Método para corregir el color.


Siento haber estado tanto tiempo parado, pero me he estado actualizando el ordenador y tenía todo patas arriba.

Ya está todo arreglado y espero poder volver de nuevo al tajo. Empezemos:

El otro día descubrí una manera genial para corregir de manera rápida y segura las dominantes de color. Es tan sencillo que casi da asco y todo. Para más datos os pongo hasta la acción que he creado para dicha corrección.

Os cuento:

Primero de todo buscamos una foto para corregir. En mi caso he cogido una a la que un mal ajuste del balance de blancos la ha dejado que da pena.

Mal ajustada

Amarilla piolín, que se podría llamar.

Bueno, pues para corregir la dominante que tenemos hacemos lo siguiente:

Primero de todo duplicamos la capa (Control+J) y la seleccionamos.

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Acto seguido hacemos uso de uno de los filtros menos usados de Photoshop. Nos vamos a Filtro/Desenfocar/Promediar.

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Este filtro nos va a buscar el color “promedio” de la imagen.

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Si hay una dominante de color, claramente se verá influenciado el color promedio. Para corregir esa dominante necesitamos mover la rueda de color hacia su complementario (su opuesto en la rueda de color), así que… ¿Porqué no buscar su color complementario para ajustar el color general de la imagen?

Tan fácil como apretar (Control+I) para invertir la capa y encontrar lo que necesitamos.

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Ahora sólo tenemos que ajustar la opción de fusión de la capa a “Color” y deslizar la Opacidad de la capa hasta un nivel aceptable. Esto dependerá de las dominantes que tenga la imagen, pero en mi caso casi siempre va de un 20% a un 40%.

Pero vamos, que eso va a gustos.

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La diferencia es abrumadora.

final

Y si sois muy vagos os dejo con esta acción para realizar la corrección. Las acciones las deberíais meter en la carpeta destinada a tal menester… Es decir, en la ruta donde tengáis Photoshop/Ajustes Preestablecidos/Acciones.

Descargar: Acción de Corrección de Color.

Una manera rápida de guardar allí la acción es una vez la hayas cargado en Photohop, ya sea arrastrando el archivo hasta dentro de la paleta de acciones o bien haciendo doble clic sobre el archivo de la acción (con extensión .atn) guardarla desde el menú desplegable de la paleta Acciones. Mirar porque por defecto puede ser que la guarde en Mis documentos/Adobe/Photoshop/Ajustes Preestablecidos/Acciones. En mi caso, que tengo Photoshop en otra partición, prefiero que la guarde en la carpeta de la instalación, que está a salvo de posibles recuperaciones del disco duro. 

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En este caso, he seleccionado la acción “corrección de color” y la opción de Guardar acciones está desactivada… ¿Por qué? Pues bien, inexplicablemente Photoshop sólo permite grabar grupos de acciones y no acciones sueltas. La carpeta "Buenas" contiene un grupo de acciones, y sí es posible guardarlas. De esta manera guardamos las acciones según su tipo y al guardar lo que hacemos es guardar todo el grupo. Cosas de Photoshop

Espero que os haya sido útil. Yo, desde que lo he descubierto, soy otro…


Corrigiendo la perspectiva


Hoy vamos a tocar la perpectiva.

Hay veces que, por el motivo que sea, o por las prisas o porque es físicamente imposible, no podemos tomar la fotografía desde el mejor ángulo.

Veamos esta foto:

Vamos a convertirla en esto:

Como vemos en la foto original, en la parte superior las líneas no están rectas. Lo primero que tenemos que hacer para corregir esta imagen es retocar la perspectiva. Para ello, nos vamos a la Herramienta Recorte (C).

Antes de usarla borramos las dimensiones de la imagen dándole a la casilla “Borrar” ¿A que no lo hubierais adivinado nunca?

Bien, ahora extendemos un cuadrado cualquiera en medio de la imagen y activamos la casilla perspectiva para poder mover las esquinas de manera individual y ajustar así la perspectiva de la imagen.

Ahora, moviendo las esquinas independientemente alineamos con las referencias del edificio.

