Espacios de Color.
Gestión del color
Desde el momento tomamos una fotografía al momento que tenemos la copia en la mano, pasamos por diferentes plataformas las cuales utilizan espacios de color que hay que conocer.
Tenemos modelos básicos. Por ejemplo;
RGB (Red, Green, Blue), CYMK (Cyan, Yellow, Magenta y Key(Negro)), HSL (Hue, Saturation, Lightness – Tonalidad, Saturación, Luminancia) o su variante HSV (Hue, Saturation, Value – Tonalidad, Saturación, Valor), LAB, etc.
De todos estos modos, sólo utilizaremos el modo RGB, salvo excepciones como puedan ser envíos a imprenta, dónde usaremos el CYMK, o ediciones profesionales de color dónde haríamos servir el modo LAB. Desgraciadamente, cada vez que hacemos un cambio de modo estamos degradando la fotografía, motivo por el cual no es recomendable pasar a LAB para editar el color, y luego volver al RGB para seguir con el resto de las ediciones.
Dentro del RGB tenemos varios espacios de color diferentes. El más famoso y probablemente más estandarizado a nivel doméstico es el sRGB (conocido por muchos profesionales como stupid RGB por su limitado rango). Las cámaras compactas por defecto usan éste espacio de color, aunque ya hay algunas que incorporan la posibilidad de usar el Adobe RGB. El sRGB es el espacio de color de la red. Dicho de otra manera, los navegadores sólo ven sRGB, y si utilizas otro espacio de color diferente vas a conseguir que la foto no conserve los colores originales al ser malinterpretados por el navegador (sea cual fuere, IE, Firefox, Opera…)
El Adobe RGB es el que se está imponiendo a un nivel más avanzado. Como he dicho antes, el stupid RGB era maltratado por los profesionales por tener un rango muy limitado. ¿Qué significa esto? Pues que si imaginamos el espacio de color como una gran paleta de colores, resultaría que el sRGB es una paleta más bien pequeña, con los inconvenientes que ello conlleva. Adobe RGB tiene un rango superior (una paleta de colores más grande) lo que permite presentar los colores con más fidelidad que lo hace el sRGB. Éste es el motivo principal de su uso a nivel aficionado y profesional. Todo el mundo lo recomienda, y sólo por eso, y porque no tengo personalidad, yo lo uso.
Como guinda del pastel tenemos el ProPhoto RGB. Sería algo así como la paleta más grande de colores (sí, más grande incluso que Adope RGB). Ciertamente, no encuentro un motivo para no usarlo, ya que usa un rango MUCHO más amplio. De hecho, es tan amplio, que usa colores que el ojo humano es capaz de distinguir.
Entonces… ¿Por qué usar tantos colores? Simplemente, por la versatilidad y flexibilidad a la hora de trabajar
Un archivo de 8 bits en sRGB, rápidamente queda falto de información al hacer unos mínimos retoques (otro día profundizaré en los 8, 16 bits), pero al trabajar con Adobe RGB o con ProPhoto RGB a 16 bits puedes manipular con muchísima más soltura y precisión sin temor a perder información en los colores.
Otro ejemplo para observar la pérdida de información en los colores lo tenemos en los archivos RAW. Al abrir el Camera Raw tenemos la posibilidad de elegir el espacio de color, y a la vez, podemos observar los cambios que se producen en la imagen. Evidentemente, los cambios prácticamente no son visibles al ojo humano. Los monitores no son capaces de mostrar tanta información, pero para eso tenemos el histograma.
En el histograma con la información por canales de color vemos que en el caso número 1, en sRGB, el canal rojo se nos va. Simplemente el espacio de color no puede mostrar toda la información que tiene el canal rojo. La flecha de arriba a la derecha de color rojo nos muestra que se ha perdido parte de la información. En la imagen veremos que las luces son tan altas que se han quemado.
El caso número 2, en Adobe RGB, el canal rojo todavía se va, como se puede ver en el histograma y en la flechita de arriba, pero la información que se ha perdido es bastante menor.
Por último, en el caso número 3, el ProPhoto RGB, el canal rojo no tiene casi pérdida. La flechita de la derecha está desactivada diciendo que todo está OK.
Como veis, la diferencia entre los tres espacios de color es mínima, pero suficiente. Ahora veamos la imagen en cuestión.
El modo sRGB muestra varias zonas quemadas (en rojo) que muestran falta de información. Es la ausencia de información del canal rojo, como hemos visto en el histograma de arriba, que nos muestra el blanco puro en vez de un blanco con un matiz muy sutil de rojo.
El modo Adobe RGB muestra aún zonas quemadas, pero son mucho menores, tal y como hemos visto en el histograma.
Por último el ProPhoto RGB muestra una mínima cantidad de altas luces quemadas. Sin duda el mejor espacio de color de los tres.
La foto ha sido sobreexpuesta un poco para provocar las altas luces, pero en los tres casos han mantenido los mismos ajustes.
Yo, todavía sin saber porque no uso el ProPhoto RGB, utilizo el Adobe RGB a 16 bits en la edición en Photoshop. Si no me equivoco la utilización de espacios de color como el ProPhoto está recomendado para cámaras con un rango dinámico superior a la mía, dónde el Adobe RGB hace corto. Como no es mi caso, de momento sigo con Adobe RGB.
Eso sí, no olvidéis convertir desde Photoshop el espacio de color de Adobe RGB a sRGB antes de grabar el archivo si la intención es mostrar las fotos vía WEB. Os llevaréis disgustos al ver lo que hace con vuestros colores los malditos navegadores. ![]()



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