Ajustes básicos I (Enderezar, Recortar y Niveles)
Hoy vamos a tocar algo más básico. Vamos a tratar los ajustes básicos que necesitan una fotografía, es decir, los correpondientes al color, luz, enfoque, etc.
Como los pasos se reducen al usar el archivo RAW, ya que practicamente se ajusta todo desde el Camera Raw, voy a tratar éste post de los pasos a seguir con un JPEG, dejando para otro post los ajustes del Camera Raw.
Con la foto en Photoshop tenemos que tener en cuenta varias cosas. Primero de todo es que vamos a tratar los asuntos serios antes que los triviales. Quiero decir con esto que nos ocuparemos de lo más grande para ir acabando con los detalles (esos granos u objetos que queremos clonar, por ejemplo).
Yo, lo primero que hago con una fotografía es intentar enderezarla y recortarla. Las dos cosas vienen juntas, ya que al enderezar una fotografía lo que estamos haciendo es girarla, con lo que posteriormente tenemos que hacer un recorte para que recupere su formato original. Es en ese momento, con la foto recta, cuando podemos estudiar la posibilidad de variar el encuadre al recortar.
Aquí dejo la imagen con la que vamos a jugar:
Como podemos ver, la imagen está levemente inclinada. Vamos a tomar como referente el tronco de madera que cruza la imagen horizontalmente. Para enderezar una foto, yo utilizo la herramienta regla que está dentro del menú emergente de la Herramienta Cuentagotas.
Ampliamos una zona de la referencia para poder ver bien la línea recta. En este caso utilizo la madera, pero puede ser el horizonte del mar o cualquier farola o viga vertical. El proceso es el mismo. Con la zona ampliada y la herramienta regla lo que hago es trazar una línea recta por la línea de la madera.
Y con la línea trazada ahora nos vamos a Imagen/Rotar Lienzo/Arbitrario, dónde nos saldrá el siguiente cuadro:
Al darle a OK la imagen se habrá enderezado con respecto a la línea que hemos trazado con la herramienta Regla, y podemos ver el Ángulo de desplazamiento (2,39). Una vez enderezada, tenemos una imagen girada que hay que recortar.
En esta ocasión no vamos a profundizar en reencuadres, porque tampoco tenemos muchos elementos aquí con los que jugar ni mucho espacio para reencuadrar. Simplemente vamos a hacer un recorte para eliminar el fondo negro que ha quedado al girar la foto. Le damos a la herramienta Recortar y yo siempre le doy a Dimensiones para conservar la proporción de la imagen original. Le borro la casilla resolución y la pongo a píxeles/cm para que no me varíe el tamaño de la foto. Antes, en versiones anteriores de Photoshop, con simplemente poner 2 y 3 en las casillas ya aplicaba la proporción. En el CS3 no sé porqué pero no. Me obliga a hacer todo eso
Ahora vamos con el tema de la luz. La imagen se ve a simple vista que está algo plana (falta de contraste) y podemos arreglar la luz de varias maneras.
La manera más simple es la herramienta Brillo/Contraste, desde Imagen/Ajustes/Brillo-Contraste:
Con estos dos simples deslizadores nos fijamos en el histograma (si no está visible activarlo desde el menú Ventana de Photoshop) para subir o bajar el brillo sin pasarnos de los limites del mismo. Al subir el brillo, el histograma se desplaza hacia la derecha, y al bajarlo, hacia la izquierda. Con cuidado de no llegar al límite, una vez aplicado el Brillo, nos vamos al Contraste, hasta que estemos satisfechos con el ajuste.
En este caso los valores han sido tan altos porque había desmejorado la foto desde el RAW para hacer los cambios más evidentes. Es normal que los valores sean diferentes en una toma y otra. En ocasiones, si la foto está bien expuesta, sólo tendremos que mover el Contraste. Quizás, ni eso.
La segunda forma de arreglar la luz es a través de los Niveles (Control+L). Es sin duda más precisa que el ajuste Brillo/Contraste, pero no llega a la madre de los ajustes de la luminosidad, que son las Curvas (Control+M). En este post no trataré las Curvas porque le dedicaré un post entero para ellas solitas.
Con Niveles tenemos lo siguiente:
Tenemos el histograma con tres triangulos que se pueden desplazar. Los niveles de salida, un poco más abajo del histograma, cuentan con dos desplazadores, y sirven para indicar el nivel de salida que queremos para el blanco y el negro. Si desplazamos el nivel de salida del negro hacia la derecha estaremos desplazando todos los negros que correspondían a ese rango y no permitiremos que hayan en la imagen negros más oscuros que los que indiquemos en los niveles de salida. Lo mismo ocurre con los blancos. Pero eso no nos interesa en este caso. Vamos a centrarnos en los tres triangulitos del histograma.
