algo en contra de nuestros sentimientos. Nos volvemos marionetas en manos de un corazón idiota, que nos expone a veces a peligros dolorosos a rabiar.

Pero nunca aprendemos.

Solemos decir que nunca más volverá a pasar. Que nunca cometeremos otra vez el mismo error.

Pero entonces dos miradas se cruzan, hay un contacto visual, y nuestro corazón vuelve a tomar el control de nuestro destino. Se acelera, y ya nada vuelve a ser igual. La razón se vuelve a quedar rezagada y volvemos a dejarlo todo al antojo de nuestro intrépido corazón.

Nos movemos por impulsos. Por ráfagas. Por miradas…

Los racionales creen en la lógica aplastante que lo domina todo. Los pasionales creemos en el amor que también lo domina todo. Cada uno, a su manera, tiene su parte de razón.

Los pasionales tendríamos que aplicar un poco más la lógica para no sufrir tanto. Y los racionales tendrían que arriesgar un poco más y creer en el amor, para no ser tan hijos de puta.

versus 

Si, el dibujo lo he hecho yo.

La culpa la tengo yo, y sólo yo.

Posted by: SISOR | Posted in: Personal

Hace unos día que estoy algo ausente. No escribo. No estoy por el messenger. Parece que me haya tragado la tierra.

Pero el motivo es bien otro.

Últimamente me jode más de lo normal una actitud que hasta hace poco venía siendo habitual en mí. Quedarme parado, en frente del ordenador, esperando que ocurra vete a saber qué. Con la mano en el ratón, paseando por páginas por puro aburrimiento, sin darme cuenta que pierdo mi tiempo sin hacer absolutamente nada.

Simplemente espero a que mi mundo virtual me dé una noticia, me informe de un comentario en mi blog, o simplemente que una chica guapa se decida a querer conocerme vía meetic.

Siempre me tiro a lo fácil, a lo cómodo. A conseguir la felicidad rápida, instantánea, sin hacer un mínimo esfuerzo por mi parte.

Y siempre acabo llorando…

Soy una puta víctima. Siempre voy lamentándome por mi pasado, por mi enfermedad, por mi carencia de estudios universitarios, por mi soledad. En fin, que siempre lloro pero no hago absolutamente nada para cambiarlo. Siempre tengo excusas para todo. Siempre hay alguien a quién echarle las culpas. Siempre, siempre, siempre…

Pero ya está bien. Ya va siendo hora de madurar.

Hoy me he ido al gimnasio y después me he pasado por la cafetería de el Corte Inglés a tomarme un té rojo. He leído un poco y me he puesto a pensar en mi carácter, en mi impulsividad, en mis fallos… En las cosas que tengo que cambiar para conseguir algo más que frascos sin valor pagados por paypal llenos de lágrimas. Luego, me he ido solo a cenar al chino (sí, los miércoles se están convirtiendo en actividades en solitario, y lo cierto es que disfruto muchísimo con ellas) y he seguido dándole vueltas al asunto.

Hay muchas cosas que tengo que cambiar, pero la primera de todas es luchar contra la inactividad. Moverme, y evitar a toda costa quedarme como un gilipollas mirando cosas que no quiero ver y haciendo peso contra el ratón. Perder el tiempo con conversaciones vacías por el messenger que se podrían evitar.

Y lo más importante de todo: ser capaz de planear y conseguir objetivos a largo plazo. Luchar por algo. No optar por el camino fácil.

Soy testigo que los objetivos cumplidos con esfuerzo llenan más que los que se consiguen de la noche a la mañana. He dejado de beber. He dejado de fumar tres paquetes de tábaco al día. Y tanto lo uno como lo otro son metas que me costaron muchísimo alcanzar y de las que estoy muy orgulloso.

Hace tiempo que no hago ningún esfuerzo por nada.

Tengo que poner orden en mi vida. Y sé que YO soy el único responsable de ella. YO soy el motor y los frenos. YO soy el camino y el destino. Tengo que dejar de esperar cosas que sé que no van a llegar, de llorar por cosas que ya pasaron y de soñar en imposibles desde el asiento de ésta cómoda silla.

Necesito ponerme en acción YA.

culpable

 Actualización:

Por si alguien no me ha entendido, no estoy mal. Ni mucho menos. Más bien todo lo contrario. Me he dado cuenta de muchas cosas que hago mal y he tomado la decisión de cambiarlas. Y lo voy a hacer.

Pero necesitaba decírmelo para tenerlo más claro todavía. Y debía ser duro. Es por eso el tono de mi post, pero estoy perfectamente. Con una fuerza revitalizada y con ganas de ponerme en movimiento en mis nuevos proyectos lo antes posible.

With a little help from my friends. La amistad (II)

Posted by: SISOR | Posted in: Personal

El otro día hablaba de Cometas en el Cielo y la amistad, pero en unos términos algo agresivos y que normalmente no se corresponden con lo que conocemos aquí: amistad entre criado y amo, guerra, etc. Pero me hizo plantearme muchas cosas respecto a porqué yo no tengo amigos de contacto frecuente.