Una vez estén alineadas las líneas horizontales y verticales con las referencias es hora de extender el cuadro de recorte para coger la mayor parte de la fotografía (Eso va a gustos, por supuesto)

En este caso, estiramos de los puntos centrales, para no variar la perspectiva de nuevo. Recordar, con las esquinas ajustamos la perspectiva y con los centrales estiramos los costados.

En mi caso, queda algo así:

Cuando ya lo tenemos listo, le damos a ENTER o al simbolo de OK arriba a la derecha.

Bien. Ahora oscureceremos un poco la imagen y a la vez que le añadiremos algo de contraste. La imagen está algo plana. No olvidemos que está tomada con una Canon IXUS 40, de 4 Megapíxeles. Un auténtica joya en su tiempo.

Lo haremos mediante una doble capa y aplicando una fusión de capa en modo “multiplicar”.

Creamos la doble capa presionando Control+J y en modo de fusión ponemos “multiplicar”.

Luego variamos un poco la opacidad hasta que nos guste. Yo la he dejado a un 88%.

Ahora un poco de saturación…

Un pequeño ajuste de niveles. Hacemos otra capa de ajuste con el modo de fusión “Luminosidad” para no variar los colores. El modo “normal” estropea los colores, y sólo lo recomiendo para fotos en Blanco y Negro.

Le damos al icono de debajo de la palete capas que es un circulo blanco y negro y seleccionamos una nueva capa de ajuste de niveles. Cuando salga el cuadro de diálogo le damos a la opcion de fusión “Luminosidad” (Siempre se puede variar después)

Una vez creada le damos doble click al icono de los niveles de la nueva capa de ajuste que acabamos de crear y ajustamos los niveles al gusto. Recordar que hay que llevar los extremos hasta los primeros indicios de información. Apretar la tecla Alt para ver el Umbral y vigilar que no perdéis detalles.

Por último, una máscara de enfoque (SIEMPRE ES LO ÚLTIMO EN EDICIÓN) y se acabó.

Para que luego digan que no se pueden hacer buenas fotos con una compacta de 4 Megapíxeles…


La exposición.


Volviendo un poco a los fundamentos de la fotografía voy a intentar explicar en qué consiste la exposición.

Yo definiría exposición como el conjunto de acciones que permiten que la luz entre en contacto con la película o el sensor para crear la fotografía. Estas acciones en principio son dos, la apertura del diafragma y la velocidad del obturador, aunque hay otros factores que también inciden en la huella que la luz deja en la película o el sensor, como son los valores ISO, por ejemplo.

Una analogía que me gustó mucho y que leí en un libro era la del grifo de agua. Imaginemos que la luz es agua, y que tenemos que llenar un vaso (crear una fotografía). Cuanto más abramos el grifo, más agua entrará y más rápidamente se llenará el vaso. Pues con la fotografía pasa algo parecido. Cuanto más abras el diafragma (el diafragma es el orificio por el que entra la luz) más luz entrará, y la foto se hará antes, porque se llenará antes de luz. El obturador se encarga de permitir que la luz pase por el diafragma hasta la película o el sensor, abriéndose y cerrándose en intervalos que pueden ser desde 1/2000 segundos a muchos segundos o incluso minutos, dando opciones a exponer de muchísimas maneras posibles.

Se puede exponer con un diafragma muy cerrado, como un f/22 y unos minutos, o por el contrario con un diafragma muy abierto, como un f/2.8 y apenas fracciones de segundo.

Si dejamos caer mucha agua y el vaso rebosa, se dice que la fotografía esta sobreexpuesta. Si por el contrario, nos quedamos cortos y el vaso no se llena, la fotografía esta subexpuesta.

Conseguir una buena exposición no es sencillo. Hay veces en las qué, sencillamente, no es posible técnicamente. Las cámaras digitales tienen su punto flaco en su rango dinámico, y no en los megapíxeles como muchos creen. El rango dinámico es la distancia que hay entre las sombras y las luces, de manera que una cámara digital no es capaz de abarcar un espectro muy amplio de tonos en una fotografía en la que hay un alto grado de contraste.