El triangulo de la izquierda de color negro pertenece a las sombras, el de la derecha de color blanco corresponde a las luces mientras que el central nos dará los tonos medios y en éste caso hará de Contraste.
Yo conozco dos maneras para ajustar el histograma. Una es con la tecla Alt apretada, al desplazar cualquiera de los dos triangulos de los extremos (blanco y negro) nos encontraremos con un nivel de umbral. Si empezamos con el indicador de la izquierda tendremos toda la imagen blanca y al ir desplazando hacia la derecha empezaremos a ver colores hasta llegar al negro. Los colores significa que se esta perdiendo información de los canales RGB, mientras que el negro significa que no hay información de ningún canal (Que la has cagado, vaya). En el extremo opuesto, en las luces, tenemos el caso contrario. Al presionar Alt (manteniéndola apretada) y desplazar el triangulo hacia la izquierda la imagen se pondrá negra, y empezaremos a ver los mismos colores para indicarnos que estamos perdiendo información de esos canales. Al aparecer el color blanco nos estará diciendo que se ha llegado al blanco puro y que hemos perdido toda la información de los canales.
Como os podéis imaginar, el ajuste preciso es un poco subjetivo, pero tenemos que intentar mantener toda la información posible. Es permisible perder un poco de información de los canales, pero hay que ir con mucho cuidado de no llegar a ver los colores blancos (al tratar las sombras) ni el negro (al tratar las luces).
Desplazando un poco yo he llegado a esto.
La otra manera que conozco es a través de la herramienta Umbral, en Imagen/Ajustes/Umbral.
Tendremos un histograma y un único deslizador.
Y al desplazarlo tendremos lo mismo que al presionar la tecla Alt y mover los deslizadores del histograma pero sin la información de los colores. De esta manera, si empezamos por la derecha, por ejemplo, tendremos la imagen negra, y al ir desplazando a la izquierda empezaremos a ver zonas blancas. Buscaremos la zona negra más pequeña y con la tecla Mayúsculas haremos click sobre la zona blanca más pequeña que podamos nada más aparezca con el cuentagotas que nos habrá aparecido. Habremos tomado una muestra de color con el blanco más blanco de la imagen.
Ahora hacemos lo mismo pero con las sombras. Desplazamos el Umbral hacia la izquierda y empezamos a moverlo poco a poco hacia la derecha hasta que nos aparezcan las primeras zonas negras. En cuanto podamos, en la zona más pequeña, volvemos a hacer click con la tecla Mayúsculas apretada. Habremos tomado una muestra de color del negro más negro de la imagen.
Ahora, importante, no le damos a Ok, si no que cancelamos.
Y ahora, nos vamos otra vez a Niveles (Control+L) y utilizamos los cuentagotas para especificar el blanco y el negro de la imagen.
Como se puede imaginar el cuentagotas blanco busca el punto más blanco de la imagen (la primera muestra de color), mientras que el cuentagotas negro busca el punto más negro de la imagen (la segunda muestra). Y ya está. Ahora sólo nos queda mover el triángulo del medio para modificar el contraste al gusto. Pero tendremos los blancos y los negros bien ajustados.
Y ya tenemos la imagen enderezada y con los niveles ajustados. Ya sólo nos queda el color y el enfoque. Eso para el siguiente capítulo que me han pasado las horas haciendo este tutorial. Espero que os haya sido de ayuda.
Hacer un PseudoHDR con una máscara de capa basada en la luminancia.
Pues aquí os dejo mi primer vídeotutorial. La calidad de Youtube no me ha acabado de convencer, por lo que os pongo aquí un enlace para descargar el archivo y poder verlo en mejor calidad.
El método lo aprendí del libro Fotografía Digital de Alta Calidad de José María Mellado. Un imprescindible de todo fotógrafo digital.
Si os conformáis con Youtube…
Cualquier duda ya sabéis.
Espacios de Color.
Gestión del color
Desde el momento tomamos una fotografía al momento que tenemos la copia en la mano, pasamos por diferentes plataformas las cuales utilizan espacios de color que hay que conocer.
Tenemos modelos básicos. Por ejemplo;
RGB (Red, Green, Blue), CYMK (Cyan, Yellow, Magenta y Key(Negro)), HSL (Hue, Saturation, Lightness – Tonalidad, Saturación, Luminancia) o su variante HSV (Hue, Saturation, Value – Tonalidad, Saturación, Valor), LAB, etc.
De todos estos modos, sólo utilizaremos el modo RGB, salvo excepciones como puedan ser envíos a imprenta, dónde usaremos el CYMK, o ediciones profesionales de color dónde haríamos servir el modo LAB. Desgraciadamente, cada vez que hacemos un cambio de modo estamos degradando la fotografía, motivo por el cual no es recomendable pasar a LAB para editar el color, y luego volver al RGB para seguir con el resto de las ediciones.