Mis únicos amigos son dos, a los que conozco desde pequeño, desde EGB. Uno de ellos, Jordi,  ya está casado y el otro, Angel, vive en pareja a unos cuantos kilómetros de mi casa y no creo que tarde mucho en seguir el camino del otro. Ya sé que no hay motivo para desconectar por el simple hecho de tener pareja, pero desgraciadamente acostumbra a ser así. De todas maneras, yo tampoco me siento muy afín a sus intereses. Es como si fuéramos tan diferentes que no nos une gran cosa, salvo que crecimos juntos.

Cuando bebía, ya lo he comentado alguna que otra vez, tenía la peña de las fiestas. No nos llamábamos apenas entre semana. Siempre era la llamada para quedar y empezar la fiesta. Las conversaciones eran surrealistas, y entre gente que tiene como objetivo pillar la castaña, los intereses en común que queden al margen del alcohol y las drogas importan más bien poco.

Al dejar de beber, dejé de quedar con ellos.

Ahora me siento un poco aislado de la sociedad. Mi mundo social es Internet y lo más parecido a amigos reales que escuchan y comparten mis problemas sois vosotros. A vosotros os cuento como están mis padres, que cosas me preocupan a diario y os escucho con suma atención. Pero a veces necesito algo más.

Un café, una coca-cola, una cena, prestar mi oído y mis consejos y poder hacerlo mirando la sinceridad de unos ojos. Últimamente me siento sólo, y no me refiero al terreno sentimental precisamente. Es más, se podría decir que en ese aspecto estoy bastante bien, aunque no me haya comido una rosca en un tiempecito… No me preocupa.

El otro día, por ejemplo, intenté mover hilos para poder ir al cine. Nada. Nadie podía. En algunas ocasiones incluso lo intenté con gente a la que sólo he visto en alguna ocasión. No fue posible. No sé exactamente el porqué lo hice, ya que realmente no me cuesta nada ir solo al cine, como ya me fui el miércoles y he hecho en otras ocasiones. Pero acabé con una desagradable sensación de ver confirmadas mis sospechas: Estoy muy sólo.

Es por eso que estoy intentando crear un nuevo abanico de amistades. Alguien con quien poder celebrar mi cumpleaños, al menos. Alguien a quien quiera conocer y me cuente cosas que me atraigan. Alguien que sepa que puede contar conmigo y con quien yo pueda contar.

No quiero dar pena, nada más lejos de la realidad, simplemente estoy pensando y comentando en voz alta mis últimos pensamientos.

El mismo miércoles, quedé con Esther (Imogen), una chica que conocí gracias a meetic. Ligar no ligo nada, pero al menos he conocido a gente interesante. Con ella me sentí bien, y me reí bastante. Luego, quedé con Patri, que también conocí en meetic y con la que también intento crear una amistad. No obstante, somos muy diferentes. Me desesperan los silencios, no saber de qué hablar porque mis temas no interesan y los suyos tampoco a mi. Cuando hasta el humor es diferente…

Creo que me demostré que los amigos no se buscan, surgen. Es como las parejas, pero con éstas últimas follas, o sea que encima te tienen que atraer físicamente. Un lío, desde luego.

Ayer precisamente, me llamó Angel, uno de mis dos amigos de la infancia y a los que no veo desde el 1 de Enero para ver que hacía y que era de mi vida. Nos veremos el domingo, supongo.

A veces creo que he crecido mal. Que soy un coche que se salió de la carretera y está buscando la manera de volver a entrar en ella. Me he tenido que tragar baches, tormentas de arena y algún que otro pinchazo.

No sé como ni cuando, pero lo conseguiré. Volveré al dulce camino asfaltado.

El agujero

Posted by: SISOR | Posted in: Personal

Hablo desde arriba.

Lo miro detenidamente y me sorprende su profunda y tenebrosa oscuridad. Hace poco, yo estaba allí escondido. Encerrado entre paredes que yo mismo había construido, y divisando una pequeña luz que componía la única salida posible. Una luz muy lejana, casi inalcanzable.

Ahora me hace gracia verlo tan y tan pequeño.

agujero

El agujero. Santuario del miedo y de las falsas excusas. Cuando todos nuestros colores se apagan y se convierten en un tétrico duotono de gris y negro.

Todos tenemos nuestro propio agujero.

Si pudiéramos compartir ese espacio involuntariamente lo llenaríamos de luz. Entre todos iluminaríamos el pozo de tinieblas que construimos a modo de tumba. Grito a grito, chispa a chispa, daríamos visión a nuestros ojos que no desean ver.

¡Qué mal se vive dentro!

¡Qué bien se vive fuera!

¡Qué fácil es decir todo esto cuando se ha salido!

Y que fácil es volver a entrar… sin apenas darse cuenta de ello.