¿Habéis probado a echar una foto en una habitación oscura con una ventana abierta en un día iluminado? Veréis que es prácticamente imposible hacer una exposición completa de los dos niveles tan diferenciados, el interior de la habitación con poca luz y el exterior con unas luces muy altas.

Las cámaras exponen de manera automática siguiendo unos patrones de conducta preestablecidos a partir de los valores que consigue del fotómetro interno, por lo que a veces, seguir las indicaciones del modo automático de la cámara, no es la mejor opción.

Aprender a exponer tiene su dificultad, pero es altamente gratificante saber que has conseguido lo que tú querías y no lo que la cámara ha decidido por ti. Hoy en día casi todas las compactas del mercado permiten ajustar la exposición de manera manual. Se puede empezar usando el modo Av (Prioridad de Apertura del diafragma) o el modo Tv (Prioridad del Obturador).

Con el modo Av (Prioridad de Apertura del diafragma) lo que hacemos es establecer la apertura que queremos. f/2.8, f/5.6, f/8, etc. Y según la apertura del diafragma que escojamos, la cámara se encargara de ajustar la velocidad de obturación. Este modo es recomendado para jugar con la profundidad de campo. Con aperturas grandes (número f pequeño, f/2.8 por ejemplo) se consigue una profundidad de campo muy reducida, dejando muchas zonas fuera del foco y quedándose desenfocadas.

En el modo Tv (Prioridad de la velocidad de Obturación) pasa justo lo contrario. Seleccionamos la velocidad a la que queremos que trabaje el obturador y la cámara se encarga de ajustar la apertura del diafragma. Es muy útil cuando queremos hacer fotos rápidas, por ejemplo, y evitar así que nos queden movidas. Si ajustamos este modo a un número muy pequeño 1/125 o menor, es muy difícil encontrar una foto movida, aunque según las condiciones de luz y la sensibilidad ISO es posible que la foto salga algo oscura si jugamos mucho con este modo y nos excedemos con la velocidad, sobre todo en interiores.

La ISO es la sensibilidad de la película, pero que se ha adaptado a los sensores digitales, para lo bueno y para lo malo. Me explico…

A una película con una sensibilidad ISO de 50 o 100 se le considera una película lenta. Se necesita más tiempo de exposición para que la foto se llene de luz. Pero por otra parte, la foto es mucho más nítida y carece de grano.

A una película con una sensibilidad alta, un ISO 1000, por ejemplo, se le considera una película rápida. Se necesita menos tiempo de exposición, pero en contra tiene el grano.

En el formato digital, el sensor hace una función similar para aumentar la sensibilidad del sensor, lo que provoca que a ISOS muy altas aparezca RUIDO, un efecto muy similar al grano de la película.

Una foto puede estar bien expuesta a f/5.6 y 1/60s de exposición a ISO 100 pero si la tomamos a ISO 400 tendremos que o bien cerrar el diafragma o reducir el tiempo de exposición o de lo contrario la foto se nos quemaría.

En ocasiones, la luz ambiental es escasa y no nos permite tomar la fotografía con una velocidad determinada. En esas ocasiones nos vemos obligados a subir la ISO, siendo conscientes de que eso implicará un aumento del ruido, pero una ganancia de tiempo en la exposición.

Mi recomendación es evidente. Usar siempre la ISO más baja que las condiciones os permitan. Si hay que usar trípode o algo que lo simule (no siempre se lleva un trípode encima, pero hay que echarle imaginación a la cosa) se usa, pero evitar siempre que sea posible las ISOS altas.

Como habéis visto, hay muchos valores a tener en cuenta a la hora de exponer. Una vez se hayan dominado los modos Av y Tv hay que pasar al M (Modo Manual). Yo todavía voy jugando entre los tres modos, y es que no es nada sencillo aprender a medir la luz y exponer una escena.

Y no, no todo se resuelve en Photoshop.

Otro día tomaremos los modos de medir la luz y hacía donde hay que exponer y porqué.