Dentro del RGB tenemos varios espacios de color diferentes. El más famoso y probablemente más estandarizado a nivel doméstico es el sRGB (conocido por muchos profesionales como stupid RGB por su limitado rango). Las cámaras compactas por defecto usan éste espacio de color, aunque ya hay algunas que incorporan la posibilidad de usar el Adobe RGB. El sRGB es el espacio de color de la red. Dicho de otra manera, los navegadores sólo ven sRGB, y si utilizas otro espacio de color diferente vas a conseguir que la foto no conserve los colores originales al ser malinterpretados por el navegador (sea cual fuere, IE, Firefox, Opera…)
El Adobe RGB es el que se está imponiendo a un nivel más avanzado. Como he dicho antes, el stupid RGB era maltratado por los profesionales por tener un rango muy limitado. ¿Qué significa esto? Pues que si imaginamos el espacio de color como una gran paleta de colores, resultaría que el sRGB es una paleta más bien pequeña, con los inconvenientes que ello conlleva. Adobe RGB tiene un rango superior (una paleta de colores más grande) lo que permite presentar los colores con más fidelidad que lo hace el sRGB. Éste es el motivo principal de su uso a nivel aficionado y profesional. Todo el mundo lo recomienda, y sólo por eso, y porque no tengo personalidad, yo lo uso.
Como guinda del pastel tenemos el ProPhoto RGB. Sería algo así como la paleta más grande de colores (sí, más grande incluso que Adope RGB). Ciertamente, no encuentro un motivo para no usarlo, ya que usa un rango MUCHO más amplio. De hecho, es tan amplio, que usa colores que el ojo humano es capaz de distinguir.
Entonces… ¿Por qué usar tantos colores? Simplemente, por la versatilidad y flexibilidad a la hora de trabajar
Un archivo de 8 bits en sRGB, rápidamente queda falto de información al hacer unos mínimos retoques (otro día profundizaré en los 8, 16 bits), pero al trabajar con Adobe RGB o con ProPhoto RGB a 16 bits puedes manipular con muchísima más soltura y precisión sin temor a perder información en los colores.
Otro ejemplo para observar la pérdida de información en los colores lo tenemos en los archivos RAW. Al abrir el Camera Raw tenemos la posibilidad de elegir el espacio de color, y a la vez, podemos observar los cambios que se producen en la imagen. Evidentemente, los cambios prácticamente no son visibles al ojo humano. Los monitores no son capaces de mostrar tanta información, pero para eso tenemos el histograma.
En el histograma con la información por canales de color vemos que en el caso número 1, en sRGB, el canal rojo se nos va. Simplemente el espacio de color no puede mostrar toda la información que tiene el canal rojo. La flecha de arriba a la derecha de color rojo nos muestra que se ha perdido parte de la información. En la imagen veremos que las luces son tan altas que se han quemado.
El caso número 2, en Adobe RGB, el canal rojo todavía se va, como se puede ver en el histograma y en la flechita de arriba, pero la información que se ha perdido es bastante menor.
Por último, en el caso número 3, el ProPhoto RGB, el canal rojo no tiene casi pérdida. La flechita de la derecha está desactivada diciendo que todo está OK.
Como veis, la diferencia entre los tres espacios de color es mínima, pero suficiente. Ahora veamos la imagen en cuestión.
El modo sRGB muestra varias zonas quemadas (en rojo) que muestran falta de información. Es la ausencia de información del canal rojo, como hemos visto en el histograma de arriba, que nos muestra el blanco puro en vez de un blanco con un matiz muy sutil de rojo.
El modo Adobe RGB muestra aún zonas quemadas, pero son mucho menores, tal y como hemos visto en el histograma.
Por último el ProPhoto RGB muestra una mínima cantidad de altas luces quemadas. Sin duda el mejor espacio de color de los tres.
La foto ha sido sobreexpuesta un poco para provocar las altas luces, pero en los tres casos han mantenido los mismos ajustes.
Yo, todavía sin saber porque no uso el ProPhoto RGB, utilizo el Adobe RGB a 16 bits en la edición en Photoshop. Si no me equivoco la utilización de espacios de color como el ProPhoto está recomendado para cámaras con un rango dinámico superior a la mía, dónde el Adobe RGB hace corto. Como no es mi caso, de momento sigo con Adobe RGB.
Eso sí, no olvidéis convertir desde Photoshop el espacio de color de Adobe RGB a sRGB antes de grabar el archivo si la intención es mostrar las fotos vía WEB. Os llevaréis disgustos al ver lo que hace con vuestros colores los malditos navegadores. ![]()



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